INDUSTRIA LÁCTEA

SanCor: quiénes son las empresas que buscan quedarse con la histórica cooperativa

Hasta ahora, cinco grupos de primera línea locales y extranjeros aparecen como los principales interesados en los activos de la empresa láctea en quiebra
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 26 de Junio, 2026

La carrera por quedarse con los activos de SanCor empezó a tomar forma y promete convertirse en una de las operaciones empresariales más importantes del año dentro de la industria alimenticia argentina.

Luego de meses de incertidumbre tras la declaración de quiebra de la histórica cooperativa, el proceso judicial sumó un dato que podría modificar por completo el escenario.

Varias de las principales compañías vinculadas al negocio lácteo ya compraron los pliegos para participar de la licitación de las plantas industriales y demás activos de la empresa.

La información fue difundida por el Comité Provisorio de Control, integrado por representantes de los trabajadores.

Ese organismo aseguró que entre los interesados figuran Savencia, Adecoagro, Sancor Seguros, Elcor y Punta del Agua, compañías de peso dentro del negocio alimenticio y agroindustrial.

Si bien la identidad de todos los compradores todavía no fue oficializada por el juzgado que lleva adelante la quiebra, la adquisición de los pliegos constituye el primer paso formal para poder presentar una oferta cuando llegue el momento de la licitación.

Para el mercado, la noticia representa una señal de que, pese al profundo deterioro que sufrió SanCor durante la última década, sus activos industriales continúan despertando interés entre empresas con capacidad financiera y experiencia para volver a poner en marcha parte de su estructura productiva.

El dato también modifica una de las principales incógnitas que rodeaban al proceso judicial.

Hasta hace pocas semanas existían dudas sobre si aparecerían interesados capaces de afrontar una operación de semejante magnitud o si la quiebra terminaría derivando en una liquidación fragmentada de los activos.

La aparición de varios jugadores industriales cambia ese panorama y anticipa una competencia que podría elevar el valor final de las ofertas.

Redefinir el mapa de la industria láctea

La importancia de esta etapa excede el futuro de SanCor.

Dependiendo del resultado de la licitación, el negocio lácteo argentino podría experimentar uno de los mayores reordenamientos de los últimos años.

Si un solo grupo logra quedarse con la mayor parte de los activos, emergerá un nuevo jugador con una estructura industrial capaz de disputar participación de mercado a las principales empresas del sector.

En cambio, si las plantas terminan distribuyéndose entre distintos compradores, el resultado será una redistribución de la capacidad productiva y una mayor atomización del negocio.

Ese escenario explica por qué la evolución de la quiebra es seguida de cerca por productores tamberos, proveedores, competidores, entidades financieras y gobiernos provinciales donde SanCor mantiene establecimientos industriales.

Qué hay detrás del expediente judicial

Aunque la compra de un pliego no implica la obligación de presentar una oferta definitiva, sí representa una señal concreta de interés y habilita a las empresas a acceder a la información necesaria para evaluar los activos, las inversiones requeridas y las condiciones del proceso licitatorio.

En otras palabras, el listado difundido por los representantes de los trabajadores permite anticipar que la competencia por los activos de SanCor podría ser mucho más intensa de lo que inicialmente imaginaba el mercado.

Uno de los nombres que más llamó la atención fue el de Savencia, el grupo francés especializado en productos lácteos y alimentos gourmet, propietario de numerosas marcas de quesos reconocidas internacionalmente.

Con operaciones en más de un centenar de países y decenas de plantas industriales, el grupo posee una larga experiencia en adquisiciones y reestructuraciones dentro del negocio lácteo.

En caso de avanzar con una oferta, encontraría en SanCor una plataforma industrial ya instalada, con marcas históricas, infraestructura productiva y una red logística que, pese al deterioro sufrido durante los últimos años, continúa teniendo un importante valor estratégico.

Para un grupo internacional, ingresar mediante la compra de activos existentes suele resultar mucho más eficiente que desarrollar una estructura completamente nueva.

Otro de los jugadores mencionados es Adecoagro, uno de los mayores grupos agroindustriales de Sudamérica.

La empresa cotiza en la Bolsa de Nueva York y desarrolla actividades en Argentina, Brasil y Uruguay, donde combina agricultura, producción de leche, azúcar, etanol y generación de energía renovable.

En los últimos años se convirtió además en uno de los principales productores de leche del país mediante un modelo de tambos altamente tecnificados, con elevados niveles de productividad.

La eventual incorporación de activos de SanCor le permitiría avanzar en un proceso de integración vertical, agregando capacidad industrial para transformar una mayor proporción de su propia producción de leche en productos de mayor valor agregado.

Ese movimiento le permitiría competir con mayor fuerza en segmentos como quesos, leche larga vida, manteca, crema y otros derivados.

La aparición de Sancor Seguros dentro de la nómina de compradores despertó especial interés en el mercado.

Si bien el grupo asegurador nació hace décadas en el mismo entramado cooperativo que dio origen a SanCor, desde hace años ambas organizaciones desarrollan actividades completamente independientes.

Hoy Sancor Seguros es uno de los mayores grupos aseguradores de Argentina, con operaciones también en otros países de la región, participación en servicios financieros, salud, tecnología e inversiones.

Su eventual participación podría responder tanto a una estrategia de inversión como al interés por preservar parte del entramado económico e industrial que históricamente caracterizó a Sunchales, ciudad donde ambas instituciones nacieron y crecieron.

Elcor es otro de los nombres que aparece en la lista de compradores de pliegos. Se trata de una compañía cordobesa con fuerte trayectoria en alimentos y productos lácteos, especialmente reconocida por su presencia en mantecas, margarinas, quesos y derivados destinados tanto al consumo masivo como al canal industrial.

Para una empresa de ese perfil, los activos de SanCor pueden representar una oportunidad para ampliar capacidad productiva, sumar marcas con reconocimiento nacional y fortalecer su presencia en góndola en un momento en el que la industria láctea comienza a reacomodarse después de años de caída del consumo.

Punta del Agua, en tanto, también forma parte del grupo de interesados mencionado por los trabajadores.

La compañía tiene presencia en el negocio lácteo y podría encontrar en SanCor una vía rápida para ganar escala, incorporar infraestructura ya instalada y acceder a una red industrial difícil de replicar desde cero.

En ambos casos, la lógica es similar: aprovechar una estructura productiva existente, absorber activos con historia en el mercado argentino y ganar volumen en un sector donde la escala es clave para competir en precios, abastecimiento, logística y negociación comercial.

El respaldo de los trabajadores

Mientras las empresas analizan los activos y preparan una eventual presentación de ofertas, los trabajadores siguen de cerca cada paso del expediente judicial.

Desde el Comité Provisorio de Control sostienen que la compra de los pliegos confirma que el proceso de quiebra abrió una alternativa que no existía cuando la cooperativa todavía transitaba el concurso preventivo.

Alejandro Cabrera, uno de los representantes de los empleados, recordó que los trabajadores impulsaron la quiebra con continuidad de explotación luego de un largo período sin percibir salarios y cuando entendieron que la cooperativa ya no contaba con capacidad para revertir la crisis.

"Sabíamos que la cooperativa ya no podía dar ninguna respuesta y que existía la posibilidad de salvar las plantas industriales y los puestos de trabajo mediante un nuevo escenario judicial", sostuvo.

El asesor legal de los trabajadores, Martín Anoni, consideró que la adquisición de los pliegos por parte de empresas del sector constituye una señal concreta de confianza en el proceso y destacó la decisión del juzgado de privilegiar las propuestas integrales.

Según explicó, ese criterio apunta a maximizar el recupero de los acreedores, pero también a garantizar la continuidad de la actividad industrial y preservar la mayor cantidad posible de empleos.

En la misma línea,Sebastián  Sellwood, delegado de la planta central, afirmó que la competencia entre varios interesados podría traducirse en ofertas superiores a las previstas inicialmente.

"La posibilidad de mejorar las propuestas durante la licitación puede beneficiar a todos los acreedores y aumentar las posibilidades de que los trabajadores recuperemos una parte importante de lo que se nos adeuda", señaló.

Las críticas al proceso judicial

El comunicado también respondió a las denuncias que en las últimas semanas cuestionaron la transparencia del proceso de quiebra.

Los integrantes del Comité Provisorio de Control afirmaron que tanto la actuación del juez que intervino inicialmente como la del magistrado que actualmente conduce el expediente nunca merecieron objeciones por parte del órgano que representa a los trabajadores.

En ese sentido, sostuvieron que las disputas judiciales y mediáticas suelen formar parte de concursos y quiebras de gran magnitud y recordaron antecedentes recientes como el caso Vicentin, donde también existieron múltiples presentaciones contra el magistrado que intervino en el concurso preventivo.

Al mismo tiempo, cuestionaron los proyectos impulsados por sectores que proponen reconstruir la cooperativa bajo otro formato societario.

Según plantearon, existen dos posiciones claramente diferenciadas: por un lado, empresas del negocio lácteo que decidieron comprar los pliegos, analizar los activos y eventualmente invertir para reactivar la producción; por el otro, sectores que, según sostienen, no participan del proceso licitatorio pero buscan modificar el rumbo de la quiebra mediante distintas presentaciones judiciales.

El tiempo juega en contra

Más allá de la expectativa que generó la aparición de interesados, los trabajadores advierten que el deterioro de las plantas continúa avanzando.

Cada mes sin producción implica mayores costos de mantenimiento, mayores inversiones para recuperar las líneas industriales y una pérdida gradual del valor de los activos.

Por ese motivo consideran clave que el proceso judicial avance sin nuevas demoras y que la adjudicación se concrete dentro de los plazos previstos.

Incluso anunciaron que en los próximos días realizarán una movilización pacífica frente al juzgado donde tramita la quiebra para expresar su respaldo al proceso de venta y reclamar que los futuros adquirentes pongan rápidamente en marcha los planes de inversión contemplados en los pliegos.

Una definición que excede a SanCor

El desenlace de la licitación será observado mucho más allá del sector lácteo.

Para la industria alimenticia argentina, el futuro de SanCor se transformó en un caso testigo sobre cómo puede resolverse la reestructuración de una empresa emblemática con fuerte impacto regional, miles de acreedores y una extensa red industrial.

La presencia de grupos como Savencia, Adecoagro, Sancor Seguros, Elcor y Punta del Agua demuestra que, pese a años de crisis, los activos de la cooperativa todavía conservan atractivo estratégico.

Ahora comenzará la etapa más importante: la presentación de las ofertas vinculantes y la decisión del juzgado sobre quién se quedará con plantas, marcas y activos que durante décadas convirtieron a SanCor en uno de los símbolos de la industria láctea argentina.

Si finalmente la competencia entre los interesados se traduce en una puja económica, la quiebra podría cerrar con un recupero superior al esperado para acreedores y trabajadores. Pero, sobre todo, abriría la posibilidad de que parte de la estructura industrial vuelva a producir después de años marcados por la crisis, el cierre de establecimientos y la pérdida de protagonismo de una de las empresas más emblemáticas del cooperativismo argentino.

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