FORTUNAS EN EL AGRO

De la cancha al campo, estos son los futbolistas argentinos que invierten en agronegocios

Estrellas argentinas invierten en agricultura y ganadería con asesoría profesional, transformando ganancias deportivas en riqueza sostenible. Quiénes son
Por Gabriela Ensinck
NEGOCIOS - 09 de Agosto, 2026

Mientras que la mayoría de los profesionales alcanza su pico de ingresos entre los 40 y los 50 años, los futbolistas de élite (salvo excepciones) suelen colgar los botines antes de los 35. Frente a esta realidad, la gestión del patrimonio se vuelve un partido decisivo que se juega fuera de las canchas. Y en este escenario, el sector agroindustrial es una de las apuestas más frecuentes de las grandes figuras del deporte.

"La elección hoy se vuelca hacia activos tangibles y estratégicos: el campo, la tierra, la agroindustria, el vino y los inmuebles, porque son vehículos de inversión que no solo conservan su valor real frente a los vaivenes económicos, sino que además pueden generar un flujo de caja constante", comenta Juan Ignacio Ponelli, Fundador y CEO de la firma Agrofides, que desarrolla proyectos ligados al pistacho.

Jugadores del campo productivo

La lista de nombres que lideran esta tendencia combina tanto a referentes históricos como a actuales figuras de la Selección Nacional.

Gabriel Batistuta es uno de los referentes de esa reconversión. Desde su Reconquista natal, el ex goleador del Seleccionado y la Fiorentina, posee 20.000 hectáreas en la provincia de Santa Fe, enfocadas en la producción de soja, maíz, girasol y cría de bovinos.

Batistuta posee 20.000 hectáreas en Santa Fe, enfocadas en la producción de soja, maíz, girasol y cría de bovinos.

En una línea similar, Leonardo Ponzio, ex capitán de River, se retiró en 2022 y desde entonces se dedica a administrar un campo familiar en Las Rosas, a 120 kilómetros de Rosario, donde produce maíz, girasol y también cría bovinos.

Además de inversiones en real estate, turismo y gastronomía Lionel Messi y su familia tienen campos en la provincia de Entre Ríos (5.000 hectáreas dedicadas a ganadería en las cercanías de Gualeguaychú), y las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.

El ex jugador de Instituto de Córdoba y actual de La Roma Paulo Dybala es desde 2019 propietario de La Selva, una estancia de 700 hectáreas en el norte de Córdoba, dedicada a la producción agroganadera y el turismo rural.

Entre goles y viñedos

Las inversiones en bodegas y viñedos también son frecuentes entre los futbolistas de élite. El delantero de la selección y capitán del Inter de Milán Lautaro Martínez compró junto a su esposa, la modelo Agustina Gandolfo, un viñedo histórico de 1929 en Las Compuertas, Luján de Cuyo, donde crearon la bodega Cittanina, donde elaboran vinos de exportación.

Leonardo Ponzio, ex capitán de River, se retiró en 2022 y desde entonces se dedica a administrar un campo familiar en Las Rosas

El mediocampista de Boca y la Selección Leandro Paredes, se asoció a una bodega mendocina para producir su propia línea de vinos (Mi Victoria), además de gerenciar un campo avícola en la localidad de Plottier (Neuquén).

En tanto, el exdefensor de Boca y la Selección Nicolás Burdisso fundó "Vinos de Potrero" en Gualtallary, en pleno Valle de Uco. Burdisso no solo estampó su firma; se involucró de lleno en la gestión de la bodega y los viñedos.

El histórico Javier "Pupi" Zanetti decidió apostar por los vinos patagónicos y se asoció con la centenaria bodega Humberto Canale, de General Roca, en Río Negro, para dar vida a un Malbec de perfil austral que lleva su firma y contribuye, con lo recaudado, a la Fundación "Pupi" que también lidera el ex jugador.

Inversiones estratégicas

¿Qué buscan los jugadores detrás de estas inversiones? La respuesta excede la rentabilidad inmediata y se ancla en una visión de largo plazo.

Zanetti decidió apostar por los vinos patagónicos y se asoció con la centenaria bodega Humberto Canale

Ponelli, de Agrofides, sostiene: "Los futbolistas entienden algo que muchos profesionales descubren tarde: la carrera activa tiene fecha de vencimiento. Por eso buscan transformar ingresos extraordinarios en activos productivos capaces de generar renta durante décadas."

La clave de este vuelco hacia el campo radica en la estabilidad que ofrece la tierra. "A diferencia de las criptomonedas, las acciones tecnológicas o los negocios de moda, el agro representa la economía real en su máxima expresión", dice el especialista.

El suelo productivo es un recurso finito y la demanda global de alimentos y materias primas mantiene una proyección de crecimiento. Para un deportista que se retira joven, los agronegocios son un activo que "trabaja solo" bajo la gestión de equipos profesionales, resguardando el capital familiar para las siguientes generaciones.

Por otra parte, la agroindustria argentina evolucionó, ofreciendo hoy alternativas que van más allá de la tradicional compra de hectáreas para la siembra de commodities como la soja o el maíz. El abanico actual incluye proyectos de nicho con altos márgenes de retorno, como los cultivos no tradicionales como el pistacho, nueces pecán o arándanos, hasta la producción de olivares y viñedos.

Nicolás Burdisso fundó "Vinos de Potrero" en Gualtallary, en pleno Valle de Uco.

Para quienes invierten en estos negocios, el verdadero éxito económico no consiste en cuánto dinero se genera durante los años de gloria, sino en la capacidad de transformarlo en un motor productivo sustentable y duradero.

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