LECHERÍA

Con nuevos dueños, La Suipachense reactivó empleos, relanza productos y apunta a exportar

La compañía apunta a reinstalarse en las góndolas de los supermercados con su producción de leche, yogures y postres. Se recuperaron 55 puestos de trabajo
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 22 de Julio, 2026

En un contexto marcado por las novedades negativas para el sector, y mientras se multiplican las compañías con problemas o que tratan de sostenerse en el mercado lácteo, la vuelta de La Suipachense sigue gozando de buenos vientos y la firma se encamina a recuperar una posición en el mercado que supo ser de referencia. En esa línea, y tras casi diez meses de parálisis total, concurso de acreedores y quiebra decretada, la lechera sigue buscando su mejor funcionamiento luego de que, en junio pasado y tras una resolución del juez civil y comercial de Mercedes, Leandro Julio Enríquez, se aprobara la concesión de alquiler de las instalaciones productivas de la firma en la bonaerense Suipacha. Por estos días, la compañía opera con 55 empleados, pero la intención de Compañía Láctea Suipacha, a cargo ahora de la láctea, es escalar hasta recuperar su nómina de 140 operarios.

Según comentaron fuentes del segmento lácteo a iProfesional, con el fin de optimizar los costos operativos iniciales pero sin dejar de afianzar el retorno productivo de la firma, la conducción de La Suipachense y la representación gremial de ATILRA en la misma compañía acordaron un esquema transitorio de labor fijado en media jornada.

Volver a producir con potencia, el desafío de La Suipachense

Liderada por Pablo Asci, un exCEO de la filial local de Parmalat, Compañía Láctea Suipacha ya efectuó la reactivación de sus líneas de empaquetado y secado.

Vale recordar que la firma arrendataria asumió la gestión del establecimiento tras la debacle patrimonial generada por el grupo venezolano Maralac, propietario anterior de la láctea y que también provocó el colapso de la firma Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA) y su planta en Arenaza, provincia de Buenos Aires.

La hoja de ruta técnica fija una recuperación escalonada de los volúmenes de recepción de materia prima. En este reinicio del esquema productivo, la planta de Suipacha procesa un caudal de 50.000 litros diarios de leche cruda, cifra que representa cerca del 20% de su capacidad instalada histórica.

El plan de negocios contempla un incremento progresivo del recibo desde los tambos de la cuenca del oeste bonaerense hasta alcanzar una "meta de máxima de 250.000 litros diarios". Para viabilizar este salto en la escala de procesamiento, la firma prevé la vuelta gradual del resto del personal desplazado durante el período de cierre.

Con relación a la línea de productos, la nueva administración conservó la explotación comercial de los sellos icónicos de la compañía, esto es, La Suipachense y Lácteos Conosur. En cuanto al retorno de la producción a los puntos de venta, los nuevos dueños de la firma ya apuntan a ganar posiciones en el mercado de leche fluida en envase Tetra Brik y leche pasteurizada en sachet.

La Suipachense también busca recuperar presencia en yogures y postres

Hacia adelante, se prevé la reactivación de la secadora industrial para la producción de leche en polvo, además de yogures y postres. Y, en paralelo, la puesta en marcha del sector de quesería y manteca, rubro que "requiere mayor capital de trabajo e inmovilización de stock para maduración".

La estrategia de inserción comercial apunta a abastecer de manera prioritaria a los comercios de cercanía y cadenas regionales de la provincia de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), para luego negociar la reincorporación de los productos en las góndolas de las grandes cadenas nacionales.

Al mismo tiempo, la disponibilidad de la torre de secado dentro del complejo industrial ubica a la compañía con capacidad técnica para "iniciar operaciones de exportación de leche en polvo". Ligado a esto, la dirección de La Suipachense proyecta colocar excedentes en mercados como el resto América Latina una vez estabilizado el abastecimiento del mercado interno.

En cuanto al impacto del retorno operativo de la compañía, la reactivación de la compañía cambió de la mejor forma el humor social de Suipacha, un municipio de 12.000 habitantes cuya economía local depende en gran medida del funcionamiento de la usina láctea. Los casi diez meses de inactividad mantuvieron a la población en estado de incertidumbre por la interrupción de la cadena de pagos local y la parálisis de los tambos proveedores de la zona.

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