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ALERTA

Avanza un megaproyecto de oro y plata en un área de 33.500 hectáreas en Santa Cruz

Con el avance en El Dorado-Monserrat, Fredonia Mining avanza hacia la evaluación económica y consolida su presencia en la provincia con nuevas hectáreas
16/07/2026 - 16:11hs
Avanza un megaproyecto de oro y plata en un área de 33.500 hectáreas en Santa Cruz

En la provincia de Santa Cruz, la operadora Fredonia Mining ha reportado avances sustanciales en su activo insignia, el proyecto El Dorado-Monserrat (EDM). La firma avanza a paso firme en un proceso de transformación corporativa y técnica que tiene como meta final el paso de una etapa netamente exploratoria hacia una fase de desarrollo y producción de oro y plata a escala distrital.

La compañía ha completado con éxito los primeros 3.500 metros de perforación en el marco de su programa anual, el cual contempla un plan maestro de 10.000 metros totales. Las tareas actuales se han concentrado en la metodología conocida como pozos de relleno (infill drilling). En el negocio minero, este procedimiento es vital: permite incrementar la densidad de la información recolectada en el subsuelo para otorgarle un estándar de mayor certidumbre y confiabilidad científica a los recursos ya identificados.

Los laboratorios ya han comenzado a emitir los primeros resultados analíticos de esta campaña, lo que proporciona datos críticos para los equipos de geología. Más allá de optimizar la clasificación de las reservas conocidas en las futuras estimaciones auditadas, la operadora mantiene cuadrillas exploratorias activas en blancos ubicados fuera del perímetro de los recursos a delinear. El objetivo de máxima es expandir las fronteras mineralizadas de la propiedad y detectar nuevas anomalías que modifiquen sustancialmente la envergadura del proyecto.

El salto corporativo hacia la viabilidad económica

Desde la perspectiva del negocio y la gobernanza corporativa, Fredonia Mining viene ejecutando movimientos estratégicos en su estructura interna para respaldar este crecimiento operativo. La reciente renovación y ampliación de su directorio busca incorporar perfiles con experiencia en el desarrollo de ingeniería pesada y gestión de proyectos de gran escala, un requisito indispensable para la transición de la empresa hacia su nuevo rol de desarrollador minero.

En sintonía con estos cambios, el foco financiero está puesto en la elaboración de la Evaluación Económica Preliminar (PEA, por sus siglas en inglés). Este estudio técnico-económico representará un punto de inflexión para la cotización de la firma y su relación con los inversores, ya que allí se proyectarán los costos de capital necesarios para la construcción de la mina (CAPEX), los costos operativos de extracción (OPEX) y los márgenes de rentabilidad estimados para una eventual explotación comercial.

El valor estratégico del Macizo del Deseado

El proyecto El Dorado-Monserrat cuenta con una ubicación privilegiada en términos de infraestructura y potencial geológico, situándose a sólo 17 kilómetros de Cerro Vanguardia, uno de los mayores yacimientos metalíferos del país. En los últimos meses, Fredonia consolidó su control territorial en la zona mediante la adquisición de nuevas propiedades mineras, extendiendo la superficie total del distrito bajo su órbita hasta las 33.500 hectáreas. Esta consolidación patrimonial permite unificar corredores mineralizados clave que antes se encontraban fragmentados, optimizando la exploración a escala regional.

La riqueza de este bloque de licencias, que abarca extensas superficies dentro de estancias locales, se explica por su historia geológica. El yacimiento forma parte del Macizo del Deseado, una región que durante los periodos Jurásico y Cretácico experimentó una intensa actividad volcánica. Este fenómeno dio lugar a la formación del Grupo Bahía Laura, un conjunto de rocas que aloja las formaciones ricas en metales como Bajo Pobre, Chon Aike y La Matilde.

Las vetas epitermales de baja sulfuración son las estructuras dominantes en la zona; se trata de verdaderas autopistas subterráneas de cuarzo, barita y hematita que se extienden por kilómetros y que transportaron los fluidos cargados de oro y plata. El Dorado-Monserrat alberga decenas de kilómetros de estos sistemas, muchos de los cuales siguen inexplorados o con perforaciones superficiales, presentando similitudes operativas con modelos de alta productividad como Cerro Negro.

Finalmente, el diseño del negocio contempla una estructura de regalías netas de retorno de fundición (NSR) fijada en el 1,5% para la mayor parte del área del proyecto. Queda excluida de este canon la licencia denominada Anita, una parcela estratégica de 2.289 hectáreas que mantiene un esquema legal e impositivo diferenciado dentro del paquete global de activos de la compañía.