SECTOR GOLPEADO

Qué lácteos producirá la histórica planta que vuelve a operar tras 9 meses y salir de la quiebra

La emblemática empresa tiene más de siete décadas de historia y comenzará una nueva etapa de producción tras la autorización de la Justicia
Por A.R.
NEGOCIOS - 05 de Junio, 2026

Después de permanecer nueve meses sin actividad, la histórica planta de La Suipachense volverá a ponerse en marcha. La emblemática usina láctea ubicada en el partido bonaerense de Suipacha, con más de siete décadas de trayectoria, iniciará una nueva etapa luego de que la Justicia autorizara el alquiler de sus instalaciones a una nueva empresa interesada en reactivar la producción.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, a cargo del juez Leandro Julio Enríquez, quien habilitó a Compañía Láctea Suipacha S.A. para operar el establecimiento. El acuerdo contempla el uso de la planta industrial, las maquinarias y también de las marcas históricas vinculadas al negocio, entre ellas Lácteos Conosur y La Suipachense con vos desde siempre.

Detrás del proyecto se encuentra Pablo Acsi, empresario con trayectoria en la industria láctea y exdirectivo de Parmalat, quien encabezará el proceso de recuperación de una fábrica que, tras su quiebra, parecía destinada al cierre definitivo.

Qué lácteos se elaborarán en la planta de La Suipachense

Mientras se termina de formalizar el contrato de alquiler, la nueva operadora avanzará con tareas de puesta a punto y reacondicionamiento técnico de las instalaciones. Paralelamente, el municipio de Suipacha trabaja junto con organismos provinciales para agilizar las habilitaciones necesarias y acelerar el regreso de la actividad.

El plan de negocios contempla una recuperación gradual. En una primera fase, la planta procesará 50.000 litros diarios de leche, una cifra que representa apenas el 20% de la capacidad histórica de la empresa, que llegó a industrializar 250.000 litros por día en sus años de mayor expansión.

La estrategia inicial estará enfocada en tres líneas de producción consideradas clave para recuperar rentabilidad:

  • Leche entera en envase tetra
  • Yogures
  • Leche en polvo mediante secadora

Por el momento, la elaboración de quesos quedará fuera del esquema productivo. Si bien se trata de una de las actividades más tradicionales de la compañía, su reactivación fue postergada para una etapa posterior, una vez que la operación alcance mayor estabilidad.

La planta de La Suipachense producirá en una primera etapa leche entera, en polvo y yogures

La historia de una quiebra y la recuperación de puestos de trabajo

Uno de los aspectos más relevantes de la reapertura es el impacto sobre el empleo local. El proyecto prevé la reincorporación inicial de entre 25 y 30 trabajadores, aunque la intención es ampliar progresivamente la dotación a medida que aumente la producción y se consoliden las ventas.

La expectativa es recuperar parte de la capacidad laboral perdida tras la quiebra. En su mejor momento, la empresa llegó a emplear a 140 personas, convirtiéndose en uno de los principales motores económicos de la región.

El colapso de la empresa fue el desenlace de un prolongado proceso de deterioro financiero. Durante sus últimos años de actividad, La Suipachense estuvo controlada por el grupo venezolano Maralac, a través de Lácteos Conosur S.A., la misma compañía que operó la quebrada ARSA, conocida por la producción de yogures SanCor.

La situación económica se volvió insostenible. La firma acumuló una deuda postconcursal de $8.458.599.415,78 en cheques rechazados y enfrentó además reclamos sindicales que superaron los $1.000 millones.

Ante la imposibilidad de revertir el escenario, el concurso preventivo fracasó y la Justicia decretó la quiebra directa en noviembre de 2025, poniendo fin a décadas de actividad ininterrumpida en la planta bonaerense.

El acampe de los trabajadores que evitó el vaciamiento

Tras la declaración de quiebra, los empleados decidieron instalar un acampe permanente frente a la fábrica. La medida contó con el apoyo del sindicato ATILRA y del municipio local, que acompañaron el reclamo durante meses.

La permanencia de los trabajadores fue clave para evitar el desmantelamiento de la planta. Según explicó el intendente Juan Luis Mancini, la vigilancia constante permitió preservar activos estratégicos de alto valor, entre ellos la secadora para leche en polvo y la línea de envasado tetra.

Durante ese período, los operarios mantuvieron la custodia del establecimiento con un objetivo concreto: impedir que las instalaciones fueran vaciadas antes de encontrar una alternativa que permitiera recuperar la actividad productiva. Finalmente, la estrategia dio resultado y allanó el camino para la llegada de nuevos inversores.

Por qué la Justicia autorizó el alquiler de la fábrica

La resolución firmada por el juez Enríquez no respondió únicamente a criterios económicos. El magistrado consideró que mantener la planta operativa permite preservar empleos, sostener la actividad industrial y contribuir al movimiento económico de la región.

Además, el esquema elegido favorece el proceso concursal, ya que una empresa en funcionamiento conserva un valor significativamente superior al de una planta paralizada. Los ingresos generados por la explotación industrial serán depositados en una cuenta judicial y se utilizarán para atender parcialmente las obligaciones pendientes con los acreedores.

Durante la presentación oficial del proyecto, el intendente Mancini destacó la importancia de este modelo y remarcó: "Una fábrica funcionando vale mucho más que una parada y oxidada. Este modelo no solo protege el patrimonio de los acreedores, sino que sostiene el tejido social de nuestro municipio".

La reactivación de La Suipachense representa así el primer paso concreto para recuperar una de las industrias más emblemáticas del interior bonaerense. Aunque el desafío por delante es considerable, el reinicio de la producción marca el comienzo de una nueva etapa para una empresa que supo convertirse en un símbolo de la actividad láctea argentina.

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