EN MEDIO DE LA CRISIS

Cuál es el plan del grupo mexicano que compró dos empresas lácteas argentinas

Se quedó con dos fábricas en Santa Fe y Buenos Aires. Qué plan hay detrás de la operación, el impacto en la cadena de valor y las claves de su llegada
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 29 de Mayo, 2026

El mapa de la lechería argentina está cambiando a una velocidad vertiginosa y, a la vez, está experimentando una fuerte concentración. Mientras empresas nacionales tradicionales como SanCor o Lácteos Verónica enfrentan situaciones financieras terminales, con deudas acumuladas, dificultades para pagar sueldos y procesos de quiebra, grupos extranjeros ven una ventana de oportunidad única.

Es decir, la retirada de empresarios argentinos, desgastados por la volatilidad económica y la presión impositiva, deja el camino libre para actores internacionales que tienen mayor espalda financiera para soportar los ciclos de recesión.

El último caso más resonante es el de Mexicana de Industrias y Marcas (MIYM), que en poco menos de un mes selló la compra de dos empresas locales como Lácteos Karina y Lácteos Aurora.

Si bien es una operación comercial, también muestra la radiografía de una industria que, acorralada por el "costo argentino", termina entregando su estructura productiva a capitales extranjeros que ven en Argentina la posibilidad de incrementar sus exportaciones.

Más que nada si se tiene en cuenta que para el sector lácteo nacional, este 2026 parece ser un año de supervivencia.

Quién es el gigante mexicano que compra empresas lácteas en Argentina

Con un mercado interno deprimido por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, las empresas locales llegaron a su límite.

Esta crisis dejó una ventana de oportunidad abierta para este grupo mexicano fundado en el 2007 en el estado de Puebla.

En la actualidad, MIYM es un grupo industrial enfocado en la elaboración, envasado y comercialización de lácteos.

Su capacidad productiva es superior a los 2 millones de litros diarios (más de 45 millones de litros mensuales), y entre sus marcas principales se destacan Delite y Tivoli, abarcando un portafolio de leches fluidas y derivados lácteos.

Su llegada se debe más que nada a que pudo adquirir plantas en crisis y a bajo costo, lo cual le permite desembolsar una inversión inicial significativamente menor a la que demandaría construir desde cero.

Además, Argentina posee una de las cuencas lecheras más competitivas del mundo que le brinda la posibilidad de acceder a la leche fluida para alimentar su ambiciosa red de exportación regional.

En este sentido, MIYM no solo trae capital, sino una red de distribución que ya tiene aceitada que promete integrar la producción nacional con mercados internacionales donde los productos argentinos tienen alta demanda.

En el caso de la inyección de capital que realizará en las dos empresas adquiridas, Lácteos Karina y Lácteos Aurora, servirá para estabilizar la cadena de pagos para los tambos proveedores que estaban al borde del abismo tras la caída de las lácteas locales.

La estrategia detrás de las compras: por qué el grupo mexicano apuesta por Argentina

Al tomar plantas que estaban funcionando al límite por falta de inversión o financiamiento, ese dinero que inyectará como capital de trabajo, le permitirá optimizar la capacidad instalada y convertirla en una base exportadora eficiente, algo que las empresas locales en crisis ya no podían costear.

Según fuentes cercanas a la operación, el interés del grupo mexicano en la Argentina responde a tres pilares fundamentales: el potencial exportador que le permite integrar su cadena de valor regional, el acceso a la producción de leche fluida argentina que garantiza un suministro constante, y la capacidad instalada que le permitirá desarrollar nuevas líneas de productos.

  • Potencial exportador: Mientras México se posiciona como uno de los principales importadores de lácteos en la región, la Argentina mantiene su perfil exportador, lo que permite a MIYM integrar su cadena de valor regional
  • Disponibilidad de materia prima: El acceso a la producción de leche fluida argentina garantiza un suministro constante para los planes de expansión del grupo
  • Tecnología y valor agregado: La intención inicial del grupo es enfocarse en la leche en polvo y los quesos, aunque el plan de negocios contempla el desarrollo de nuevas líneas de productos en el corto plazo, aprovechando la capacidad instalada en Santa Fe y Buenos Aires

Un mercado en tensión: qué implica la llegada de capitales extranjeros

La noticia llega en un momento de reconfiguración para la industria.

Mientras se discute la competitividad frente a nuevos acuerdos comerciales internacionales -como el reciente pacto Mercosur-UE-, la llegada de MIYM reabre el debate sobre la necesidad de capital extranjero para oxigenar las economías regionales.

El Gobierno y las cámaras sectoriales apuestan a que el aumento en la producción -que se proyecta hacia los 12.000 millones de litros para finales de año- pueda canalizarse hacia los mercados externos.

La inversión del grupo mexicano se suma a esta tendencia, donde actores internacionales buscan posiciones estratégicas para capturar las oportunidades que ofrece la estabilidad macro que busca consolidar el país.

La pregunta que resuena en los despachos de la industria agroindustrial es si este desembarco bajará el precio de los lácteos o si simplemente reforzará una estructura de costos donde el consumidor local seguirá pagando los platos rotos.

Actualmente, el mercado interno está "ahogado", por lo que el éxito del proyecto de MIYM dependerá de su capacidad para lidiar con el "costo argentino" sin perder la competitividad que lo trajo al país.

El objetivo central es exportar: qué pasará con los precios locales

Fuentes del mercado entienden que si logra optimizar costos mediante tecnología, en teoría, podría presionar los precios a la baja.

Sin embargo, su objetivo suele ser la exportación por lo que, si prioriza el mercado externo (leche en polvo, quesos para exportar), la oferta de productos para el consumo interno argentino podría reducirse, manteniendo los precios en góndola altos.

Además, si los costos locales siguen siendo elevados por impuestos o logística, MIYM podría optar por completar su portafolio con productos importados.

Esto podría generar una mayor variedad en góndola, pero no necesariamente una baja de precios para el comprador medio.

Por otro lado, el desembarco de un grupo extranjero también acelera la desaparición de las industrias pequeñas y medianas que no pudieron adaptarse, generando un mercado más concentrado donde unos pocos jugadores globales dictan las reglas de precios al productor y al consumidor.

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