CONSOLIDACIÓN

Grupo argentino toma el control de una petrolera canadiense y acelera su expansión local

Liminar Energía elevó su participación al 91% en Crown Point Energy y consolida así el desembarco de capitales nacionales en un sector en reconfiguración
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 21 de Julio, 2026

El mercado petrolero argentino sumó un nuevo movimiento de peso, aunque esta vez no tuvo como protagonistas a YPF, PAE, Vista o Pluspetrol, sino a una compañía de menor tamaño que en los últimos años fue ganando espacio mediante adquisiciones estratégicas.

Se trata de Crown Point Energía S.A. que informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que cambió la composición accionaria de su controlante, la canadiense Crown Point Energy Inc. (CPE), luego de que Liminar Energía S.A. ejerciera el 99,28% de los derechos correspondientes a una oferta de suscripción de acciones.

Como resultado, la empresa argentina pasó a controlar el 91,04% del capital de Crown Point Energy Inc., mientras que el restante 8,96% continuará en manos de accionistas que operan en la TSX Venture Exchange de Toronto.

La empresa tiene presencia local a partir de la exploración y producción de petróleo y gas en las cuencas Neuquina, Cuyana, Golfo San Jorge y Austral.

Su última gran operación fue la compra del 95% de El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga por lo cual pagó cerca de u$s58 millones que financió a través de un préstamo de u$s30 millones aportado por Liminar y luego capitalizado.

En este contexto, la operación anunciada a la CNV representa mucho más que un cambio administrativo ya que consolida definitivamente el control argentino sobre una petrolera de origen canadiense que desde hace años desarrolla su actividad casi exclusivamente en el país.

Con semejante nivel de participación, Liminar pasa a tener prácticamente el control absoluto de las decisiones estratégicas de la compañía: desde el plan de inversiones hasta futuras adquisiciones, financiamiento, política de dividendos y expansión de su cartera de activos.

El grupo que ahora domina Crown Point

Aunque no tiene el nivel de exposición pública de otras compañías energéticas, Liminar Energía forma parte de un grupo empresario argentino con presencia en los negocios financiero, bancario, asegurador, agropecuario, inmobiliario y energético.

La compañía está presidida por Pablo Bernardo Peralta, uno de los principales accionistas del Grupo ST y vicepresidente de Banco de Servicios y Transacciones (BST), conglomerado que en los últimos años amplió su presencia en distintos sectores de la economía argentina.

Desde su creación, Liminar buscó posicionarse como un desarrollador de proyectos energéticos integrales.

En su portfolio aparecen iniciativas de energía eólica, solar y biomasa, pero también una creciente apuesta por el negocio de oil & gas, donde terminó convirtiéndose en el accionista dominante de Crown Point.

De hecho, la propia empresa reconoce que controla las operaciones de Crown Point en dos de las principales regiones hidrocarburíferas del país como son la Cuenca Neuquina y la Cuenca Austral, aunque en los últimos meses amplió significativamente su presencia tras desembarcar también en la Cuenca del Golfo San Jorge.

Ese crecimiento explica por qué Liminar decidió reforzar su participación accionaria.

La reciente capitalización también permitió cancelar un préstamo por u$s30 millones que la propia firma había otorgado para financiar la compra de nuevos activos petroleros.

Una compra que cambia la escala operativa

El cambio de control anunciado ahora no puede entenderse sin mirar lo que ocurrió durante el último año.

Hasta hace poco, Crown Point era considerada una petrolera independiente de tamaño mediano, con una producción concentrada en activos convencionales de Mendoza y Tierra del Fuego.

Sin embargo, esa realidad comenzó a cambiar con una de las operaciones más relevantes que registró el segmento convencional durante 2025.

La empresa desembolsó casi u$s58 millones para quedarse con el 95% de las áreas El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, en Chubut, activos que pertenecían a Tecpetrol, YPF y Pampa Energía.

La compra también incluyó infraestructura de transporte y almacenamiento, además de una participación accionaria en Terminales Marítimas Patagónicas (TerMaP), clave para la salida del crudo hacia el mercado interno y las exportaciones.

La incorporación de esos bloques modificó por completo el perfil de la compañía al punto que solo esas concesiones le aportaron una producción cercana a los 5.000 barriles equivalentes de petróleo diarios, además de incrementar de manera significativa las reservas y extender la vida útil del portfolio de Crown Point.

Con esa operación, la petrolera pasó a tener presencia en cuatro cuencas productivas del país:

  • La Neuquina
  • La Cuyana
  • La Austral
  • La Golfo San Jorge

Un posicionamiento que muy pocas compañías independientes pueden mostrar en la Argentina.

Apoyo financiero para consolidar el control

La adquisición de los activos chubutenses también explica el movimiento societario informado ahora a la CNV porque para concretar aquella compra, Liminar Energía le otorgó a Crown Point un préstamo por u$s30 millones, recursos que permitieron financiar parte de la adquisición de las áreas.

La reciente oferta de suscripción de acciones tuvo precisamente como objetivo cancelar esa deuda mediante una capitalización.

Los fondos obtenidos fueron aportados a la subsidiaria argentina, que utilizó el dinero para devolver íntegramente el crédito y sus intereses.

El resultado fue, por un lado que Crown Point mejoró su estructura financiera al reemplazar deuda por capital, y por el otro, Liminar elevó su participación desde alrededor del 64% hasta más del 91%, quedando con un dominio prácticamente absoluto sobre la petrolera canadiense.

En otras palabras, la operación anunciada esta semana no es un hecho aislado sino que simboliza el último paso de una estrategia que comenzó con la compra de nuevos yacimientos y que ahora termina de consolidar el control de un grupo empresario argentino sobre una compañía que, aunque mantiene su cotización en Toronto, desarrolla prácticamente todo su negocio en la Argentina.

Apuesta por el petróleo convencional

El fortalecimiento de Liminar al frente de Crown Point también refleja otro fenómeno que comienza a consolidarse en la industria y que se vincula a que mientras las grandes petroleras concentran buena parte de sus inversiones en Vaca Muerta, varias compañías independientes ven una oportunidad de crecimiento en los yacimientos convencionales.

Se trata de áreas con infraestructura ya desarrollada, menor riesgo exploratorio y costos de ingreso sensiblemente inferiores a los de los grandes proyectos no convencionales.

Con inversiones focalizadas y mejoras operativas, esos activos todavía pueden generar producción y flujo de caja durante muchos años.

Esa estrategia ya fue adoptada por empresas como PCR, Capsa-Capex, Crown Point, CGC y otros operadores medianos, que aprovecharon el proceso de desinversión de las grandes petroleras para ampliar su presencia en distintas cuencas del país.

En ese contexto, la toma del control por parte de Liminar no aparece como una operación financiera aislada sino como una apuesta de largo plazo por un negocio que vuelve a atraer inversiones privadas.

Un sector que vive una fuerte reconfiguración

El movimiento también se inscribe en una transformación más amplia del mercado energético argentino.

Durante los últimos dos años, el sector registró una intensa actividad de compras, ventas y reorganizaciones societarias.

Petroleras internacionales comenzaron a desprenderse de activos considerados no estratégicos, mientras grupos locales aprovecharon esa ventana para ganar escala.

La combinación de un nuevo marco regulatorio, mejores perspectivas para las exportaciones de petróleo y gas y el desarrollo de infraestructura como nuevos oleoductos y ampliaciones de capacidad está modificando el mapa de la industria.

Para Crown Point, además, el desafío ahora será transformar ese crecimiento corporativo en resultados operativos: la integración de los activos adquiridos, el aumento de la producción, la optimización de costos y la generación de nuevas reservas serán determinantes para justificar la fuerte apuesta realizada por su nuevo accionista mayoritario.

Con el 91% del capital bajo control de Liminar, la petrolera inicia una etapa completamente distinta.

Mantendrá su cotización en la Bolsa de Toronto, pero las decisiones estratégicas pasarán a depender, casi exclusivamente, de un grupo empresario argentino que decidió redoblar su apuesta por el negocio de los hidrocarburos en un momento en que el país vuelve a captar el interés de los inversores energéticos.

Te puede interesar

Secciones