La deuda de la quiebra de Sancor crece $35.000 millones mientras la Justicia mantiene frenada la venta
Puntos importantes
Sin avances en el proceso de venta de sus activos, la realidad financiera de uno de los emblemas de la lechería nacional no deja de complicarse. En línea con eso, y a medida que avanza el proceso de verificación de créditos en el proceso de remate ligado a SanCor, la sindicatura contabilizó cerca $35.000 millones en obligaciones generadas entre la presentación en concurso preventivo y la declaración de quiebra. Esta masa de deuda se incorpora al pasivo que ya arrastraba la unión de cooperativas, y que aún sigue sin resolución a la vista. Mientras tanto, la liquidación de los activos operativos de la láctea permanece suspendida a partir de una medida establecida por la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela, en la provincia de Santa Fe.
El dato de la deuda de SanCor surge de información de fuentes ligadas a la sindicatura que interviene en la quiebra de la empresa láctea. La cifra forma parte del informe individual actualizado presentado en el expediente.
El documento contempla los créditos generados entre el concurso y la quiebra, como así también la actualización de las deudas anteriores a la presentación concursal. Según el portal rosario Punto Biz, el informe todavía no tiene resolución judicial. Asimismo, los montos no pueden considerarse definitivamente reconocidos dentro del proceso.
SanCor, en un laberinto de deudas
Según fuentes ligadas a la sindicatura de SanCor, los $35.000 millones adicionales no contienen el grueso del pasivo laboral acumulado por la empresa. La mayor parte de los incumplimientos correspondientes a los trabajadores está concentrado en los denominados créditos con derecho a pronto pago.
Ese universo se encuentra actualmente bajo auditoría. Hasta el momento, no existe una cifra definitiva que permita determinar a cuánto asciende la deuda laboral integral acumulada durante el concurso y la posterior quiebra. La dimensión completa de este componente se conocerá una vez concluida y aprobada esa auditoría.
La actualización resulta relevante para precisar cuánto dinero deberá intentar recuperar la quiebra mediante la realización de los bienes. El escenario aparecía complicado antes de incorporar las obligaciones postconcursales. Vale recordar que el pasivo reconocido en la etapa concursal ya superaba ampliamente la valuación fijada para los principales activos productivos y las marcas.
La liquidación de activos sigue suspendida
Mientras se actualiza el mapa de acreedores, la liquidación de los activos operativos de SanCor permanece suspendida. La medida responde a una decisión de la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela.
Ante el tribunal tramitan distintos recursos de apelación y nulidad contra los pliegos diseñados para vender las plantas, marcas y otros bienes operativos de la firma. Entre quienes recurrieron a la justicia aparecen BAF Latam, Fidulac, ITC Fiduciaria y SMD Delong, mediante presentaciones propias.
A la Cámara en cuestión también llegó la impugnación del síndico Juan Luis Tomat. Su planteo cuestiona haber sido excluido de funciones de su actuación como integrante de la sindicatura plural. En específico, Tomat objetó su apartamiento en la elaboración y el control de los pliegos de venta.
Fuentes ligadas a la sindicatura señalaron que existieron planteos de Milkaut y de un grupo de acreedores. No obstante, Punto Biz afirma que no se pudieron confirmar si esos recursos completaron el trámite necesario para llegar a la instancia de revisión.
Cuestionamientos a los pliegos de venta
Las objeciones contra el mecanismo de liquidación acumulan varios puntos en común. Uno de los principales cuestionamientos pasa por la falta de certeza sobre el procedimiento utilizado para valuar las plantas industriales y las marcas. A eso se suma la decisión de reducir en un 20% la cotización de la planta de Sunchales apenas dos días después del incendio ocurrido en junio.
Otro de los reparos señala que el pliego habría incorporado bienes sobre los cuales los impugnantes sostienen que no existe certeza suficiente acerca de su pertenencia al patrimonio de Sancor. Entre los ejemplos mencionados figuran la propia planta de Sunchales y algunas de las marcas incluidas en el proceso.
También se cuestiona la exclusión de Tomat de la etapa de elaboración de los pliegos. Este argumento aparece replicado en distintas impugnaciones por entender que la medida puede afectar los mecanismos de control de la liquidación.
Otro eje de discusión es el diseño de los pliegos. Los recurrentes sostienen que las condiciones establecidas podrían impedir que interesados reales compitan por los activos. Entienden que la situación limita la cantidad de oferentes y el precio a conseguir.
La deuda de SanCor sigue sin resolverse
La Cámara todavía no comenzó a resolver el fondo de esos cuestionamientos. Antes deberá cumplirse el trámite de los recursos y la sindicatura plural tiene pendiente emitir su opinión sobre las apelaciones.
No existe una fecha estimada para volver a poner en marcha la licitación. La realización de los activos operativos seguirá suspendida hasta que la Cámara resuelva las impugnaciones. De esta forma, la quiebra continuará en la determinación del pasivo, con una cifra que sumó $35.000 millones y que tiene pendiente incorporar la deuda laboral de pronto pago.