LECHERÍA

Lácteos Verónica busca la reapertura mientras debe 8 meses de sueldos y suma 3.600 cheques sin fondos

La empresa mantiene en vilo la continuidad laboral de 600 personas y la indefinición derivó en la intervención gremial, que va por un contrato de fasón
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 06 de Agosto, 2026

La situación crítica que atraviesa Lácteos Verónica sigue sin direccionarse hacia una solución definitiva, pero comienzan a aparecer movimientos que apuntan a reactivar de algún modo parte de la estructura de la lechera. La histórica compañía santafesina atraviesa un escenario de virtual parálisis que mantiene a más de 600 trabajadores en la incertidumbre, en un marco de cesantías por goteo, vaciamiento paulatino, un tendal financiero de más de 3.600 cheques rechazados por carecer de fondos y una deuda salarial acumulada que ya cumple ocho meses sin resolverse. En ese contexto, el gremio ATILRA ensayó una primera intervención y negocia con la cordobesa COPALAC la posibilidad de abrochar un contrato de producción a fasón. La intención es que, producto de ese acuerdo, al menos la planta de la firma en Suardi, en territorio santafesino, vuelva a producir en el corto plazo.

En línea con eso, el gremio emitió un comunicado anticipando que "los compañeros que se desempeñan en dicha planta serán convocados para incorporarse de manera progresiva y en función de los requerimientos y necesidades de dicha producción".

"COPALAC SAS asumirá la responsabilidad solidaria en los términos del art. 30 LCT con respecto a las obligaciones laborales y del sistema de la seguridad social de todos los trabajadores que se desempeñen afectados al mencionado fasón, a partir de su efectiva incorporación a prestar tareas", agregó.

Para luego concluir: "Atilra deja constancia que no se trata de una solución de fondo sino parcial y transitoria, propiciando la reactivación de la mencionada planta, en aras del mantenimiento de los puestos de trabajo y la paz social laboral en dicha comunidad, ratificando la postura fijada en sede administrativa y formulando las reservas legales pertinentes".

Lácteos Verónica debe ocho meses de salarios

Al margen de esa posibilidad, los operarios de la lechera afirman que la firma interrumpió el flujo de haberes a finales de 2025, por lo que acumula una masa de salarios caídos, aguinaldos y contribuciones patronales impagas que dinamitó las economías familiares.

En las instalaciones de la empresa aseguran que la familia Espiñeira, aún dueña de la empresa, abandonó la gestión operativa de Lácteos Verónica y se ocupó de dejar a las líneas de envasado sin materia prima ni insumos básicos para mantener el procesamiento mínimo de leche fluida.

En el sector lechero argumentan que la caída del consumo masivo y la restricción del crédito terminaron por asfixiar el flujo de caja de la firma.

Crisis de salarios impagos y telegramas de despido en Santa Fe

En semanas recientes, el cruce entre los empleados de Lácteos Verónica y sus propietarios escaló tras sendas presentaciones realizadas ante el Ministerio de Trabajo santafesino donde los delegados del personal exigieron la intervención directa del Estado provincial para frenar el vaciamiento.

La deuda de la lechera con sus operarios no solo abarca salarios directos: los trabajadores señalan que la empresa retuvo aportes de la obra social sin girarlos a las cajas correspondientes y que eso dejó a las familias sin cobertura médica.

"Estamos atravesando una situación límite, hay compañeros que llevan ocho meses sin percibir un peso y la empresa directamente cortó el diálogo", declararon al respecto voceros de los empleados de la láctea.

Ya en el plano judicial, acreedores comerciales e insumos concentran pedidos de quiebra que amenazan con acelerar el remate de los activos de la compañía.

La lechera acumula una deuda multimillonaria

Por otra parte, la situación financiera de la compañía es dramática y no muestra signos de contención. De acuerdo a registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA) a los que accedió iProfesional, la compañía acumula 3.665 cheques rechazados por falta de fondos.

El pasivo acumulado solo por esos documentos sin cobertura alcanza los 13.240 millones de pesos. A eso se suma una deuda bancaria registrada en el sistema financiero que roza los $18.500 millones, con un rojo repartido entre entidades como Banco Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro.

Entre las obligaciones comerciales en mora, fuentes del sector tambero y del área de Desarrollo Productivo de Santa Fe estiman que el pasivo con los proveedores de leche cruda supera los 65 millones de dólares.

Al mismo tiempo, la empresa mantiene una deuda de obra social con el gremio ATILRA que se ubica muy cerca de los 1.520 millones de pesos.

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