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ALERTA

YPF vende Metrogas a Edenor por u$s780 millones y redefine el mapa del negocio energético

Aceptó la propuesta presentada por los accionistas de la distribuidora eléctrica y puso fin a una competencia que había atraído a importantes empresas
10/08/2026 - 20:07hs
El logo de Metrogas

Finalmente, YPF tomó una de las decisiones empresariales más importantes desde que puso en marcha su plan de desprendimiento de activos considerados no estratégicos.

Aceptó la oferta de Edenor para vender su participación del 70% en Metrogas y MetroENERGÍA por u$s780 millones.

La definición, anticipada por iProfesional a partir del proceso competitivo que venía desarrollándose durante las últimas semanas, fue aprobada este lunes 10 de agosto por el directorio de la petrolera.

De esta manera, se impuso en una competencia que había reunido a cinco grupos empresarios y que convirtió a la mayor distribuidora de gas del país en uno de los activos energéticos más disputados del mercado argentino.

La información fue confirmada por YPF oficialmente mediante un comunicado enviado a los medios de comunicación.

En este sentido, el número resulta además relevante porque permite ponerle finalmente una valuación concreta a un activo sobre el cual, durante el proceso, circularon estimaciones muy diferentes.

Una pelea entre pesos pesados

La operación no surgió de una negociación bilateral si se recuerda que YPF había contratado a Citigroup (Citi) como asesor financiero para organizar una compulsa competitiva destinada a desprenderse de su participación en la mayor distribuidora de gas de la Argentina.

La propia petrolera confirmó ahora que Citi condujo el proceso, que recibió distintas propuestas y que, luego de analizarlas, el directorio seleccionó la presentada por Edenor. 

En la carrera habían quedado anotados algunos de los jugadores más importantes del negocio energético argentino como el grupo MSU, de Manuel Santos Uribelarrea; Central Puerto junto con Ecogas; Litoral Gas, vinculada a Sophia Capital, y el empresario Alberto Pierri.

La disputa mostraba el valor estratégico de Metrogas si se tiene en cuenta que no se trataba solamente de comprar una compañía distribuidora, sino de quedarse con una plataforma con millones de usuarios en el principal mercado de consumo de gas del país.

Edenor había hecho pública su jugada el 23 de julio pasado, cuando informó la presentación de una oferta irrevocable junto con Andina PLC para adquirir la participación que YPF había puesto a la venta.

Un camino que va de la electricidad al gas

Para Edenor, la operación tiene una dimensión que excede ampliamente una adquisición financiera.

La compañía es la mayor distribuidora de electricidad de la Argentina, con más de 3,3 millones de clientes y una concesión que abarca el norte de la Ciudad de Buenos Aires y una extensa zona del conurbano bonaerense.

Metrogas, en cambio, constituye la principal plataforma de distribución de gas del país, con alrededor de 2,5 millones de clientes y un servicio que se extiende por la Ciudad de Buenos Aires y 11 municipios del sur del Gran Buenos Aires.

La combinación abre así la puerta a la conformación de uno de los mayores conglomerados privados de distribución de servicios públicos de la Argentina, con presencia simultánea en electricidad y gas y millones de hogares dentro de su área de influencia.

Ese era precisamente uno de los argumentos estratégicos que Edenor había planteado al ingresar en la licitación.

La idea de sus accionistas, Daniel Vila; José Luis Manzano y Mauricio Filibertti, es la de complementar ambas operaciones, diversificar su presencia dentro del negocio regulado y buscar sinergias entre dos actividades que hasta ahora funcionaban bajo estructuras empresariales diferentes.

Un pago que no cierra la operación

La elección de Edenor, sin embargo, no significa que el traspaso de Metrogas esté consumado ya que YPF introdujo una condición importante en el anuncio.

El cierre queda sujeto al cumplimiento de una serie de condiciones precedentes incluidas en la oferta, entre ellas la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes y la presentación de las garantías de cumplimiento previstas.

Ese capítulo será particularmente sensible por la magnitud que alcanzará el comprador dentro del mercado energético regulado.

También existe otra variable central que es la licencia de Metrogas que vence en el 2027, que todavía no ha sido extendida por el gobierno nacional y cuyo horizonte contractual había sido uno de los factores analizados por los interesados durante la valuación de la empresa.

Por eso, los u$s780 millones anunciados ahora representan un paso decisivo, pero todavía queda por delante el recorrido administrativo y regulatorio necesario para perfeccionar definitivamente la transferencia.

Un plan de negocios que se acelera

Del otro lado de la operación aparece la transformación que viene ejecutando YPF que explicó que la venta forma parte de la revisión de su cartera de activos y de su decisión de concentrar capital y capacidad de gestión en Vaca Muerta.

Su objetivo declarado es profundizar su conversión hacia una compañía esencialmente shale y con una creciente proyección internacional.

La empresa viene desprendiéndose de activos convencionales y participaciones que dejaron de ocupar un lugar central dentro de su modelo de negocios, mientras dirige una proporción cada vez mayor de sus inversiones hacia los hidrocarburos no convencionales.

Pero la diferencia es que Metrogas no es una desinversión más ya que por su tamaño, su cantidad de clientes, su posición dentro del sistema gasífero y el precio, su venta se convierte en una de las operaciones emblemáticas de esa transformación.

Al mismo tiempo, coloca a Edenor frente a un salto de escala que puede modificar el tablero de los servicios públicos argentinos.

La pieza que YPF soltó para apostar todo a Vaca Muerta

La salida de YPF de Metrogas tiene también una explicación de fondo y es que la distribuidora dejó de encajar en el modelo de compañía que Horacio Marín busca construir alrededor de Vaca Muerta.

La petrolera heredó las acciones de la distribuidora de gas como parte de una estructura empresarial mucho más diversificada.

Pero la actual conducción viene aplicando el criterio de conservar los activos que aportan directamente al desarrollo del shale y desprenderse de aquellos que inmovilizan capital o quedan fuera del corazón de esa estrategia.

De hecho, en el comunicado YPF sostuvo que la operación busca "continuar optimizando su portafolio de activos" y concentrar esfuerzos e inversiones en Vaca Muerta, dentro del objetivo de transformarse en una compañía shale de escala global.

Por eso, u$s780 millones que pagará Edenor aparecen como una nueva fuente de recursos para financiar un programa que demanda miles de millones de dólares en infraestructura, producción y transporte.

El gran interrogante que queda abierto

Hay, sin embargo, un capítulo que seguirá siendo determinante incluso después del anuncio del comprador y es el futuro de la concesión de Metrogas.

La licencia original de la distribuidora tiene como horizonte 2027 y su extensión representa una variable central para cualquier inversor que pretenda proyectar el negocio durante las próximas décadas.

No es un detalle menor ya que el valor de una distribuidora regulada depende en buena medida de la duración de su concesión, de las condiciones tarifarias, del régimen de inversiones y de las reglas que determine el Estado.

Por eso, la adjudicación no elimina el riesgo regulatorio que rodea a uno de los mayores negocios de distribución energética del país.

El desafío regulatorio de Edenor y Manzano

Por otro lado, el proceso será particularmente relevante por la identidad del comprador ya que Edenor ya ocupa una posición dominante en la distribución eléctrica dentro de su área de concesión y la incorporación de Metrogas ampliaría considerablemente la presencia del grupo en servicios públicos regulados.

La operación deberá atravesar, por lo tanto, las instancias de aprobación correspondientes antes de que las acciones puedan cambiar definitivamente de manos.

Allí aparecerán cuestiones vinculadas con la concentración económica, las normas específicas de los servicios públicos y la propia estructura societaria que finalmente se utilice para controlar Metrogas.

La oferta que terminó imponiéndose había sido presentada por Edenor dentro de una estrategia desarrollada junto con Andina PLC, vinculada al empresario José Luis Manzano, uno de los actores que más expandió su presencia dentro del sector energético argentino durante los últimos años.

Por eso ahora se abre una segunda etapa menos visible pero posiblemente tan importante como la licitación como es la de conseguir todas las autorizaciones necesarias para convertir una oferta de u$s780 millones en el traspaso efectivo de Metrogas.

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