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El plan de Manzano y Edenor para quedarse con las operaciones de Metrogas

La distribuidora de electricidad y el empresario presentaron una oferta irrevocable para quedarse con el control de la mayor comercializadora de gas local
23/07/2026 - 22:37hs
El plan de Manzano y Edenor para quedarse con las operaciones de Metrogas

La carrera por quedarse con Metrogas dejó de moverse únicamente en el terreno de las especulaciones.

Edenor oficializó este jueves 23 de julio que presentó una oferta irrevocable para adquirir el 70% del paquete accionario que YPF posee en la mayor distribuidora de gas de la Argentina y, por primera vez, explicó públicamente cuál es el proyecto que pretende desarrollar si resulta elegida.

La propuesta fue presentada junto con Andina PLC, la sociedad vinculada al empresario José Luis Manzano, uno de los accionistas que controla Edenor.

Además, el empresario mendocino ya posee el 9,23% de las acciones de Metrogas a través de la firma Integra Gas Distribution LLC.

En el caso de la oferta conjunta comprende la compra de la mayoría del capital y de los derechos de voto de Metrogas, además del 5% de MetroEnergía, una sociedad controlada por la distribuidora.

El comunicado enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) deja en claro que el objetivo del grupo va mucho más allá de sumar una nueva empresa a su cartera de activos, apuntando a complementar operaciones existentes, diversificarse hacia el sector de distribución de gas natural y beneficiarse de la creación de sinergias entre sus operaciones de servicios públicos regulados en Argentina.

De hecho, la propia compañía sostuvo que, si resulta seleccionada por YPF y la operación finalmente se concreta, la adquisición permitirá "complementar sus operaciones existentes, diversificarse hacia el sector de distribución de gas natural y beneficiarse de la creación de sinergias entre sus operaciones de servicios públicos regulados en Argentina".

Esa definición constituye, en los hechos, la primera descripción oficial del plan que imaginan Edenor y Andina para Metrogas.

No sólo es una apuesta financiera

La intención de la dupla es aprovechar la experiencia acumulada durante años en la operación de un servicio público regulado para trasladarla también al negocio del gas natural, un segmento que enfrenta desafíos similares en materia de inversiones, modernización de redes, digitalización y calidad del servicio.

La empresa aclaró, no obstante, que la operación todavía no está asegurada. En el mismo comunicado recordó que la oferta puede no ser aceptada por YPF y que tampoco existe certeza respecto de cuándo podría concretarse una eventual transferencia accionaria.

Una competencia de cinco grandes jugadores

La confirmación de Edenor también termina de ordenar uno de los procesos de venta más importantes del año dentro del sector energético.

Como anticipó iProfesional en distintas publicaciones, YPF recibió ofertas de cinco grupos empresarios interesados en la operación que el mercado estima entre las más relevantes desde el inicio del proceso de desinversión impulsado por la petrolera estatal.

Además del consorcio integrado por Edenor y Andina PLC, también presentaron propuestas MSU, el holding encabezado por Manuel Santos Uribelarrea; Central Puerto, asociada con Ecogas; Litoral Gas, respaldada por el fondo Sophia Capital y el empresario Alberto Pierri, otro histórico protagonista del negocio energético.

La decisión final quedará ahora en manos de YPF a través del Citi, banco que fue contratado para analizar las ofertas económicas que se presentaron este jueves y que todavía no trascendieron, aunque diversas fuentes estiman que el monto ofrecido rondaría los u$s550 M.

Sea ese el monto u otro, le servirá a la petrolera estatal para concentrar inversiones en la producción de petróleo y gas, especialmente en el desarrollo de Vaca Muerta.

Sin embargo, más allá de quién resulte ganador, la presentación de Edenor permite conocer por primera vez cuál sería la hoja de ruta que el grupo de Manzano pretende aplicar sobre la mayor distribuidora de gas del país si finalmente consigue imponerse en la compulsa.

Qué significa, en los hechos, "crear sinergias"

El concepto aparece mencionado en apenas una línea del comunicado enviado a la CNV, pero detrás de esa definición existe un plan de negocios mucho más amplio.

Cuando Edenor sostiene que la compra de Metrogas permitirá "beneficiarse de la creación de sinergias entre sus operaciones de servicios públicos regulados", en realidad está describiendo una estrategia que apunta a aprovechar la experiencia acumulada por ambas compañías para operar dos negocios con características muy similares.

Tanto la distribución eléctrica como la de gas natural son actividades reguladas, con fuertes exigencias de inversión, controles permanentes de los organismos públicos, planificación de largo plazo y millones de usuarios concentrados prácticamente en la misma área geográfica.

En ese escenario, la integración permitiría compartir conocimientos técnicos, procesos de gestión y herramientas tecnológicas sin modificar la identidad jurídica de cada empresa ni las obligaciones que ambas mantienen frente a sus respectivos entes reguladores.

Entre las principales ventajas que observan los potenciales compradores aparecen:

  • La posibilidad de coordinar programas de inversión
  • Optimizar procesos administrativos
  • Desarrollar plataformas digitales comunes para la atención de clientes
  • Mejorar la planificación de obras
  • Aprovechar economías de escala en compras, contrataciones y servicios especializados

También permitiría fortalecer la capacidad financiera del grupo para afrontar los planes de inversión que el Gobierno viene reclamando desde hace años para mejorar la calidad de los servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Dos gigantes de los servicios públicos

La magnitud de la operación se explica por el peso específico de las dos compañías.

Edenor es la mayor distribuidora eléctrica del país que atiende a más de 3,3 millones de clientes, abastece a alrededor de nueve millones de habitantes y presta servicio en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires y en gran parte del norte y oeste del conurbano bonaerense, dentro de un área de concesión cercana a los 4.600 kilómetros cuadrados.

Desde 2021 está bajo el control de Empresa de Energía del Cono Sur S.A. (Edelcos), integrada por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.

Desde entonces, el grupo encaró un proceso de saneamiento financiero, reducción del endeudamiento y recuperación de inversiones, favorecido también por la normalización tarifaria iniciada por el Gobierno nacional.

Metrogas, por su parte, también lidera su mercado. Con más de 2,4 millones de clientes, distribuye gas natural en la Ciudad de Buenos Aires y en 11 municipios del Gran Buenos Aires, donde concentra la mayor red de distribución del país.

Además controla MetroEnergía, la empresa dedicada a la comercialización de gas natural para grandes usuarios industriales y otros clientes corporativos.

La complementariedad geográfica es uno de los aspectos que más valoran los interesados ya que las dos empresas operan prácticamente sobre el mismo territorio, atienden a millones de usuarios residenciales, comerciales e industriales y enfrentan desafíos similares en materia de infraestructura, mantenimiento de redes y modernización tecnológica.

Esa coincidencia es, precisamente, la que explica buena parte del proyecto que Edenor describió en su comunicación al mercado y que ahora deberá convencer a YPF frente a las otras cuatro ofertas presentadas.

¿Puede una distribuidora eléctrica controlar una de gas?

Uno de los interrogantes que abrió la presentación de la oferta es si existe algún impedimento legal para que Edenor, una distribuidora eléctrica, pase a controlar la principal distribuidora de gas del país.

La respuesta es no ya que la legislación argentina no prohíbe que un mismo grupo económico participe simultáneamente en ambos negocios, ya que se trata de mercados regulados por marcos normativos distintos y con organismos de control específicos.

Sin embargo, la operación deberá superar una serie de instancias antes de concretarse.

Además de la decisión final de YPF sobre cuál será la oferta ganadora, el cambio de control requerirá las autorizaciones previstas en el marco regulatorio del gas natural, la intervención de los entes reguladores y el análisis de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), que deberá determinar si la transacción genera algún efecto sobre la competencia en el mercado.

También será determinante otro factor que viene siguiendo de cerca todo el sector como es el de la prórroga de la licencia de distribución de Metrogas, considerada clave para definir el valor de la empresa.

La actual concesión vence en 2027 y el Gobierno ya inició el proceso para extender las licencias de la distribuidora por otros 20 años, una definición que los potenciales compradores consideran fundamental antes del cierre definitivo de la operación.

Una pieza clave en la estrategia de YPF

Además, la venta de Metrogas forma parte del proceso de reorganización que impulsa el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, con el objetivo de concentrar recursos en los negocios considerados estratégicos, principalmente la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta.

En ese contexto, la petrolera decidió desprenderse de activos que no forman parte de su actividad principal y abrir un proceso competitivo para transferir el paquete accionario que mantiene en la distribuidora.

La presentación de la oferta por parte de Edenor y Andina PLC confirma que la operación entró en una etapa decisiva y que la competencia será entre cinco grandes jugadores con fuerte presencia en el negocio energético.

Ahora será YPF la que deba evaluar las propuestas económicas y los planes presentados por cada oferente antes de definir quién se quedará con uno de los activos más codiciados del sector energético argentino.

Cuál es la hoja de ruta

Con las ofertas ya sobre la mesa, comienza una etapa de análisis que será determinante para el futuro de la compañía.

YPF deberá evaluar no sólo el precio ofrecido por cada uno de los cinco interesados, sino también la capacidad financiera de los candidatos, la estructura de la operación y el plan de negocios propuesto para la distribuidora.

Fuentes del mercado señalan que la petrolera buscará un comprador que pueda garantizar la continuidad operativa de Metrogas y afrontar el importante programa de inversiones que demandará la empresa durante los próximos años.

Los desafíos que heredará el próximo dueño

Quedarse con Metrogas también implica asumir una agenda compleja.

La compañía arrastra años de inversiones postergadas como consecuencia del congelamiento tarifario y deberá acelerar la modernización de su infraestructura para acompañar el crecimiento de la demanda y cumplir con los planes de obras que exige el marco regulatorio.

Entre las prioridades aparecen:

  • La renovación de redes de distribución
  • La incorporación de nuevas tecnologías para el monitoreo y la detección temprana de pérdidas
  • La digitalización de procesos comerciales y operativos
  • La ampliación del servicio hacia zonas donde todavía existe potencial de expansión

A ello se suma el desafío financiero.

Aunque la recuperación tarifaria mejoró la situación de las distribuidoras, el negocio continúa dependiendo de revisiones periódicas de tarifas y de un delicado equilibrio entre las inversiones requeridas y la capacidad de pago de los usuarios.

Para Edenor y Andina, ese escenario explica justamente el concepto de "sinergias": la experiencia de Edenor en la administración de una concesión eléctrica de gran escala podría trasladarse a Metrogas para optimizar procesos, compartir conocimientos técnicos y fortalecer la capacidad de ejecución de inversiones, siempre manteniendo la independencia operativa que exige la regulación de ambos servicios.

La decisión todavía demandará varias semanas y dependerá tanto de la evaluación económica como de las aprobaciones regulatorias.

Pero con la presentación de la oferta irrevocable, Edenor y Andina dejaron en claro cuál es su objetivo: convertir a Metrogas en un complemento de su negocio eléctrico y aprovechar la escala que ofrecen dos de las mayores compañías de servicios públicos regulados de la Argentina.