Un gigante de las motos desembarca en el negocio de las rutas operando dos corredores estratégicos
El nuevo mapa de las concesiones viales comenzó a mostrar a sus primeros protagonistas. Y entre ellos aparece un nombre que hasta ahora no figuraba entre los grandes operadores de rutas nacionales.
Se trata del Grupo Corven, que a través de su empresa financiera Creditech S.A., formalizó la creación de dos sociedades anónimas destinadas exclusivamente a administrar concesiones viales.
Las nuevas empresas son Corredor Mediterráneo S.A. y Corredor Portuario Sur S.A., adjudicatarias de dos de los tramos incluidos en la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones impulsada por el gobierno del presidente Javier Milei.
El Corredor Mediterráneo abarca 672,3 kilómetros sobre las Rutas Nacionales 7 y 35 y es uno de los principales ejes para el transporte de cargas entre la región central, Cuyo y el corredor hacia Chile.
En tanto, el Corredor Portuario Sur recorre 636,8 kilómetros sobre las Rutas Nacionales 9 y 188 y vincula zonas productivas con el complejo portuario del Gran Rosario, uno de los principales polos exportadores agroindustriales del mundo.
En conjunto, las dos concesiones suman más de 1.300 kilómetros de rutas nacionales (1.309 km aproximadamente), dentro de la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones que comprende más de 2.500 kilómetros distribuidos en cuatro corredores: Mediterráneo, Puntano, Portuario Sur y Portuario Norte.
Es decir que con la constitución de ambas sociedades, el grupo Corven quedó posicionado para operar más de 1.300 kilómetros de rutas nacionales en dos ejes estratégicos para el transporte de cargas y la conexión con el principal complejo agroexportador del país.
Las empresas creadas para un nuevo negocio millonario
La constitución de ambas compañías representa mucho más que un trámite societario ya que marca la señal de que el grupo industrial controlado por la familia Iraola decidió ingresar a uno de los negocios que promete movilizar mayores inversiones durante los próximos años.
Es decir, al de la operación, mantenimiento y modernización de las rutas nacionales bajo el nuevo esquema de concesiones privadas, que busca que los concesionarios no sólo administren los peajes, sino que también financien y ejecuten obras, mantengan la infraestructura y mejoren las condiciones de seguridad vial.
En ambas sociedades, Creditech quedó como accionista mayoritario y Plantel S.A., una constructora marplatense especializada en infraestructura, participa como socio estratégico.
En el caso de Corredor Mediterráneo S.A., Creditech controla el 95% del capital y Plantel el 5%, mientras que en Corredor Portuario Sur S.A., la distribución accionaria cambia, aunque la financiera mantiene el control con el 70% y Plantel posee el 30% restante.
Las dos empresas fueron creadas con un capital inicial de $30 millones, tendrán una duración de 99 años y tendrán un objeto social exclusivo para cumplir los contratos de concesión adjudicados por el Estado.
Eso incluye la construcción de obras, el mantenimiento de las rutas, la explotación de los peajes, la atención de los usuarios y el desarrollo de actividades complementarias que permitan generar ingresos adicionales.
La estructura de gobierno también será idéntica en ambos casos con:
- Gustavo David Machado como presidente
- Manuel Martín Trigas, vicepresidente
- Juan Pablo Jaksic, director titular
Los estatutos establecen además un esquema de representación que garantiza el control de los accionistas según su participación, acompañado por una comisión fiscalizadora integrada por seis síndicos entre titulares y suplentes, designados por un período de tres ejercicios.
Quién es el gigante argentino que ahora opera rutas
Pero la constitución simultánea de ambas sociedades confirma que Grupo Corven no realizó una apuesta aislada sino que comenzó a construir una plataforma para convertirse en uno de los nuevos operadores privados de la infraestructura vial argentina, un negocio que el Gobierno busca reconstruir después de años de deterioro de la red nacional y de fuertes déficits en materia de inversión.
Nacido hace más de 55 años en Venado Tuerto como un pequeño fabricante de amortiguadores, el holding se transformó con el tiempo en un grupo con negocios en movilidad, autopartes, automotriz, neumáticos, energía, agro y servicios financieros.
Hoy cuenta con cuatro plantas industriales, un centro de distribución y comercializa productos en todo el país y en más de 35 mercados internacionales.
Uno de los pilares de su crecimiento fue el negocio de las motocicletas a través de las marcas Corven y Mondial, y de la representación de fabricantes internacionales:
- Bajaj
- Kawasaki
- Triumph
- Kymco
En ese sector, el grupo se convirtió en uno de los líderes del mercado argentino de motos y desde la propia empresa sostienen que apuntan a liderar el negocio de la movilidad individual y destacan la amplitud de su portafolio como una de sus principales fortalezas.
Además de producir y comercializar motos, Corven distribuye camiones Foton, desarrolla autopartes, neumáticos, soluciones energéticas mediante Coral Energía y financiamiento a través de Creditech, la firma utilizada para ingresar al negocio de las concesiones viales.
El grupo es presidido por Leandro Iraola, quien impulsó durante los últimos años una fuerte política de expansión basada en adquisiciones y nuevas unidades de negocio.
La compra de Mondial, la incorporación de marcas internacionales de motos y la expansión hacia neumáticos, energía y financiamiento fueron algunos de los hitos de esa estrategia.
Ahora, esa diversificación suma un capítulo completamente distinto: la infraestructura vial mediante la concreción de una alianza con una empresa constructora con experiencia en obras civiles y viales.
Tanto Corredor Mediterráneo S.A. como Corredor Portuario Sur S.A. envían una señal de que el holding está montando una estructura corporativa común para administrar más de un corredor vial.
Ese dato revela que el ingreso al negocio de las rutas no responde a una oportunidad aislada sino que apunta a construir una nueva unidad de negocios con capacidad para competir en uno de los mercados de infraestructura que más cambiará durante los próximos años, a medida que avance el programa de concesiones impulsado por el Gobierno.
Cómo cambia el mapa de las rutas argentinas
Las dos sociedades también confirman que el proceso de concesión de las rutas nacionales ya entró en una nueva etapa.
Después de las adjudicaciones, los grupos ganadores comenzaron a montar la estructura societaria que les permitirá asumir la operación de los corredores y ejecutar las inversiones comprometidas.
A diferencia de los modelos anteriores, el nuevo esquema impulsado por el Gobierno busca que los concesionarios no sólo administren los peajes, sino que también financien y ejecuten obras, mantengan la infraestructura, mejoren las condiciones de seguridad vial y desarrollen servicios adicionales para generar nuevas fuentes de ingresos.
En ese contexto, el desembarco de Grupo Corven representa una de las principales novedades del proceso ya que históricamente, el negocio de las concesiones estuvo dominado por constructoras y operadores especializados.
Ahora comenzaron a sumarse grandes grupos industriales que buscan diversificar su actividad hacia un negocio de largo plazo, con ingresos previsibles y una fuerte demanda de inversión.
Para Grupo Corven, el desafío será demostrar que puede trasladar al negocio de las rutas la experiencia de gestión que desarrolló en la industria y la movilidad.
Para el Gobierno, en cambio, será una prueba de fuego del nuevo modelo de concesiones: atraer nuevos jugadores, acelerar las inversiones y mejorar el estado de una red vial clave para el transporte de personas y mercaderías en todo el país.