Cuál es la empresa que emerge como el jugador que podría quedarse con 6 millones de clientes de Telecom
Metrotel fue propuesta por Telecom como potencial adquirente de los 6 millones de clientes de telefonía móvil que debe ceder tras comprar Telefónica. La operadora también buscaría quedarse con parte de los usuarios de banda ancha fija incorporados en la transacción.
La propuesta marca un paso clave para cumplir con las exigencias del Gobierno. Pero todavía falta recorrer un largo camino regulatorio.
El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) deberá emitir su opinión técnica sobre la propuesta. Después, la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) analizará si Metrotel reúne las condiciones para convertirse en el nuevo operador de esos clientes.
La decisión de Telecom no implica todavía la aprobación definitiva del comprador. El proceso regulatorio determinará si Metrotel tiene capacidad operativa y financiera para absorber semejante volumen de usuarios.
Quién es Metrotel y por qué es un candidato atípico
La elección tiene un condimento particular que la hace sorpresiva. Metrotel es hoy un jugador concentrado principalmente en el negocio corporativo, la conectividad mayorista y la infraestructura de fibra óptica.
No opera actualmente una plataforma masiva comparable con Personal, Movistar o Claro. Su foco está en empresas, pymes y operadores que necesitan infraestructura.
Quedarse con esa cartera significaría un cambio radical de escala y de perfil para la compañía. Pasaría de un negocio B2B a administrar 6 millones de líneas móviles y más de 200.000 accesos de Internet residencial.
La empresa pertenece desde 2017 a los fondos Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities. Esos inversores pagaron u$s190 millones a Sociedad Comercial del Plata (SCP) por el 100% de la compañía.
Metrotel cuenta con más de 8000 kilómetros de fibra óptica propia desplegados en el país. En 2025 facturó unos u$s58 millones y para este año proyectaba crecer cerca de 12%.
Las inversiones previstas rondaban los u$s25 millones, destinadas a ampliar y modernizar su infraestructura de red.
Los activos concretos que Telecom debe desprenderse
El Gobierno condicionó en junio la aprobación de la adquisición de Telefónica a un amplio programa de desinversiones. Las exigencias fueron consideradas inicialmente "excesivas" por Telecom, aunque la empresa finalmente decidió avanzar.
La principal medida obliga a Telecom a transferir 6 millones de líneas móviles a un nuevo competidor. Cuatro millones deberán corresponder al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los otros dos millones podrán estar distribuidos en el resto del país.
Claro quedó expresamente excluida como posible comprador. La autoridad buscó evitar que la cesión terminara concentrando aún más el mercado en los tres grandes operadores actuales.
La transferencia deberá incluir además infraestructura suficiente para que el nuevo jugador pueda operar con autonomía. Telecom tendrá que garantizar durante dos años acceso a infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión.
Ese período de transición permitirá al adquirente desarrollar su propia capacidad operativa. También deberá devolver 130 MHz de espectro radioeléctrico al Estado.
A eso se suma el negocio de Internet fija. La compañía deberá desprenderse de unos 211.400 clientes de banda ancha en 28 localidades específicas.
Esas localidades están en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro. Son lugares donde la empresa resultante de la combinación supera los límites de participación fijados por la autoridad.
Qué antecedentes tiene Metrotel en el mercado residencial
Metrotel también cuenta con experiencia previa en infraestructura para servicios residenciales. Aunque su negocio central es B2B, desarrolló redes de fibra al hogar bajo un esquema neutral.
Ese modelo permite que distintos operadores utilicen su infraestructura para llegar a los clientes finales. Es una diferencia clave respecto de los operadores integrados verticalmente.
La compañía provee actualmente servicios de telecomunicaciones y tecnología para empresas, pymes y operadores. Su oferta incluye conectividad de alta velocidad por fibra óptica, telefonía IP e infraestructura en la nube.
También opera centros de datos y herramientas de ciberseguridad para clientes corporativos. Ese portfolio deberá complementarse con capacidades retail si finalmente absorbe los activos de Telecom.
Qué viene después en el proceso regulatorio
La designación de un comprador es uno de los pasos centrales del proceso que Telecom comenzó a transitar. Pero el camino regulatorio recién empieza.
El Enacom evaluará primero los aspectos técnicos y operativos de la propuesta. Analizará si Metrotel tiene capacidad para prestar los servicios con calidad adecuada.
Después, la ANC determinará si el candidato reúne condiciones financieras y competitivas suficientes. La autoridad buscará garantizar que la operación no genere nuevos problemas de concentración.
De acuerdo con los plazos previstos, el proceso completo de desinversión podría extenderse hasta dos años. Ese plazo incluye tanto la aprobación del comprador como la transferencia efectiva de los activos.
El movimiento llega inmediatamente después de que Telecom presentara sus resultados del segundo trimestre. La compañía cerró junio con una estructura significativamente mayor por la integración de Telefónica.
Pero el perímetro definitivo todavía está pendiente de las ventas exigidas por Defensa de la Competencia. Solo en telefonía móvil, Personal terminó el trimestre con 19,4 millones de líneas en la Argentina.
La aprobación de Metrotel como comprador podría redefinir el mapa competitivo del mercado móvil argentino. Por primera vez en años, aparecería un cuarto jugador con escala relevante para competir con los tres grandes.