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ALERTA

Gigante lácteo acumula 7 meses sin producir, medio año sin pagar sueldos y miles de cheques rechazados

La lechera posee todas sus plantas frenadas y una deuda superior a los $13.450 millones en cheques sin fondos. Enfrenta conflictos con proveedores
27/07/2026 - 10:14hs
Gigante lácteo acumula 7 meses sin producir, medio año sin pagar sueldos y miles de cheques rechazados

La crisis en Lácteos Verónica no se toma respiro y llega a esta instancia del año en su mayor punto de tensión. La lechera acumula siete meses sin producir, al menos un semestre de sueldos sin abonar, y una perspectiva que la acerca velozmente a la quiebra. El contexto de parálisis en las plantas de la firma mantiene en situación de desastre económico a cerca de 700 familias. Al mismo tiempo, la cadena de pagos se rompió por completo y la posición de la familia Espiñeira, los dueños de la empresa, ante esta crisis sigue siendo un enigma para sus propios acreedores.

El panorama en las instalaciones santafesinas de Lehmann, Suardi y Clason ya no refleja actividad industrial. Hoy domina un esquema de vigilancia obrera. Los trabajadores mantienen acampes y guardias permanentes en los ingresos para evitar un eventual vaciamiento de maquinaria o el retiro imprevisto de insumos.

"Estamos viniendo a cumplir turno para cuidar los portones y que no nos dejen en la calle de un día para el otro. La incertidumbre te carcome la cabeza. Van siete meses que nos mantenemos haciendo changas de albañilería, cortes de pasto o lo que salga, y comemos gracias al apoyo de los vecinos o en comedores", comentaron a este medio fuentes de los empleados de la lechera.

En paralelo, la situación financiera de la compañía es dramática y no muestra signos de contención. De acuerdo a registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA) a los que accedió iProfesional, la compañía acumula 3.735 cheques rechazados por falta de fondos.

El pasivo acumulado solo por esos documentos sin cobertura alcanza los 13.450 millones de pesos. A eso se suma una deuda bancaria registrada en el sistema financiero que roza los $18.500 millones, con un rojo repartido entre entidades como Banco Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro.

Entre las obligaciones comerciales en mora, fuentes del sector tambero y del área de Desarrollo Productivo de Santa Fe estiman que el pasivo con los proveedores de leche cruda supera los 65 millones de dólares.

Al mismo tiempo, la empresa mantiene una deuda de obra social con el gremio ATILRA que se ubica muy cerca de los 1.520 millones de pesos.

Lácteos Verónica, a las puertas de la quiebra

Por otra parte, el escenario comercial se agravó para la láctea durante las últimas semanas. Ocurre que, aseguran en el ámbito lechero, fracasaron los acuerdos extrajudiciales con acreedores clave.

Y en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Santa Fe, afirman las mismas fuentes, ingresaron pedidos de quiebra solicitados por proveedores de insumos, cooperativas eléctricas locales y pymes prestadoras de servicios.

En paralelo, la firma enfrenta la posibilidad de que suceda un aluvión de ejecuciones prendarias e hipotecarias promovidas por bancos públicos y privados, que buscarían ejecutar garantías sobre los inmuebles de las plantas industriales.

La complicación legal no se limita al fuero comercial. Productores de la zona de San Genaro y del departamento Castellanos preparan denuncias penales ante los tribunales de Rafaela bajo la carátula de presunta estafa y retención indebida. Las denuncias en cuestión apuntarían directamente al directorio de la compañía.

Pese al descalabro financiero, la infraestructura instalada mantiene un valor estratégico atrayente para el negocio lácteo regional. En el sector lechero afirman que en los últimos meses existieron sondeos y reuniones preliminares con firmas de peso como Adecoagro y la cordobesa Punta del Agua.

También mostró interés un consorcio de cooperativas tamberas locales que buscaba reabrir la planta de Suardi para el secado de leche y producción de suero en polvo. Sin embargo, en días recientes las conversaciones entraron en un punto de congelamiento absoluto.

El principal obstáculo para cualquier desembarco inversor radica en la magnitud del pasivo acumulado y la falta de un concurso preventivo ordenado que brinde seguridad jurídica. Así, ningún interesado estaría dispuesto a asumir de manera directa una masa de deudas de u$s70 millones ni la contingencia de las causas penales en marcha.

Ante esta traba, todo indica que los potenciales compradores aguardan a que el proceso derive en una quiebra formal para adquirir los activos productivos limpios de pasivos y sin la carga de la deuda histórica de la familia Espiñeira.

Lácteos Verónica y la parálisis productiva y salarial

Mientras tanto, la infraestructura de Lácteos Verónica se encuentra en estado de parálisis absoluta. Los empleados completaron seis meses continuos sin percibir salarios de bolsillo regulares, cobrando únicamente adelantos mínimos esporádicos y concedidos bajo presión gremial.

"Nos dejaron totalmente en la lona. Estamos sin cobrar, sin aportes jubilatorios y con el temor diario de que bajen la persiana en forma definitiva de la noche a la mañana", expresó otro empleado de la compañía.

La empresa arrastra el impago sistemático de los haberes desde enero de 2025, a lo que se suma la segunda cuota del aguinaldo de ese año y la cuota correspondiente a junio de 2026.