Supermercados Toledo vendió un local en plena crisis financiera y busca fondos para pagar salarios
Supermercados Toledo atraviesa una etapa de fuerte presión financiera y, en medio de las negociaciones por el sueldo pendiente, se desprendió de uno de sus locales. La operación fue comunicada a los representantes de los trabajadores durante las conversaciones ante el Ministerio de Trabajo bonaerense y generó preocupación por el futuro del empleo.
La identidad de la sucursal que cambió de manos no fue informada. El gremio recibió el dato con preocupación y lo interpretó como una señal de las dificultades que enfrenta la cadena para sostener sus compromisos.
Según lo transmitido durante la audiencia, los recursos obtenidos por la operación permitirían atender obligaciones pendientes con el personal. Los trabajadores del establecimiento involucrado, en tanto, continuarían vinculados con la compañía y serían trasladados a otros puntos de venta.
Qué pasará con los trabajadores de Supermercados Toledo tras la venta de un local
El cambio de manos de la sucursal no tendría, por ahora, un impacto directo sobre la plantilla. La empresa aseguró durante las conversaciones con los sindicatos que quienes cumplían funciones allí serán destinados a otros establecimientos de Toledo.
De esta manera, el cierre de la operación no derivaría en despidos de esos trabajadores. La compañía buscaría absorberlos dentro de su estructura actual mediante una redistribución del personal.
El movimiento se produjo mientras la cadena intenta resolver un conflicto laboral que se agravó por el incumplimiento parcial de los salarios correspondientes al mes pasado.
Supermercados Toledo debe el 60% del sueldo y acordó cuándo pagará a sus empleados
El origen del último conflicto estuvo en el pago de los haberes. La compañía había transferido inicialmente el 40% del salario correspondiente a julio, por lo que permanecía pendiente otro 60%.
La situación derivó en medidas de fuerza por parte de los empleados, que mantuvieron una retención de tareas hasta que la empresa presentó una propuesta ante el Ministerio de Trabajo.
El compromiso alcanzado establece que el viernes 14 de agosto se cancelará el monto que todavía adeuda la compañía. Tras ese acuerdo, las organizaciones sindicales resolvieron levantar las medidas y los trabajadores retomaron sus actividades.
El entendimiento alcanzado entre las partes no se limita al pago pendiente. También contempla un mecanismo para monitorear la situación de la empresa durante las próximas semanas.
Gremios y empresa tendrán reuniones todas las semanas
El acuerdo contempla la creación de un espacio de diálogo que funcionará semanalmente en el Ministerio de Trabajo bonaerense.
Allí participarán representantes de Toledo y de los sindicatos, con el objetivo de analizar la evolución de la situación laboral y financiera y tratar los reclamos que continúen pendientes.
El Ministerio resolvió además conservar las actuaciones bajo reserva durante un período de 30 días. De esta manera, el organismo podrá realizar un seguimiento del cumplimiento de los compromisos asumidos.
Los pagos parciales que ya habían generado conflictos
La demora registrada en julio se suma a una serie de episodios similares que se produjeron durante los últimos meses.
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y zona Atlántica (Secza) señalaron que la compañía venía realizando pagos fraccionados de los salarios, primero con una parte del sueldo y luego con el resto.
El secretario general del gremio, Guillermo Bianchi, describió esa modalidad durante la negociación: "Daban un pago parcial el 4 día hábil del mes y generalmente a las 48 horas pagaban el resto", explicó.
Para los representantes de los trabajadores, la repetición de este mecanismo generó preocupación porque podía terminar convirtiéndose en una forma habitual de cancelar las remuneraciones.
La empresa también había enfrentado dificultades para completar el pago del medio aguinaldo. En ese caso, había planteado inicialmente abonarlo en tres partes y finalmente lo terminó pagando en dos.
El cambio de conducción tras la muerte de Antonio Toledo
La situación actual también se desarrolla después de un cambio en la conducción de la compañía.
La cadena fue históricamente encabezada por Antonio Toledo, quien falleció y dejó la conducción en manos de sus herederos. Actualmente, uno de sus hijos, Bernabé Toledo, está al frente de la empresa.
El deterioro de las condiciones de pago durante los últimos meses generó una creciente preocupación entre los representantes de los trabajadores, particularmente por el futuro de las fuentes laborales.
Cuántas personas trabajan en el grupo Toledo
La compañía mantiene una estructura que supera al negocio de supermercados. En total, emplea a unas 1.800 personas en sus diferentes actividades.
El grupo tiene operaciones vinculadas con cinco áreas principales:
- supermercados
- producción de panificados
- elaboración de chacinados
- procesamiento de aves
- faena de cerdos
Dentro de esa plantilla, aproximadamente 1.400 trabajadores están comprendidos por el convenio de Comercio. El resto pertenece a otros sectores sindicales, entre ellos Camioneros, Uatre y Maestranza.
En cuanto a los supermercados, Toledo dispone de 24 establecimientos de mayor tamaño y 15 locales Mini Toledo en Mar del Plata.
La empresa también tiene presencia en otras localidades bonaerenses, entre ellas Pinamar, Vidal, Santa Clara, Miramar, Tres Arroyos, Necochea y Balcarce.
Qué puede pasar con Supermercados Toledo
La venta de uno de los locales agrega ahora un nuevo elemento a la situación financiera de la compañía. El desprendimiento de activos aparece mientras la empresa busca recursos para cumplir con sus obligaciones y mantener funcionando su estructura.
Entre las alternativas que comenzaron a mencionarse aparece una posible reestructuración de los pasivos, aunque todavía no existe una definición pública sobre el alcance que podría tener.
Desde el sindicato remarcaron además que no se produjeron despidos masivos durante los últimos meses. La reducción de la cantidad de empleados respondió principalmente a jubilaciones y renuncias cuyos puestos no fueron posteriormente cubiertos.
El próximo punto de atención será el cumplimiento del pago comprometido para el viernes. A partir de allí, las reuniones semanales permitirán determinar si la empresa logra normalizar sus obligaciones laborales o si el conflicto vuelve a escalar.