Manzano y su socio suizo. a un paso de comprar Shell Argentina por u$s1.500 millones
La salida de Raizen de la Argentina entró en su etapa decisiva y es más que probable que la operación se anuncie durante los próximos días, en un proceso que cederá sus activos locales al grupo suizo Mercuria, pero en sociedad con el empresario local José Luis Manzano.
Por lo menos así surge de analizar diversas notas periodísticas conocidas este martes 2 de junio en Brasil, como un artículo del diario Valor Econômico que ratifica las informaciones que iProfesional ha venido publicando desde hace ya varios meses.
La compañía se encuentra en la fase final de las negociaciones para desprenderse de sus activos locales por un valor que podría ubicarse entre los u$s1.000 millones y u$s1.500 millones, equivalentes a unos 7.000 millones de reales al tipo de cambio actual.
De concretarse, la operación representa uno de los movimientos corporativos más relevantes del mercado energético argentino en los últimos años.
El paquete incluye la refinería Dock Sud, ubicada en la localidad bonaerense de Avellaneda, una planta de lubricantes y la red de 700 estaciones de servicio que operan bajo la marca Shell en el país.
Las auditorías ya terminaron y el anuncio sería inminente
La empresa viene ejecutando un amplio programa de desinversiones para reducir su elevado nivel de endeudamiento cercana a los u$s12.600 millones y reforzar su estructura de capital.
Desde hace ya varios meses, iProfesional viene anticipando que la trading internacional Mercuria Energy Group habría firmado un preacuerdo para comprar estos activos.
Pero, este gigante europeo no está solo, sino que participa en las negociaciones junto con Manzano y con su socio Daniel Vila.
Las auditorías y procesos de due diligence ya habrían concluido, por lo que la firma de los contratos podría concretarse en las próximas semanas, una vez que los acreedores de Raizen aprueben el proceso de reestructuración presentado por el grupo que incluye esta venta clave para la supervivencia financiera del conglomerado brasileño.
Raizen busca obtener liquidez para estabilizar sus finanzas luego de varios trimestres de resultados negativos y de un fuerte deterioro de sus indicadores de apalancamiento.
La empresa reconoció recientemente ante analistas e inversores que la venta de la operación argentina forma parte central de su plan de transformación y optimización de activos.
La eventual adquisición permitiría a Mercuria avanzar en una integración vertical dentro del mercado energético argentino, sumando refinación y comercialización a sus actuales negocios de producción de hidrocarburos.
Shell no desaparecería del mercado local
Sin embargo, la salida de Raizen no implicaría la desaparición de la marca Shell del mercado local, ya que el comprador podría conservar la licencia comercial para operar bajo esa bandera, tal como ocurre en otros mercados internacionales.
Sin embargo, marcaría el fin de la presencia directa del grupo brasileño en Argentina luego de varios años de operación.
Para el sector energético local, la transacción podría reconfigurar el mapa competitivo de refinación y comercialización de combustibles, en un contexto de creciente interés de inversores internacionales por los activos vinculados a Vaca Muerta y al mercado downstream argentino.
La venta se convertiría además en una de las mayores operaciones corporativas concretadas en Argentina durante este 2026 y en una pieza clave para definir el futuro financiero de Raizen.
De manera paralela, marcaría el regreso de Manzano al centro del negocio energético argentino con activos estratégicos de refinación, logística y comercialización de combustibles.
El ex ministro del Interior durante el gobierno de Carlos Menem se transformó en las últimas dos décadas en uno de los empresarios más influyentes del negocio petrolero regional a través del Grupo Integra Capital, que controla junto a Daniel Vila.
Manzano integraría toda la cadena de valor del petróleo
Esta compra representaría un salto estratégico para el grupo, que pasaría a controlar activos clave de toda la cadena de valor del negocio de combustibles.
Actualmente, Manzano y Vila tienen una fuerte presencia en la producción de hidrocarburos a través de inversiones en yacimientos convencionales y no convencionales, además de participar en negocios de generación eléctrica, minería y medios de comunicación.
La incorporación de la refinería Dock Sud y de la red de estaciones Shell permitiría integrar producción, refinación, logística y comercialización bajo una misma estructura empresarial.
En el mercado destacan que uno de los principales atractivos de la operación es la posibilidad de capturar el crecimiento esperado de la demanda energética argentina en los próximos años, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de las exportaciones de petróleo.
Para Manzano, la adquisición también tendría una dimensión geopolítica y empresarial.
La red Shell, que ocupa el segundo puesto en el market share local, con el 17% de participación y sólo superada por YPF, es una de las marcas de combustibles con mayor reconocimiento en Argentina y posee una participación relevante en el segmento premium del mercado.
Es decir, la eventual operación consolidaría a Manzano como uno de los principales jugadores privados del sector energético argentino.
Fuentes del sector consideran que el interés del empresario no responde únicamente al negocio de combustibles.
La infraestructura logística, los terminales de almacenamiento, la capacidad de refinación y la llegada al consumidor final convierten a los activos de Raizen en una plataforma ideal para expandir operaciones en toda la región.
Si la compra se concreta, Manzano pasará de ser un actor relevante en la producción de energía a convertirse en uno de los pocos empresarios argentinos con presencia integrada en prácticamente toda la cadena del negocio petrolero.