Son argentinos y crearon startup de salud que sobresalió entre 2.000 casos a nivel mundial

Menta integra inteligencia artificial para optimizar centros médicos, ahorrando un 60% de tiempo tras ganar un prestigioso premio en Suiza.
Parte del equipo de Menta

Puntos importantes

Checkbox Checked La startup argentina Menta optimiza la gestión clínica con IA, automatizando procesos y ahorrando 60% del tiempo médico.
Checkbox Checked Menta ganó u$s85.000 equity-free en START Global (Suiza), validando su software de salud y modelo globalmente.
Checkbox Checked Tras su éxito, Menta busca escalar en Latinoamérica, apuntando a superar 1.000 clínicas y facturar u$s5 millones en 2 años.

La pesada carga administrativa y los procesos manuales son el principal cuello de botella para las clínicas de la región. Frente a esto, la startup argentina Menta desarrolló una plataforma impulsada por inteligencia artificial que automatiza la gestión clínica integral.

Fundada mediante bootstrapping —donde sus creadores autofinanciaron costos básicos como maquetas y entrevistas iniciales—, la empresa dio un salto de relevancia internacional. Tras superar una selección de seis meses entre más de 2.000 postulantes mundiales en el programa START Fellowship de START Global, Menta obtuvo la validación de su modelo al ganar dos competencias de inversión (Investment Committee Session 1 y 2), y asegurar u$s85.000 en financiamiento equity-free. Este hito demuestra que la fragmentación en salud es un desafío global y que el software regional tiene calidad competitiva mundial.

Cómo nació Menta y de qué manera la IA resuelve la fragmentación en el sector salud

Menta nació al unir el entorno médico familiar de sus creadores y su experiencia en startups tecnológicas. "De las ganas de sumarle tecnología a una de las industrias más importantes: la salud. Venimos de familias de médicos y, a la vez, de emprender en startups de tecnología, y fue esa combinación la que nos unió: conocer la salud desde adentro y saber construir producto", explica Lucas Tortonese, cofundador. Al charlar con colegas, detectaron un sector fragmentado, con procesos manuales que imponían una pesada carga documental.

Para iniciar, los fundadores autofinanciaron todo. "Arrancamos 100% con bootstrapping: autofinanciamos de nuestros propios bolsillos los primeros costos básicos como las entrevistas a usuarios, la página web, los primeros mockups, todo lo necesario para decir 'hola, existimos'", detalla. En esa etapa, dice: "al principio nos agarró el 'síndrome del perfeccionismo': no queríamos abrir las puertas porque siempre sentíamos que faltaba algo. Con el tiempo aprendimos la importancia de lanzar rápido e iterar junto al usuario. Mejor hecho que perfecto; lo importante es arrancar y construir en el camino", reflexiona.

Una joven vestida de negro sosteniendo un cartel de los fondos recibidos por Menta
Tras su éxito en Europa, la prioridad de Menta es escalar en Latinoamérica

Hoy, Menta centraliza la agenda, turnos, cobros e historias clínicas digitales, automatizando resúmenes de sesiones con IA. Vencer la resistencia en una industria conservadora exigió foco. "La estrategia fue demostrar el impacto directo en el día a día. Al principio costaba: los médicos no estudiaron para ser técnicos informáticos. Le dedicamos mucho tiempo a capacitar, escuchar feedback y lograr que probaran la herramienta; una vez que ven cuánto tiempo les ahorra, la curva de adopción sube sola", relata. Con más de 30 centros operativos, la plataforma ahorra hasta un 60% del tiempo semanal médico (más de 50 horas mensuales).

"Algo que nos sorprende es la creciente apertura del mundo de la salud a las nuevas tecnologías, de forma transversal y sin importar la edad", añade el fundador.

El destino de los u$s85.000: ¿cómo planea Menta financiar su salto internacional?

El salto internacional de Menta ocurrió en START Fellowship, el programa de incubación de START Global. Tras superar un proceso de selección de seis meses con entrevistas en inglés y rondas de pitch entre más de 2.000 postulantes, se ubicó entre las 27 finalistas que viajaron a Suiza junto a mentores locales. Allí ganó las competencias Investment Committee Session 1 y 2, obteniendo u$s85.000 equity-free.

"Lo que más valoraron los jurados fue la visión del equipo y la rapidez de ejecución", señala Tortonese. Por su parte, la cofundadora, Michelle Benenzon, destaca: "Ganar en Suiza es la validación de que el problema que resolvemos en Argentina es el mismo que enfrentan las clínicas en cualquier parte del mundo".

Jóvenes creadores de Menta tomándose una selfie con el cartel de START Fellowship atrás
El salto internacional de Menta ocurrió en START Fellowship, el programa de incubación de START Global

La inmersión europea aportó aprendizajes clave. "El aprendizaje principal fue estar dedicados las 24 horas exclusivamente a potenciar y validar nuestro proyecto, operando con una mentalidad de 'hacer hacer hacer'. Pero lo más valioso siempre son las conexiones que uno hace en el camino, junto con la validación del mercado, del equipo y de la tracción. Ese apoyo y esas conexiones abren puertas: nuevos clientes, alianzas y la posibilidad de seguir reinvirtiendo para crecer", profundiza Tortonese. El triunfo demostró la validez global de su software.

De la automatización a la expansión: cómo escalará Menta sus operaciones en la región

Tras su éxito en Europa, la prioridad de Menta es escalar en Latinoamérica. "Nuestro principal mercado es Latinoamérica —Argentina, Colombia, México, Brasil, Uruguay y otros—, y es donde nos enfocamos en crecer. A Europa y Estados Unidos los miramos como mercados de validación: nos permiten entender hacia dónde están yendo las empresas líderes en innovación para traer aprendizajes y potenciar a una Latinoamérica que crece fuertemente", detalla el cofundador. Menta, con más de 30 centros operativos, planea facturar u$s5 millones y superar las 1.000 clínicas en dos años, impulsada por su ronda pre-seed.

El despliegue tecnológico exige resolver barreras locales: "Hacer software de salud implica navegar con cuidado la parte regulatoria y de protección de datos clínicos. Por eso, avanzamos priorizando siempre la tecnología, apoyándose en aliados locales", explica.

En el plano técnico, Menta busca consolidar su "súper-plataforma" integrada. "El desarrollo va en dos grandes direcciones. Por un lado, automatizar con agentes de inteligencia artificial la mayor parte de los procesos, tanto los administrativos que hoy recaen en secretarias, como los cuellos de botella en la atención. Por otro, estructurar los datos clínicos para que los médicos cuenten con la mejor información a la hora de definir tratamientos, ahorrando tiempo en las consultas asistenciales", concluye.

El equipo de trabajo de MEnta en sus oficinas posando para una selfie grupal
Hoy, el equipo de Menta centraliza la agenda, turnos, cobros e historias clínicas digitales, automatizando resúmenes de sesiones con IA

Este hito marca un precedente inspirador para la región. "Lo más importante: construir el mejor equipo. Una vez que tenés el mejor equipo, el resto viene solo. Todo proceso que encaramos nos deja un gran aprendizaje: lo importante es hacer, esforzarse y jugársela, con la convicción de que uno tiene todo para lograrlo siempre y cuando le dedique tiempo y constancia sostenida. A otros emprendedores les diríamos que cada competencia, cada 'sí' y cada 'no' es una validación y un empujón para seguir construyendo. Nosotros lo tomamos con cada vez más hambre y ganas", finaliza Tortonese.