ALERTA EN EL SECTOR

Es el rey del negocio de la banana argentina y advierte que la producción local puede colapsar

El sector bananero advierte que la reducción de controles oficiales podría generar impactos económicos y sanitarios en las plantaciones locales
Por Diego Mañas
NEGOCIOS - 28 de Julio, 2026

La empresa salteña Hijos de Salvador Muñoz, productora de la marca Salvita y una de las principales compañías dedicadas al cultivo de banana en Argentina, mantiene un plan de crecimiento que apunta a ampliar su superficie productiva y ganar participación en un mercado dominado históricamente por la fruta importada.

Sin embargo, su presidente, Salvador Muñoz, advirtió que una modificación regulatoria reciente genera preocupación dentro del sector por el posible impacto sanitario sobre las plantaciones nacionales.

El Gobierno nacional derogó un conjunto de normas consideradas obsoletas dentro de un proceso de revisión regulatoria. Entre ellas quedaron sin efecto disposiciones sanitarias que durante décadas habían establecido restricciones al ingreso de bananas provenientes de países con determinadas plagas cuarentenarias y que también fijaban exigencias para las provincias productoras como Salta, Jujuy, Formosa y Misiones.

Para Muñoz, la medida no tuvo en cuenta las razones productivas que explicaban la existencia de esas regulaciones y plantea un desafío para una actividad que, según el empresario, tiene margen para crecer en Argentina.

"A mi modo de ver, fue una decisión tomada sin un análisis profundo. Lo que hicieron fue mirar resoluciones viejas, decir 'acá hay una regulación' y eliminarla de un plumazo, pero no analizaron el contexto ni las razones por las cuales existía esa regulación", sostuvo el empresario.

Por qué las bananas producidas en Argentina corren serios riesgos

La preocupación de los productores está vinculada principalmente con la posibilidad de ingreso de enfermedades que puedan afectar a las plantaciones argentinas, ya que la banana es un cultivo muy delicado frente a determinadas infecciones.

"Todos los países productores de banana tienen restricciones sanitarias porque existen enfermedades que pueden perjudicar muchísimo al cultivo", explicó Muñoz. Entre esos países mencionó:

  • Ecuador
  • Colombia
  • Costa Rica
  • Brasil
  • Bolivia
  • Paraguay

Entre los riesgos mencionados por los especialistas aparece el Mal de Panamá, una enfermedad causada por un hongo que puede permanecer durante décadas en el suelo y que no cuenta con un tratamiento efectivo.

La medida fue rechazada por los productores y por los funcionarios. El propio Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, expresó estos días que se trataba de algo disparatado: "Es una falta de respeto. Una locura de algún funcionario nacional que desde un escritorio deroga de un plumazo con un decreto algo que viene protegiendo a la producción bananera a nivel fitosanitario".

A su vez, Diego Dorigato, secretario de Desarrollo Agropecuario del Ministerio de Producción y Minería de la provincia de Salta, advirtió que el principal temor de los productores no es comercial sino sanitario, y señaló que evalúan alternativas para evitar el ingreso de enfermedades que podrían afectar gravemente a la producción bananera argentina.

Una inversión millonaria para competir con la banana importada

Salvita viene desarrollando en los últimos años un proceso de transformación productiva basado en la incorporación de tecnología, nuevas variedades y conocimiento técnico proveniente del exterior. El objetivo es mejorar la calidad y productividad para competir en mejores condiciones dentro del mercado argentino.

Actualmente la empresa cuenta con unas 600 hectáreas en producción y tiene un plan de expansión para duplicar esa superficie en los próximos años, con una inversión de u$s30.000 por hectárea.

"En nuestra empresa hicimos un cambio de paradigma en los últimos años: incorporamos tecnología, trajimos genética y conocimiento del exterior, y hoy estamos compitiendo palo a palo con las bananas ecuatorianas", explicó Muñoz.

El empresario destacó que la producción de banana requiere inversiones elevadas y un manejo intensivo. "Poner una hectárea de banana en producción cuesta alrededor de u$s30.000, por eso estamos hablando de una inversión muy fuerte. Tenemos un plan para que en los próximos tres, cuatro o cinco años podamos duplicar la superficie que tenemos actualmente", señaló.

Para Muñoz, el potencial de la actividad está relacionado con la posibilidad de sustituir parte de las importaciones mediante una producción nacional con mayor calidad: "Argentina tiene mucho para crecer en banana. La producción nacional es baja y la importación es muy alta. Los productores tenemos una gran oportunidad, pero esa oportunidad la tenemos que cuidar sanitariamente", afirmó.

La pelea contra la banana importada es por la sanidad, aseguran productores

Uno de los argumentos utilizados para cuestionar las antiguas restricciones era que podían funcionar como una barrera comercial para proteger a los productores locales. Sin embargo, Muñoz sostuvo que esa interpretación no refleja la realidad del mercado.

Según explicó, el consumo nacional ronda los 30 millones de cajas de banana por año, mientras que las ventas de Salta y Jujuy representan una proporción reducida dentro de ese volumen.

"Ellos plantean que esto tiene que ver con una cuestión de protección comercial, pero al secretario de Agricultura lo invitaría a Salta, al campo, no a la ciudad. Que venga al norte, que vea cómo trabajamos y que conozca una realidad que seguramente no conoce", indicó.

Y agregó: "En Argentina se consumen 30 millones de cajas de banana por año. En Salta y Jujuy, que eran las provincias protegidas sanitariamente, se consumen entre 400 mil y 450 mil cajas. Estamos hablando de un 1,5% como máximo del consumo nacional. Entonces, ¿de qué protección comercial estamos hablando?".

Para el titular de Salvita, el punto central de la discusión es diferenciar una regulación sanitaria de una restricción comercial: "El problema es que no diferenciaron una cuestión sanitaria de una cuestión comercial. Tienen la mirada puesta en eliminar restricciones comerciales, pero acá había otra cuestión, que es sanitaria".

La cadena nacional de la banana que busca crecer pese al nuevo escenario

A pesar de la incertidumbre generada por el cambio regulatorio, Muñoz aseguró que Salvita continuará con su estrategia de expansión y que la compañía mantiene sus objetivos de largo plazo.

"El camino que venimos recorriendo no cambia. Vamos a seguir adelante y vamos a alcanzar los objetivos que nos propusimos, porque creemos que Argentina tiene mucho para crecer en banana", sostuvo.

El empresario considera que el país cuenta con condiciones para desarrollar una producción más competitiva, pero insiste en que la sanidad es un factor clave para sostener esa oportunidad.

"La producción nacional es baja y la importación es muy alta. Los productores tenemos una gran oportunidad, pero esa oportunidad la tenemos que cuidar sanitariamente. Y esta medida va en contra de ese camino", concluyó.

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