LECHERÍA

Reconocida láctea volvió a encender sus máquinas y salva decenas de empleos en un pueblo en crisis

La empresa es clave para la recuperación de la lechería en la provincia de Santa Fe y jugará fuerte en la exportación. Fue golpeada por el menor consumo
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 03 de Agosto, 2026

El contexto de cambios que atraviesa el sector lechero nacional, con empresas que hacen frente a un mercado de consumo acotado, exportaciones en suspenso y costos operativos cambiantes, dio pie a una reestructuración del negocio lácteo como no se veía en años. Es en este marco que ocurrió la caída de SanCor y el retorno de La Suipachense, y se afianzaron los intentos cooperativos en Cotar y la ex Cotapa. Más cercana al segundo grupo, otra firma acaba de atravesar una instancia de traspaso de activos y, producto de ese cambio, retomó la actividad para tranquilidad de un pueblo entero. Tras completar tareas de reacondicionamiento de su planta, Sudamericana de Lácteos ya funciona a ritmo sostenido en Díaz, en la provincia de Santa Fe. La comunidad en cuestión, de apenas 2.000 habitantes, depende económicamente de la usina y la vuelta de la lechera trajo alivio a sus habitantes.

De acuerdo a fuentes del sector lechero, Sudamericana de Lácteos completó las labores de sanitización de su planta el 16 del mes pasado y enseguida volvió a encender su estructura de procesamiento, detenida desde enero de este año.

El traspaso accionario y una negociación al límite con la seccional Gálvez de ATILRA abrieron la puerta a un rescate productivo que hasta hace un mes parecía empantanado. Detrás de la operación se ubica el flamante dueño de Sudamericana de Lácteos: Pablo González, un empresario rosarino de peso en el sector agroindustrial santafesino y dueño de una planta aceitera en Serodino.

González le compró la firma a Servio, el grupo cordobés que había adquirido el predio el año pasado y terminó ahogado por el derrumbe del consumo, tras sellar un pacto en Capital Federal con mediación del Ministerio de Trabajo santafesino.

El acuerdo laboral destrabó la vuelta de Sudamericana de Lácteos

El entendimiento de González con ATILRA destrabó la parte más ríspida de la operación. Las partes discutieron durante semanas el encuadre legal de los empleados de la firma, alrededor de 80 personas, en un escenario donde crujen pesos pesados de la lechería como Lácteos Verónica y SanCor.

Al parecer, la traba principal estuvo en el uso del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. González pretendía aplicar suspensiones remuneradas para aliviar el peso de las cargas sociales en el arranque.

"La discusión era la parte no remunerativa, que hace que uno evite por tres meses las cargas sociales proporcionales. Fue una reunión tensa, pero que se pudo destrabar", declaró González tras la firma del entendimiento.

El gremio rechazó esa opción inicial y en un momento el traspaso estuvo a punto de caerse. "La gente trabajaría media jornada y no se despediría a nadie. Ellos querían tener trabajando a la gente, pero suspendida, cuestión que es ilegal", dijo al respecto Nicolás Garnero, secretario general de la Seccional Gálvez de ATILRA.

Al final se definió un esquema intermedio sin despidos. Los trabajadores de la fábrica mantendrán su relación laboral y operarán durante los primeros 90 días bajo un régimen de jornada reducida y turnos rotativos.

En paralelo, la gestión saliente deberá responder por el plan de pago fijado para saldar cuatro meses de sueldos atrasados, aportes jubilatorios y deudas con la obra social.

Sudamericana de Lácteos recupera su producción

En el predio de Díaz, donde se elaboran marcas como Tambería Holandesa, Pensilvania, Tuca y Sudamlac, en el cierre de julio la rutina volvió a ser de calibración de equipos y la puesta a punto de las calderas.

Para encarar la vuelta, la nueva conducción proyectó un desembolso cercano a los u$s4 millones enfocado en el saneamiento operativo y la adecuación tecnológica de la planta.

Se estableció que la materia prima necesaria para la reactivación de la usina provendrá de los tambos de esa zona de Santa Fe. Ya se cerró el flujo con un "pool" de 10 productores y 15 unidades operativas del departamento San Jerónimo, que aportarán unos 35.000 litros diarios.

En este arranque, la planta procesará alrededor 100.000 litros por día, un fluyo que en su gran mayoría estará orientado a la elaboración de queso barra y variedades duras.

El objetivo planteado por González es recuperar la capacidad instalada total en un plazo de seis meses.

La mira puesta en la exportación y la reducción de costos

La nueva conducción sostiene que la empresa presenta una ventaja competitiva para posicionar las marcas de la lechera, esto es, Premio, SyS, Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, a partir de la disponibilidad de una infraestructura de aduana propia habilitada dentro del predio industrial.

En Sudamericana de Lácteos confían en que dicho factor logístico permitirá reducir los costos transaccionales de distribución internacional y agilizará los envíos hacia los centros de consumo del exterior. A partir de esa ventaja, la compañía orientará su estructura de comercialización con vistas a colocar el 70% de su producción en mercados internacionales.

González prevé el desarrollo de dos proyectos de infraestructura clave dentro de la planta de Díaz: la instalación de un parque de energía solar para el autoabastecimiento eléctrico y el montaje de un sistema de secado por método "spray" para el procesamiento de suero.

La incorporación del parque solar tiene como objetivo técnico la reducción de los costos fijos vinculados al consumo de energía de red, uno de los principales componentes en la estructura de costos de las lácteas en general.

En paralelo, desde el ámbito lechero explicaron que el secador spray permitirá transformar el residuo líquido del proceso quesero en suero en polvo con alto valor comercial.

Sudamericana de Lácteos, otra firma que levanta cabeza

Como expuso iProfesional en notas anteriores, Sudamericana de Lácteos se encontraba bajo control de la firma cordobesa Servio, orientada a la producción y venta de dulce de leche, ghee y mantecas premium.

La firma mediterránea adquirió las instalaciones en Díaz a mediados del año pasado. Originaria de Villa María, Servio interviene en el mercado local e internacional de lácteos premium a través de productos y marcas como la manteca SyS, la manteca clarificada ghee homónima, el dulce de leche artesanal Servio y variedades de queso rallado con la misma etiqueta.

Tras la compra de Sudamericana de Lácteos, la firma chocó de frente con un mercado de consumo por demás deprimido y las complicaciones para sostener el funcionamiento de la planta de Diaz rápidamente comenzaron a multiplicarse.

La caída del negocio pegó en toda la comunidad santafesina, que posee alrededor de 2.000 habitantes y depende económicamente del funcionamiento de Sudamericana de Lácteos. Díaz se encuentra a poco más de 30 kilómetros de Clason, donde hoy existe un conflicto por la situación de derrumbe productivo y laboral que atraviesa Lácteos Verónica.

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