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Venden por 1 dólar una histórica fábrica de cosechadoras: el comprador deberá cumplir una pesada condición

La histórica fabricante de cosechadoras Vassalli podría cambiar de dueño por un dólar, en una operación condicionada por su pesada deuda.
04/06/2026 - 12:10hs
Venden por 1 dólar una histórica fábrica de cosechadoras: el comprador deberá cumplir una pesada condición

La crítica situación financiera que atraviesa Vassalli volvió a poner a la histórica fabricante de maquinaria agrícola en el centro de una negociación clave para su supervivencia. La empresa santafesina se encuentra en conversaciones para concretar el ingreso de un nuevo grupo inversor, en una operación cuyo valor simbólico sería de apenas un dólar

Sin embargo, el verdadero costo de la transacción no está en el precio de compra. Quien tome el control deberá hacerse cargo de un pasivo acumulado que en el sector describen como extremadamente elevado y que incluye compromisos laborales, deudas comerciales y obligaciones financieras pendientes.

El peso de una crisis que se profundizó

La delicada situación de la compañía se refleja en distintos indicadores. Según registros oficiales del Banco Central, la firma acumula cientos de cheques rechazados por un monto superior a los 1.300 millones de pesos.

A eso se suman salarios pendientes de pago, compromisos con proveedores y un esquema laboral reducido que mantiene a los trabajadores cumpliendo jornadas de cuatro horas diarias, producto de acuerdos alcanzados entre la empresa, el gremio metalúrgico y las autoridades provinciales.

"El eventual comprador está preocupado por la masa salarial, porque es demasiado grande lo que se adeuda", señalaron fuentes vinculadas a la negociación.

Quiénes están detrás de la propuesta

La iniciativa para quedarse con Vassalli es impulsada por Roberto Santiago Chinelli, un ejecutivo con larga trayectoria dentro de la compañía y que ocupó la gerencia general durante la administración del actual propietario, Eduardo Marsó.

De acuerdo con distintas fuentes, Chinelli cuenta con el respaldo de inversores argentinos que prefirieron mantenerse fuera de la escena pública mientras avanzan las conversaciones.

El esquema en análisis prevé que el empresario asuma la conducción de las áreas vinculadas a la actividad industrial, incluyendo producción, desarrollo tecnológico, ventas, recursos humanos y posventa. La administración financiera, en tanto, seguiría centralizada en Buenos Aires.

Un cierre que sigue demorándose

Aunque las partes apuntan a concluir el acuerdo durante junio, los plazos previstos ya sufrieron varias modificaciones.

Desde la Municipalidad de Firmat reconocen que las negociaciones avanzan, pero advierten que los anuncios sobre una resolución inminente se repiten desde hace tiempo.

"La esperada venta se podría concretar entre el 15 y el 20 de junio, situación que se repite en esta cuestión de plantearle a la sociedad una nueva prórroga de tiempo. Es lo que pasa siempre", indicaron fuentes locales.

Los problemas legales que complican la operación

Además de la situación económica, existe una compleja trama societaria que dificulta el traspaso.

Quienes siguen de cerca el proceso explican que la empresa arrastra consecuencias derivadas de anteriores cambios de control, procesos judiciales y compromisos incumplidos por anteriores compradores.

"Estaban complicados los papeles por el encadenamiento de cambios societarios, el paso por una convocatoria y la venta previa a Marsó, que pagó una parte y luego dejó de pagar", explicaron fuentes conocedoras de la negociación.

Un plan para reconstruir la compañía

La propuesta que analizan los potenciales inversores no se limita al saneamiento financiero. Entre los objetivos figura recuperar gradualmente la producción, actualizar procesos industriales, impulsar el desarrollo de nuevos equipos y fortalecer la capacidad comercial de la empresa.

Uno de los puntos centrales contempla la creación de herramientas de financiamiento propias para facilitar la venta de maquinaria, una ventaja que actualmente poseen varios fabricantes internacionales que compiten en el mercado argentino.

De emblema de la industria nacional a una nueva etapa

Fundada en 1949 por Roque Vassalli en Firmat, la compañía se transformó durante décadas en una de las marcas más reconocidas del sector de maquinaria agrícola del país.

La empresa llegó a desarrollar una importante infraestructura industrial, con tres plantas que suman cerca de 99.000 metros cuadrados cubiertos, además de áreas dedicadas a investigación, desarrollo y fabricación de cosechadoras, plataformas y repuestos.

Los problemas financieros llevaron a la compañía a atravesar distintos procesos de reestructuración durante los últimos años.

Luego de una convocatoria de acreedores, en 2020 se concretó una reorganización que permitió el ingreso de nuevos administradores mediante un fideicomiso. Bajo ese esquema, el control quedó principalmente en manos de Esteban Eskenazi, acompañado por Matías Carballo.

Más tarde, el deterioro del contexto económico y el impacto de la sequía sobre el sector agropecuario impulsaron una nueva búsqueda de compradores.

En enero de 2024, Vassalli fue adquirida por el empresario entrerriano Eduardo Marsó en una operación valuada en u$s8 millones. El acuerdo contemplaba pagos escalonados durante cinco años, con un desembolso inicial reducido.

Según fuentes cercanas al proceso, Marsó cumplió únicamente con la primera parte del compromiso económico y posteriormente dejó de efectuar los pagos previstos. Esa situación generó nuevos conflictos y hoy aparece como uno de los principales obstáculos para concretar el desembarco del próximo grupo inversor.

Mientras continúan las negociaciones, el futuro de una de las compañías más emblemáticas de la industria metalmecánica argentina sigue abierto y atado a una operación que podría redefinir su destino.

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