Ni la crisis le gana al fútbol: el Mundial sigue siendo un refugio para los argentinos
Mientras la economía sigue ocupando el centro de las preocupaciones de los argentinos, hay un fenómeno que conserva intacta su capacidad para generar entusiasmo colectivo: el fútbol y, especialmente, la Selección Argentina.
Por lo menos así surge de analizar las conclusiones de un nuevo estudio elaborado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (COPUB).
Se trata de una unidad académica que realiza periódicamente relevamientos sobre temas políticos, económicos y sociales.
La encuesta se llevó a cabo los días 8 y 9 de junio pasados sobre una muestra de 450 casos efectivos en la Ciudad de Buenos Aires, con una distribución equilibrada por género y mediante entrevistas telefónicas automatizadas.
El trabajo investigó cómo viven los argentinos el Mundial y qué lugar ocupa el fútbol en la vida cotidiana.
Los resultados muestran que, más allá de las dificultades económicas, la inflación o la incertidumbre política, el deporte más popular del país mantiene una influencia que trasciende ampliamente las canchas.
La encuesta, realizada en la Ciudad de Buenos Aires sobre una muestra de 450 casos efectivos mediante entrevistas telefónicas IVR, confirma que el fútbol sigue siendo uno de los principales elementos de identidad colectiva de los argentinos.
En este sentido, se asegura que más de la mitad de los encuestados manifestó tener un alto interés por el fútbol, mientras que otro segmento relevante aseguró seguirlo habitualmente.
En conjunto, alrededor del 70% de los consultados declaró algún grado de interés por este deporte.
Una pasión sin generaciones
El informe también refleja la fortaleza de las identidades futboleras ya que cerca del 80% de los consultados afirmó definirse como hincha de algún club de fútbol.
La cifra revela hasta qué punto la pertenencia deportiva sigue siendo uno de los rasgos culturales más extendidos de la sociedad argentina.
Sin embargo, cuando aparece la Selección, las diferencias entre camisetas suelen quedar en segundo plano.
La principal respuesta de los encuestados indica que festejan por igual los éxitos de su club y los del seleccionado nacional.
De todos modos, un 35% aseguró darle más importancia a los logros de su equipo que a los de la Selección.
Los números reflejan también un fenómeno que se consolidó especialmente después de la obtención de la Copa del Mundo en Qatar 2022.
Esto es que la Selección se transformó en uno de los pocos espacios capaces de generar consensos masivos en una sociedad atravesada por divisiones políticas, económicas y culturales.
El Mundial y el estado de ánimo
Quizás uno de los datos más llamativos del relevamiento tiene que ver con el impacto emocional que puede generar un campeonato mundial.
El estudio asegura que una amplia mayoría de los argentinos considera que una nueva consagración de la Scaloneta tendría un efecto positivo sobre el estado de ánimo general de la población. Además, más de la mitad reconoce que un nuevo título mundial también tendría consecuencias favorables en su propio humor y expectativas personales.
La cifra adquiere una relevancia especial en un contexto en el que la economía continúa condicionando las expectativas de los hogares y donde los indicadores de confianza suelen mostrar elevados niveles de preocupación.
Es más, los resultados ratifican algo que economistas, sociólogos y especialistas en consumo vienen observando desde hace años: los grandes acontecimientos deportivos tienen capacidad para modificar temporalmente el humor social, impulsar el consumo y generar climas de optimismo que se trasladan a distintos ámbitos de la vida cotidiana.
La pasión que mueve negocios
Pero el fenómeno no se limita al plano social.
La capacidad de la Selección Argentina para movilizar emociones también tiene una traducción económica concreta que empresas, anunciantes y marcas siguen de cerca cada cuatro años.
Más allá de la pasión deportiva, el Mundial representa uno de los eventos comerciales más importantes del planeta y un fenómeno con impacto directo sobre el consumo.
La experiencia de Qatar 2022 fue una muestra contundente de ese efecto.
La consagración encabezada por Lionel Messi generó récords de audiencia televisiva, una explosión en la demanda de camisetas oficiales, un fuerte crecimiento en las ventas de televisores y un aumento en el consumo de alimentos y bebidas durante los partidos.
También impulsó campañas publicitarias millonarias que tuvieron a la Selección y a sus figuras como eje central.
Para las empresas, el Mundial constituye una oportunidad única para conectar emocionalmente con millones de consumidores al mismo tiempo.
Por esa razón, las principales compañías que operan en la Argentina diseñan estrategias específicas para aprovechar el evento deportivo más importante del calendario internacional.
La Selección se transformó además en una de las plataformas de marketing más valiosas del país.
Patrocinadores globales y locales encuentran en el equipo nacional una herramienta capaz de generar niveles de identificación, alcance y recordación que pocas propiedades deportivas consiguen.
En ese contexto, el estudio de la Universidad de Belgrano ayuda a explicar por qué las marcas siguen apostando al fútbol.
El informe sostiene que más del 70% de los argentinos mantiene algún grado de interés por este deporte y una amplia mayoría considera que los éxitos mundialistas impactan directamente en el humor social.
Mucho más que un partido
La investigación también indagó en las razones que explican la identificación de los argentinos con la Selección.
Según el relevamiento, las principales respuestas apuntan a que:
- El fútbol forma parte de la identidad nacional
- El orgullo que generan los buenos desempeños internacionales del equipo argentino
- La necesidad de compartir momentos de alegría colectiva en una sociedad atravesada por dificultades económicas
- Las tensiones políticas que buscan un escape emocional
Los resultados ayudan a comprender por qué la Selección conserva una capacidad de movilización que trasciende generaciones, clases sociales e ideologías.
La política también juega
El informe destaca además un dato que trasciende el plano deportivo y se vincula con la percepción pública sobre la dirigencia argentina.
Existe una elevada percepción de que la clase política busca sacar rédito de los éxitos de la Selección Argentina.
Para los investigadores de la Universidad de Belgrano, se trata de una de las conclusiones más contundentes del trabajo.
El dato refleja que, incluso en uno de los pocos espacios capaces de generar consensos masivos, persiste una fuerte desconfianza hacia la dirigencia política.
La percepción no resulta novedosa en la historia argentina.
Desde el Mundial de 1978 hasta la reciente conquista en Qatar 2022, los grandes éxitos deportivos estuvieron acompañados por intentos de distintos gobiernos y dirigentes de asociarse simbólicamente a esos logros.
Un fenómeno que trasciende la cancha
En una Argentina atravesada por dificultades económicas, pérdida de poder adquisitivo y una creciente fragmentación social, el fútbol continúa ocupando un lugar singular dentro de la vida cotidiana.
El estudio de la Universidad de Belgrano muestra que la Selección sigue siendo mucho más que un equipo deportivo. Funciona como un símbolo de identidad nacional, una fuente de orgullo colectivo y, para muchos argentinos, un refugio emocional frente a los desafíos cotidianos.
Por eso, mientras avanza el Mundial 2026, el fenómeno vuelve a captar la atención no sólo de los hinchas.
También es observado de cerca por empresas, anunciantes, marcas y dirigentes políticos. Porque en tiempos en los que pocas instituciones logran generar consensos, la Selección continúa siendo una de las escasas "marcas país" capaces de movilizar al mismo tiempo a millones de argentinos.