NUEVO ENTE ENERGÉTICO

El Gobierno busca al nuevo jefe del súper ente que controlará la luz y el gas

La Secretaría de Energía abrió el concurso público para designar al presidente del organismo que reemplaza a los históricos ENRE y Enargas
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 30 de Julio, 2026

El Gobierno dio un nuevo paso en la reorganización del sistema energético argentino.

A través de la Resolución 185/2026, publicada este jueves 30 de julio en el Boletín Oficial de la Nación, la Secretaría de Energía convocó al concurso abierto de antecedentes para cubrir la presidencia del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE).

Se trata del organismo creado por la Ley Bases para unificar las operaciones del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) y del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), que controlaban los mercados eléctrico y gasífero.

La decisión busca cubrir la vacante que dejó Néstor Marcelo Lamboglia, quien había sido designado al frente del organismo por cinco años, pero renunció a principios de junio pasado, apenas unas semanas después de asumir.

Su salida obligó al Gobierno a reiniciar el proceso de selección para ocupar uno de los cargos técnicos más relevantes del sector energético.

Un puesto con alto impacto político

El presidente del ENRGE tendrá bajo su órbita la supervisión de las distribuidoras y transportistas de electricidad y gas, el seguimiento de la calidad del servicio, la aplicación de sanciones, la aprobación de cuadros tarifarios y el control del cumplimiento de los contratos de concesión.

Es decir, controlará un organismo cuya creación representa uno de los cambios institucionales más importantes impulsados por la administración del presidente Javier Milei en materia energética.

La intención oficial es reemplazar dos organismos reguladores independientes por una única autoridad con mayor capacidad de coordinación y menor estructura administrativa, en línea con la política de reducción del Estado.

Además, el nuevo presidente llegará en un momento particularmente sensible en el cual el Gobierno avanza con la normalización tarifaria, la revisión de los marcos regulatorios y la redefinición de las reglas de juego para atraer inversiones privadas tanto en electricidad como en gas natural.

Perfil técnico y sin vínculos con empresas

El concurso lanzado este jueves por la administración pública establece requisitos estrictos para los postulantes.

Deberán acreditar antecedentes técnicos y profesionales en la industria eléctrica y gasífera, formación académica vinculada al sector, experiencia en cargos de conducción y capacidad comprobable de gestión.

Uno de los puntos más relevantes apunta a evitar conflictos de interés.

Los candidatos no podrán tener participación, directa o indirecta, en empresas del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), ni en compañías de la industria del gas natural, tampoco en sociedades controlantes o controladas por ellas.

Los interesados deberán presentar la documentación en un plazo de diez días hábiles luego de la última publicación de la convocatoria.

Posteriormente, un comité evaluador confeccionará una lista de candidatos, realizará entrevistas y elevará una terna a la Secretaría de Energía, que finalmente recomendará un nombre al ministro de Economía para su envío al Poder Ejecutivo.

La convocatoria marca el relanzamiento formal del ENRGE, una pieza central de la reforma energética impulsada por el Gobierno y que será observada de cerca por distribuidoras como Edenor, Edesur, Metrogas, Naturgy, Camuzzi, Transportadora de Gas del Sur (TGS), Transportadora de Gas del Norte (TGN) y el resto de los actores del sector, que esperan definiciones regulatorias para avanzar con nuevos planes de inversión.

Cuáles son los próximos pasos

La Resolución 185/2026 establece un cronograma preciso para cubrir la vacante.

En primer lugar, la convocatoria deberá publicarse durante tres días hábiles en el Boletín Oficial, en el sitio web de la Secretaría de Energía y en dos diarios de circulación nacional para garantizar una amplia difusión.

Una vez concluida esa etapa, el Ministerio de Economía tendrá diez días hábiles para conformar el Comité de Selección, cuyos integrantes trabajarán ad honorem y serán los encargados de analizar los antecedentes de cada postulante.

Los candidatos dispondrán de otros diez días hábiles para presentar su documentación, que deberá incluir antecedentes profesionales, académicos y de gestión, además de una declaración jurada que certifique que no mantienen intereses económicos en empresas del sector eléctrico o gasífero.

Superada la etapa de admisibilidad, el comité evaluará los antecedentes, podrá solicitar información adicional y confeccionará un listado de postulantes preseleccionados para las entrevistas personales.

Tras esas entrevistas, el organismo elaborará una terna, si la cantidad de candidatos lo permite, y la elevará a la Secretaría de Energía con una recomendación fundada.

Posteriormente, la cartera conducida por María Carmen Tettamanti enviará esa propuesta al ministro de Economía, quien la remitirá al Poder Ejecutivo para la designación definitiva.

Un puesto ligado al rumbo del mercado energético

Más allá del procedimiento administrativo, la elección del nuevo presidente del ENRGE será una de las decisiones regulatorias más importantes del año para el sector energético.

El funcionario que resulte designado deberá conducir el organismo que fiscalizará a las distribuidoras y transportistas de electricidad y gas, supervisará el cumplimiento de los contratos de concesión, aplicará sanciones cuando corresponda y tendrá un papel decisivo en la implementación del nuevo esquema regulatorio previsto por la Ley Bases.

Su gestión también será clave para acompañar procesos que ya están en marcha, como la normalización tarifaria, la revisión de los marcos regulatorios, las futuras licitaciones de infraestructura energética y las inversiones necesarias para responder al crecimiento de la demanda.

Por eso, aunque se trate formalmente de un concurso de antecedentes, el proceso será seguido muy de cerca por todo el mercado.

Empresas, inversores y analistas consideran que el perfil del próximo presidente del ENRGE será una señal sobre el tipo de regulación que buscará consolidar el Gobierno en una etapa en la que la energía aparece como uno de los sectores llamados a atraer mayores inversiones en la Argentina.

Qué cambia con el nuevo ente

La creación del ENRGE no implica únicamente un cambio de nombre ya que el organismo nació con la misión de concentrar las funciones que durante más de tres décadas ejercieron por separado el ENRE y el ENARGAS, dos instituciones creadas en los años '90 tras la privatización de los servicios públicos.

La unificación busca reducir costos administrativos, acelerar la toma de decisiones y ofrecer una regulación homogénea para un sector que atraviesa una profunda transformación.

El futuro titular del ENRGE también deberá intervenir en expedientes que involucran a algunos de los principales jugadores del mercado energético.

Entre ellos aparecen operaciones corporativas de gran magnitud, como la intención de Edenor de adquirir el control de Metrogas, además de procesos de reorganización empresaria, ampliaciones de infraestructura y nuevas concesiones impulsadas por el Gobierno nacional.

Un regulador clave para las inversiones

El funcionamiento del nuevo ente también será determinante para las compañías que operan en el negocio energético.

Las distribuidoras de electricidad necesitan un marco regulatorio estable para ejecutar planes de inversión destinados a modernizar redes que durante años quedaron rezagadas por el congelamiento tarifario.

En el mercado del gas ocurre algo similar, con proyectos vinculados tanto a la expansión de los sistemas de distribución como al desarrollo de Vaca Muerta y las nuevas obras de transporte.

En paralelo, el Gobierno avanza con una política de mayor apertura para el sector energético.

En los últimos meses eliminó restricciones a las exportaciones de hidrocarburos, impulsó nuevas licitaciones hidroeléctricas y comenzó a redefinir el esquema regulatorio heredado de décadas anteriores.

En ese contexto, el desempeño del nuevo presidente del ENRGE será seguido de cerca tanto por las empresas como por los mercados, ya que buena parte de las inversiones previstas para los próximos años dependerán de la previsibilidad que logre ofrecer el nuevo regulador.

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