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Histórica planta pasa a manos de una cooperativa láctea tras desembolso multimillonario

Los integrantes de la organización abonaron $400 millones para asegurarse el control definitivo de una usina clave. Buscan blindar decenas de empleos
31/07/2026 - 11:23hs
Histórica planta pasa a manos de una cooperativa láctea tras desembolso multimillonario

El vaivén, los traspasos y la apuesta por la recuperación se han vuelto una condición prácticamente constante en el escenario de la lechería nacional. El segmento atraviesa una instancia de movimientos que no se detienen, y que combinan situaciones por demás variada: van desde la quiebra de SanCor hasta la reactivación de La Suipachense, pasando por la danza de ofertas en torno a las instalaciones de la ex ARSA y la autogestión en Cotar. En ese contexto también vuelve a cobrar vigencia la figura de las cooperativas, sobre todo de empleados, que ante la merma del modelo corporativo más consolidado emergen como una alternativa oportuna para la continuidad del rubro. En línea con eso, la Cooperativa de Trabajo Cotapa acaba de desembolsar $400 millones para quedarse de forma definitiva con la planta de la ex Cotapa en Paraná, en la provincia de Entre Ríos.

El giro de dinero se hizo efectivo días antes de que venciera el plazo de diez jornadas hábiles fijado por la Justicia comercial. Según pudo saber iProfesional, se trató del primer pago de un esquema que prevé saldar el resto del valor de las instalaciones en 48 cuotas mensuales. Con este paso, quienes integran la cooperativa apuntan a dejar atrás un historial de quiebras, concursos preventivos y deudas acumuladas.

La planta de la ex Cotapa en Paraná opera desde 1964. Nació como Cooperativa de Tamberos de Paraná y durante décadas funcionó como el gran motor procesador de leche de la zona. Sin embargo, los vaivenes financieros de los últimos 30 años la dejaron varias veces al borde de la parálisis total.

La empresa sufrió de todo: concursos, una estatización parcial por parte del gobierno entrerriano, el ingreso de privados sin respaldo financiero y, finalmente, la quiebra de la sociedad anónima.

Dado esto último, y ante el riesgo del remate por partes, los operarios tomaron las instalaciones y armaron la cooperativa. Lo siguiente fue la decisión de los trabajadores de mantener el negocio a partir de acuerdos con tamberos, una reestructuración de la cobranza y distintos pactos que tuvieron como fin sostener el acopio de leche fluida.

La láctea Cotapa y su importancia a nivel laboral

El complejo sostiene de forma directa a 60 familias de trabajadores asociados. Además, mueve una red indirecta de tamberos locales, fletes de leche cruda y distribuidores mayoristas con distribución en toda la Mesopotamia.

La fábrica en cuestión procesa leche entera y descremada bajo la marca Cotapa. Produce, además, leche pasteurizada y larga vida, yogures, crema, manteca, dulce de leche y quesos para consumo masivo.

El mercado principal está en Entre Ríos, con fuerte presencia en Paraná, Concordia y el interior provincial. Igualmente, la lechera también llega con sus productos a puntos de Santa Fe y al Gran Buenos Aires a través de distribuidores independientes.

"Hoy dimos un paso histórico. Haber podido realizar este primer pago incluso antes del plazo previsto demuestra el enorme compromiso de todos los trabajadores con este proyecto", declaró en las últimas horas Carlos Strada, presidente de la cooperativa.

"Después de tantos años de incertidumbre, hoy podemos mirar el futuro con mucha más tranquilidad, sabiendo que estamos consolidando definitivamente nuestra cooperativa y asegurando la continuidad de nuestra fuente de trabajo", agregó.

Movimientos y traspasos en el sector lácteo nacional

El caso de Cotapa se da en un momento de fuerte cambio en la industria láctea. El ahogo financiero de gigantes como SanCor no ha hecho más que modificar el escenario del negocio en las provincias productoras.

En paralelo, ocurren movimientos en términos de recuperación del nicho de negocios. Así, La Suipachense acaba de volver a la actividad tras casi diez meses de parálisis total, concurso de acreedores y quiebra decretada.

Por estos días, la compañía opera con 55 empleados, pero la intención de Compañía Láctea Suipacha, a cargo ahora de la firma, es escalar hasta recuperar su nómina de 140 operarios.

Por su parte, la planta de la extinta Sociedad Cooperativa de Tamberos de Rosario Limitada (Cotar) en Rosario ingresó en una cuenta regresiva institucional y financiera que determinará el control definitivo de sus instalaciones y la continuidad de sus operaciones industriales.

Sudamericana de Lácteos, otra lechera que vuelve a producir

Por último, Sudamericana de Lácteos también se prepara para retomar su actividad tras acumular un parate que sumó algo más de tres meses, y una deuda de salarios extendida por el mismo lapso.

La firma en cuestión venía de caer en una parálisis durante la primera parte del año que complicó la situación económica de toda la comunidad de Díaz, el pueblo de Santa Fe donde funciona la planta de la compañía. Hasta hace escasas semanas, sus casi 80 empleados seguían presentándose a trabajar aunque en la planta la materia prima dejó de ingresar prácticamente desde enero de este año.

Recientemente, Pablo González, un empresario rosarino con antecedentes en el sector y una aceitera en la localidad de Serodino, acordó con la cordobesa Servio —controlante de Sudamericana de Lácteos hasta este mes— hacerse cargo de la usina, por lo que la lechera volverá a funcionar con normalidad a partir de agosto.

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