• 4/6/2026
ALERTA

Manzano compra los activos de Raízen y arma un gigante energético con Shell, Edenor y Vaca Muerta

Con una alianza internacional y foco en hidrocarburos, el grupo liderado por Manzano se expande a la generación y distribución energética nacional
04/06/2026 - 11:09hs
Manzano compra los activos de Raízen y arma un gigante energético con Shell, Edenor y Vaca Muerta

Tras comprar los activos del grupo brasileño Raízen en Argentina en sociedad con el gigante suizo Mercuria, José Luis Manzano arma un gigante energético que tendrá ramificaciones en petróleo, gas, electricidad y combustibles.

La compra fue anunciada oficialmente este jueves 4 de junio y, tal como ya había anticipado iProfesional, fue concretada por el trader europeo junto al holding Integra Capital, controlado por el empresario argentino, marcando uno de los movimientos corporativos más relevantes de los últimos años en el sector energético nacional.

La valuación final es de u$s1.420 millones e incluye la refinería de Dock Sud, la red de más de 800 estaciones de servicio Shell y toda la estructura de refinación y comercialización de combustibles que hasta ahora operaba la compañía brasileña.

No incluye la subsidiaria Shell Argentina que está operando solamente activos del Upstream en Vaca Muerta y no forma parte de esta operación cuyo verdadero impacto va mucho más allá de la compra de una petrolera.

Con esta transacción, Manzano pasa a controlar o influir en una cadena energética que abarca producción de petróleo y gas, refinación, comercialización de combustibles, generación eléctrica, distribución de energía y participación en algunos de los desarrollos más prometedores de Vaca Muerta.

La pieza que faltaba

El activo más visible del acuerdo es el negocio downstream de Raízen, el paquete que incorpora la planta bonaerense, una de las más importantes del país, con capacidad cercana a los 100.000 barriles diarios.

También las estaciones de servicio Shell distribuidas en todo el territorio nacional, además de terminales logísticas y activos de almacenamiento.

A esto se suma la licencia para continuar utilizando la marca Shell mediante un acuerdo de royalties con la petrolera anglo-holandesa.

En términos de mercado, esta red representa alrededor del 19% de las ventas de combustibles de Argentina, lo que convierte a Manzano y Mercuria en actores centrales del negocio minorista de naftas y gasoil.

De Vaca Muerta al surtidor

La gran diferencia respecto de otros empresarios locales es que Manzano ya no participa únicamente en la producción de hidrocarburos.

Mercuria controla en Argentina la petrolera Phoenix Global Resources, una compañía con fuerte presencia en Vaca Muerta y proyectos orientados a incrementar la producción de shale oil.

La adquisición de Raízen permite integrar esa producción con refinación y comercialización, replicando un modelo similar al de YPF: producir petróleo, procesarlo en una refinería propia y vender los combustibles en una red propia de estaciones de servicio.

Esa integración vertical permite capturar rentabilidad en toda la cadena de valor y reducir la dependencia de terceros.

El peso de Edenor

La otra gran pieza del rompecabezas energético de Manzano es Edenor.

Junto con Daniel Vila y Mauricio Filiberti, el empresario controla la principal distribuidora eléctrica del país, que abastece a millones de usuarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Incluso antes del cierre de la operación ya se analizaba la posibilidad de que Edenor participara de alguna forma en la estructura societaria que manejará los activos de Raízen, especialmente para desarrollar proyectos vinculados con movilidad eléctrica y redes de carga para vehículos eléctricos.

Esta etapa está aún lejos de ser visible ya que todavía resta que los organismos brasileños de control aprueben el traspaso de Raízen.

Una vez que eso suceda, la combinación de distribución eléctrica y red de estaciones de servicio abre oportunidades de negocio que hasta ahora ningún grupo privado había logrado integrar de manera significativa.

Un socio clave

La operación también consolida una alianza que Manzano viene construyendo desde hace años con Mercuria Energy Group.

Fundada en Suiza, Mercuria es una de las mayores comercializadoras de energía y materias primas del mundo, con presencia en petróleo, gas natural, electricidad y metales.

La relación entre ambas partes no es nueva. Ya habían compartido inversiones vinculadas a hidrocarburos y proyectos energéticos en Argentina. Ahora esa sociedad alcanza otra dimensión al sumar uno de los activos más importantes del mercado de combustibles local.

El mapa energético de Manzano

Después del cierre de la compra de Raízen, la influencia de Manzano en el sector energético argentino queda estructurada sobre cinco grandes pilares:

  • Producción de petróleo y gas: Participación en desarrollos de Vaca Muerta y activos hidrocarburíferos asociados a Mercuria y Phoenix Global Resources
  • Refinación: Control de la refinería de Dock Sud, una de las tres más importantes de Argentina
  • Comercialización de combustibles: Administración de la red Shell, con más de 700 estaciones de servicio y cerca de una quinta parte del mercado nacional
  • Distribución eléctrica: Control de Edenor, la mayor distribuidora de electricidad del país
  • Generación energética: Participaciones históricas en activos de generación y negocios vinculados al sistema eléctrico nacional

¿Nuevo jugador dominante?

La adquisición de Raízen se produce en un momento en el que la industria energética argentina atraviesa una profunda transformación impulsada por Vaca Muerta, la liberalización gradual de precios y la búsqueda de inversiones para incrementar exportaciones.

En ese escenario, Manzano deja de ser únicamente un inversor con presencia en distintos negocios energéticos para convertirse en el arquitecto de uno de los conglomerados más integrados del país.

El movimiento también refleja una tendencia global: los grandes grupos buscan controlar cada vez más eslabones de la cadena energética para mejorar márgenes y reducir riesgos.

Con petróleo en boca de pozo, una refinería de escala nacional, una red masiva de estaciones de servicio y la principal distribuidora eléctrica de Argentina, el empresario mendocino pasa a ocupar un lugar que hasta hace pocos años parecía reservado exclusivamente para gigantes históricos como YPF, Pan American Energy o Tecpetrol.

La diferencia es que ahora lo hace acompañado por uno de los traders energéticos más poderosos del planeta.

Temas relacionados