La Justicia acelera la venta de SanCor: define pliegos y la láctea podría tener nuevo dueño antes de septiembre
La cuenta regresiva para definir el futuro de SanCor entró en su etapa decisiva. El juez a cargo del proceso concursal y de la posterior quiebra con continuidad operativa ya avanzó en reuniones con los principales grupos empresarios interesados en quedarse con la histórica cooperativa láctea y anticipó que los pliegos para presentar ofertas serán publicados entre esta semana y la próxima.
La definición abre formalmente la carrera por uno de los activos más emblemáticos de la industria alimenticia argentina y, de cumplirse los plazos que maneja el expediente, durante agosto podrían conocerse las ofertas económicas finales y antes de septiembre quedar definido el nuevo dueño.
Detrás del proceso se encuentra el juez Marcelo Gelcich, titular del Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, quien desde hace meses viene conduciendo la compleja reestructuración judicial de la cooperativa.
El magistrado fue quien intervino en el concurso preventivo, luego avanzó con la designación de una coadministración judicial para monitorear las operaciones y finalmente decretó la quiebra con continuidad operativa.
Ahora tiene bajo su órbita la etapa más sensible del expediente: la venta de los activos y de las marcas de SanCor para intentar preservar parte del negocio y maximizar el recupero de los acreedores.
Según pudo reconstruir iProfesional de fuentes vinculadas al proceso, el magistrado viene manteniendo encuentros con empresarios, síndicos, administradores judiciales y representantes gremiales para delinear los términos de una operación que no tiene antecedentes recientes en la industria láctea local por su dimensión y complejidad.
El objetivo es lograr una transferencia ordenada de los activos productivos, las marcas y las unidades de negocio que aún conserva la cooperativa, evitando una liquidación desordenada y preservando la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
SanCor: venta bajo control judicial
A diferencia de una compra tradicional entre privados, la operación será administrada por la Justicia.
Tras el fracaso del concurso preventivo y la posterior declaración de quiebra con continuidad de explotación, el juez Marcelo Gelcich quedó al frente del proceso y será quien supervise cada una de las etapas de la licitación.
Desde su juzgado se definirán las condiciones de venta, la evaluación de las ofertas y la adjudicación final de los activos.
En los hechos, el futuro de SanCor quedó en manos de los tribunales de Rafaela.
Los pliegos establecerán las condiciones que deberán cumplir los interesados, los compromisos de inversión, los requisitos vinculados al mantenimiento de la actividad industrial y el tratamiento de los trabajadores.
La intención es recibir ofertas integrales por la compañía, aunque tampoco se descarta la posibilidad de adjudicar activos o unidades de negocio por separado si eso permitiera maximizar la recuperación para los acreedores.
En el expediente consideran que agosto será el mes clave para conocer quiénes avanzarán a la instancia final y qué propuestas económicas estarán dispuestos a poner sobre la mesa.
Los candidatos a quedarse con la láctea
La lista de interesados reúne desde grupos lácteos hasta empresarios agroindustriales y fondos con experiencia en reestructuraciones.
Uno de esos nombres es Adecoagro, la agroindustrial controlada por capitales internacionales que acaba de quedarse con el control de Profertil y que busca expandirse en alimentos de consumo masivo.
SanCor le permitiría sumar capacidad industrial, una marca reconocida y presencia en el mercado de productos lácteos.
También figura la francesa Savencia, uno de los mayores grupos lácteos del mundo, dueño de marcas de quesos y productos premium en distintos mercados.
Para la multinacional, la operación representaría una oportunidad para ampliar escala en Argentina.
Otro de los interesados es Elcor, grupo cordobés que viene creciendo en producción de manteca, quesos y derivados.
La nómina se completa con Punta del Agua, especializada en quesos; La Tarantela y un consorcio liderado por el empresario Gustavo Scaglione, propietario de medios de comunicación y negocios agroindustriales, que analiza una propuesta con respaldo de inversores internacionales.
El rol del gremio
La venta también es seguida de cerca por el gremio lechero.
La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) participa de las reuniones informativas convocadas por la Justicia y busca garantizar que cualquier adjudicatario preserve la mayor cantidad de empleos posible.
La situación laboral es uno de los puntos más sensibles del proceso debido a que SanCor llegó a emplear miles de trabajadores y todavía mantiene una estructura que involucra personal industrial, administrativo y comercial.
Por ese motivo, uno de los aspectos que más pesará al momento de evaluar las ofertas será el compromiso de continuidad productiva.
Qué se vende
Aunque la compañía perdió gran parte de su estructura durante los últimos años, todavía conserva activos considerados estratégicos para cualquier jugador del sector.
Entre ellos figuran plantas industriales, centros logísticos, equipamiento de procesamiento de leche, líneas de elaboración de quesos y productos frescos, además de una red comercial que, aunque reducida, mantiene valor de mercado.
Entre las instalaciones más relevantes aparecen las plantas de Sunchales, Devoto, Balnearia, La Carlota y Gálvez, además de centros de distribución y activos logísticos distribuidos en distintas provincias.
Sin embargo, la verdadera joya para varios de los interesados es la marca SanCor.
A pesar de la crisis, sigue siendo una de las marcas más reconocidas del negocio alimenticio argentino, con presencia histórica en leche, manteca, crema, quesos, dulce de leche, yogures, postres y productos refrigerados.
En el mercado consideran que buena parte del valor de la operación pasa precisamente por quedarse con esa marca y relanzarla bajo una nueva estructura empresaria.
La historia detras del default
La caída de SanCor es uno de los procesos de deterioro empresarial más importantes de la historia reciente argentina.
La cooperativa nació en 1938 y durante décadas fue líder indiscutida del mercado lácteo nacional.
Llegó a procesar más de cuatro millones de litros diarios de leche, exportó a decenas de países y se convirtió en una referencia de la industria alimenticia.
Pero una combinación de problemas financieros, pérdida de competitividad, elevados costos operativos, conflictos sindicales, caída de producción y sucesivos planes de reestructuración frustrados terminó erosionando su posición.
La empresa vendió activos estratégicos, cerró plantas, perdió participación de mercado y fue reduciendo progresivamente su escala operativa.
Entre otras operaciones, se desprendió de negocios clave como su división de yogures, postres y flanes, además de avanzar en sucesivas ventas de activos para obtener liquidez.
El golpe final llegó cuando el concurso preventivo iniciado para renegociar sus obligaciones financieras no logró generar los consensos necesarios con los acreedores.
Esa situación desembocó en la quiebra con continuidad operativa que hoy administra la Justicia.
Deuda multimillonaria
Las estimaciones que circulan en el mercado ubican el pasivo total en cifras superiores a los u$s400 millones considerando compromisos financieros, comerciales, fiscales y laborales acumulados durante años.
Entre los principales acreedores figuran la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), bancos públicos y privados, proveedores, cooperativas tamberas, empresas de servicios, acreedores laborales y fondos que adquirieron parte de la deuda financiera de la compañía.
La magnitud de ese pasivo explica por qué la venta de activos aparece como la única alternativa viable para intentar maximizar recuperos y evitar una liquidación total.
Que espera la industria
En los tribunales de Rafaela creen que las próximas semanas serán determinantes.
Una vez publicados los pliegos comenzará formalmente la etapa competitiva entre los interesados.
Luego llegará la presentación de ofertas vinculantes y, finalmente, la evaluación judicial.
Si el cronograma se cumple, agosto podría marcar el momento en que se conozca la propuesta ganadora.
Eso permitiría que antes de septiembre SanCor tenga nuevo dueño y que una de las marcas más emblemáticas de la industria alimenticia argentina inicie una nueva etapa después de años de crisis, conflictos y frustrados intentos de rescate.
Para el sector lácteo, no se trata sólo de la venta de una empresa.
Lo que está en juego es el destino de una marca histórica que durante décadas fue sinónimo de leche en la Argentina y que ahora busca sobrevivir bajo una nueva conducción empresaria.