El Gobierno libera importaciones de porcelanato pero investiga posibles prácticas desleales
Puntos importantes
El gobierno del presidente Javier Milei dio un giro en la política comercial para uno de los insumos más utilizados por la construcción.
Lo hizo a través de la Resolución 1272/2026 del Ministerio de Economía, que abrió una nueva investigación sobre las importaciones de porcelanato provenientes de China, Brasil, Malasia y Vietnam.
Pero al mismo tiempo resolvió no mantener vigentes las medidas que hasta ahora encarecían el ingreso de esos productos mientras se desarrolla el procedimiento.
La decisión implica que, durante el tiempo que demande la investigación, los exportadores de esos países podrán ingresar mercadería sin quedar alcanzados por las medidas antidumping que regían hasta ahora.
Se trata de un cambio relevante para un mercado en el que conviven fabricantes nacionales de gran escala con una fuerte competencia de productos importados.
El expediente se inició a pedido de Cerámica Alberdi, Canteras Cerro Negro y Cerámica San Lorenzo, tres de los principales productores del país, que solicitaron revisar el esquema vigente al considerar que existe riesgo de que continúen las prácticas de competencia desleal si desaparecen las barreras comerciales.
Sin embargo, luego de analizar el caso, el Ministerio que lidera Luis Caputo decidió avanzar con la investigación sin prorrogar las medidas vigentes.
Se trata de una posibilidad contemplada por la normativa internacional y por el decreto que reglamenta el régimen antidumping en la Argentina.
Cuáles son los alcances de la norma
La resolución tiene impacto en las placas y baldosas de gres fino porcelanato utilizadas para pisos y revestimientos, tanto naturales como pulidas, esmaltadas o porcelanas sin esmaltar.
Es decir, en uno de los productos de mayor crecimiento dentro del mercado de terminaciones para viviendas, edificios comerciales y obras de infraestructura.
El examen comprenderá las importaciones originarias de China, Brasil, Malasia y Vietnam.
En cambio, el Gobierno descartó iniciar una revisión para India luego de concluir que no existían elementos suficientes para demostrar la continuidad de prácticas de dumping desde ese origen.
La investigación analizará las operaciones realizadas entre abril de 2025 y marzo de este 2026 para determinar la eventual recurrencia del dumping, mientras que el estudio sobre el daño a la industria abarcará el período comprendido entre enero de 2023 y marzo de 2026.
Qué impacto tendrá la medida en el mercado
Más allá del aspecto técnico, la decisión tiene una fuerte trascendencia económica porque modifica temporalmente las condiciones de competencia en un negocio que mueve millones de dólares al año y abastece tanto al mercado de la construcción residencial como al segmento corporativo y de infraestructura.
De hecho, la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE), que intervino en el expediente, concluyó que existen indicios para investigar una posible recurrencia de dumping en las importaciones provenientes de China, Brasil, Malasia y Vietnam.
No obstante, también entendió que no resultaba necesario mantener las medidas vigentes durante el desarrollo del examen, criterio que finalmente fue adoptado por el Ministerio de Economía.
Las conclusiones de la investigación
La decisión de la cartera económica se apoyó en el análisis técnico de la CNCE que habla de la existencia de elementos suficientes para investigar una eventual repetición de prácticas de competencia desleal en las ventas provenientes de China, Brasil, Malasia y Vietnam.
En cambio, descartó esa posibilidad para India al no encontrar evidencias de recurrencia de dumping.
El informe también revela que, pese a las medidas vigentes desde 2018 y prorrogadas en 2024, las importaciones de los países alcanzados continuaron creciendo.
Entre 2023 y 2025 aumentaron un 22% en volumen, aunque redujeron su participación sobre el total importado del 44% al 37%.
Ese avance se produjo en un contexto poco favorable para el sector al punto que la propia CNCE señaló que el consumo aparente de porcelanato cayó alrededor de un 5% entre los años analizados, reflejando la desaceleración de la actividad de la construcción y una menor demanda de materiales para obras nuevas y remodelaciones.
Señales de un evidente deterioro del negocio
Aunque la producción nacional conservó una posición dominante, con una participación promedio cercana al 86% del mercado, el organismo advirtió que varios indicadores mostraron un deterioro.
Entre ellos sobresalen la caída de las ventas internas, una menor utilización de la capacidad instalada, la reducción del empleo vinculado a la fabricación del producto y márgenes de rentabilidad mayormente negativos para las empresas locales.
Más allá de este contexto local, la investigación también comparó los precios de los productos importados con los fabricados en la Argentina.
En la mayor parte de los casos, los porcelanatos provenientes de China, Brasil y Vietnam ingresaron con valores inferiores a los nacionales, con diferencias que llegaron hasta el 46%, dependiendo del período y del producto comparado.
Malasia presentó un comportamiento distinto, con precios superiores a los de la industria local, aunque ese aspecto seguirá siendo analizado durante la investigación.
Las razones empresarias para sustentar el reclamo
Para los fabricantes argentinos, esa diferencia de precios representa uno de los principales riesgos, especialmente en un contexto de recuperación gradual de la construcción y de mayor apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional.
Precisamente por eso, empresas como Cerámica Alberdi, Cerro Negro y Cerámica San Lorenzo solicitaron la revisión del régimen vigente.
Su planteo fue que, si desaparecían las restricciones sin una nueva evaluación, podían volver a repetirse las condiciones que motivaron la aplicación de las medidas comerciales años atrás.
Sin embargo, Economía optó por avanzar con la investigación, pero permitir que durante ese proceso las importaciones vuelvan a competir sin las medidas antidumping que hasta ahora encarecían el ingreso de esos productos al mercado argentino.
Un negocio clave para la construcción
El mercado del porcelanato es uno de los más dinámicos dentro de la industria de los materiales para la construcción.
Su uso se expandió durante los últimos años tanto en viviendas como en edificios de oficinas, centros comerciales, hoteles y desarrollos de alta gama, desplazando en muchos casos a los revestimientos cerámicos tradicionales gracias a su mayor resistencia y variedad de diseños.
En la Argentina, la producción está concentrada en un puñado de compañías con plantas industriales de gran escala que abastecen la mayor parte del mercado interno, aunque las importaciones mantienen una presencia relevante, especialmente en productos de alta gama y determinados formatos.
Entre las empresas que impulsaron la revisión figura Cerámica Alberdi, uno de los principales fabricantes nacionales, con plantas en distintas provincias y una amplia red de distribución.
También participa Canteras Cerro Negro, controlada por Sociedad Comercial del Plata, uno de los grupos industriales históricos del país, con actividad en materiales para la construcción, energía, infraestructura y otros negocios.
Completa el grupo Cerámica San Lorenzo, firma con fuerte presencia en pisos y revestimientos y parte de un grupo internacional con operaciones en varios mercados de América Latina.
El resultado de la investigación será determinante para el futuro del sector.
Si el examen concluye que continúan existiendo prácticas de dumping y riesgo de daño para la industria nacional, el Gobierno podrá volver a imponer medidas sobre esos productos. Si ocurre lo contrario, el mercado quedará definitivamente abierto para esos orígenes.
Hasta entonces, fabricantes locales, importadores, distribuidores y desarrolladores inmobiliarios seguirán de cerca una investigación que puede redefinir el equilibrio competitivo de uno de los segmentos más importantes del negocio de los materiales para la construcción en la Argentina.