FOOD TECH

Son ingenieros nucleares y crearon una startup para mejorar el negocio gastronómico

Creada por ingenieros nucleares, Woki es el primer sistema de hospitalidad de Latam y utiliza IA para aumentar la retención de comensales
Por Rocío Bravo
NEGOCIOS - 06 de Septiembre, 2026

Puntos importantes

Woki es el primer sistema de hospitalidad integral de Latinoamérica que utiliza inteligencia artificial para fidelizar comensales y gestionar restaurantes.

Fundada con US$ 100.000 por ingenieros del Instituto Balseiro, la plataforma ya es utilizada por más de 1.500 locales para optimizar su gestión.

Su tecnología permite aumentar un 35% la tasa de retorno de clientes, permitiendo a los restaurantes monetizar su base de datos sin pagar comisiones.

Frente a una problemática estructural donde el 90% de los comensales que visitan un restaurante por primera vez nunca regresa, Woki surgió como el primer sistema de hospitalidad integral de Latinoamérica para convertir la reserva en el punto de partida de una relación de largo plazo.

Creada a fines de 2020 por los ingenieros nucleares Nicolás D'Auro y Rafael Gijón junto al empresario gastronómico Pablo Sahakian, la empresa inició sus operaciones con una inversión inicial propia superior a los u$s100.000 y evolucionó hasta consolidar una plataforma impulsada por inteligencia artificial que hoy operan más de 1.500 restaurantes en la región.

Al integrar gestión operativa, analítica de negocio y automatización de marketing sin cobrar comisiones por cliente, Woki resuelve la falta de digitalización en la gestión de audiencias gastronómicas y responde al desafío central del sector: permitir que los locales dejen de depender exclusivamente del público nuevo y logren monetizar de forma recurrente su propia base de datos.

Cómo nació Woki y cuál fue su inversión inicial para transformar la gastronomía

El origen de Woki se remonta a finales de 2020, en pleno contexto de flexibilización de las medidas de aislamiento por la pandemia de COVID-19. La reapertura gradual de los locales bajo aforos reducidos y reserva previa obligatoria aceleró una transformación en el comportamiento del consumidor. Los cofundadores, quienes habían sido compañeros de habitación estudiando ingeniería nuclear en el Instituto Balseiro, identificaron que el hábito digital de reservar sobreviviría a la pandemia, pero que la gastronomía carecía de la tecnología adecuada para estar a la altura de esa relación digital.

A esta visión técnica se sumó la perspectiva operativa de Pablo Sahakian, socio y miembro de la familia propietaria de Manolo, marca histórica de Mar del Plata. Esta alianza entre el rigor analítico de la ingeniería nuclear y la práctica de salón permitió abordar las ineficiencias del sector aplicando metodologías de descomposición de sistemas complejos para entender por qué la información crítica continuaba gestionándose de forma artesanal.

En sus etapas iniciales, el proyecto se financió de forma bootstrapeada con más de u$s100.000 de capital propio. El desarrollo del producto mínimo viable (MVP) demandó más de seis meses de trabajo previo a las primeras pruebas reales y más de un año hasta el comienzo de la monetización. Respecto a la génesis del proyecto, D'Auro recuerda: "La chispa llegó en un momento muy preciso: cuando los restaurantes reabrían con reserva previa obligatoria. Ahí vimos un problema que iba a sobrevivir a la pandemia: la gente se iba a acostumbrar a reservar, y la gastronomía no tenía la tecnología para estar a la altura. La formación del Balseiro te enseña a desarmar un sistema complejo, entender cómo funciona y construir la solución".

Nicolás D’Auro, Rafael Gijón y Pablo Sahakian, fundadores de la app Woki

En octubre de 2025, Woki concretó una ronda de inversión de u$s800.000 liderada por Gastón Parisier, fundador de Bigbox, junto con un grupo estratégico de referentes gastronómicos. La incorporación de Parisier como advisor permitió acelerar la contratación de talento tecnológico egresado de universidades de primer nivel y consolidar la expansión comercial hacia Chile y Uruguay.

Cómo funciona el primer sistema de hospitalidad para restaurantes

Woki es una plataforma tecnológica integral diseñada para acompañar toda la experiencia del comensal antes, durante y después de su visita. A diferencia de los sistemas de reservas tradicionales cuya función concluye cuando el usuario confirma su mesa, concibe a la reserva como el hito fundacional para construir una relación comercial y afectiva duradera. La herramienta centraliza reservas provenientes de múltiples canales digitales y presenciales, permitiendo construir perfiles detallados de cada cliente en los que se registran hábitos de consumo, preferencias de ubicación, fechas especiales, alergias y restricciones alimentarias.

El concepto de "sistema de hospitalidad" responde a la necesidad de otorgarle memoria institucional a la gastronomía. Durante décadas, la industria confió el conocimiento del cliente a la memoria del personal de salón o a notas en cuadernos, perdiendo ese activo estratégico ante la rotación de empleados. Woki resuelve este cuello de botella consolidando la información operativa en un único entorno accesible para gestionar listas de espera, turnos, venta de experiencias y análisis de reseñas de forma automatizada.

El valor diferencial de la plataforma radica en su arquitectura modular, diseñada para adaptarse a la dinámica de cada negocio y no a la inversa. Tanto en un local independiente como en un restaurante de alta cocina, Woki recopila e interpreta datos clave para ofrecer un servicio hiperpersonalizado. Según detalla D'Auro, "durante mucho tiempo la industria entendió que digitalizar un restaurante era reemplazar el teléfono por una reserva online. Nosotros creemos que la verdadera transformación comienza cuando un restaurante puede conocer a sus clientes, entender mejor su negocio y usar esa información para brindar una mejor hospitalidad".

Al eliminar el cobro de comisiones por cubierto o por reserva efectuada en canales propios, Woki garantiza que la propiedad del dato permanezca siempre en manos del gastronómico. De esta manera, el restaurante deja de comportarse como un ejecutor de transacciones de salón para pasar a operar con la inteligencia de datos característica del comercio electrónico o el sector hotelero.

Cómo ayuda la inteligencia artificial a aumentar las ventas y fidelizar comensales

La integración de la inteligencia artificial en Woki actúa de manera invisible en la operación cotidiana del restaurante. Una de sus funciones centrales es procesar notas de voz y textos no estructurados ingresados por el personal de salón. Cuando un mozo registra una indicación mediante un audio rápido —como "el cliente es celíaco y prefiere la mesa del ventanal"—, la IA interpreta la información, la estructura en el perfil del comensal, elimina duplicados y genera alertas preventivas para futuras visitas.

Aplicación Woki

Esta información nutre módulos operativos como el brief pre-turno, la reunión previa al servicio donde el equipo repasa el perfil de los asistentes, sus restricciones y preferencias. Asimismo, la IA analiza de forma masiva miles de reseñas digitales, identificando patrones de satisfacción sobre la comida, la atención o el ambiente, y permitiendo a los gerentes consultar métricas inmediatas mediante asistentes conversacionales.

En el plano del marketing, Woki utiliza algoritmos predictivos para detectar cuándo un cliente frecuente comienza a espaciar sus visitas o cuándo un comensal de única visita está en riesgo de no regresar. A partir de estos diagnósticos, la plataforma ejecuta campañas automáticas segmentadas por email o WhatsApp. Por ejemplo, ante un evento exclusivo, el restaurante puede pedir a la IA que identifique a los clientes que consumen marcas específicas de vino para enviarles una invitación personalizada, midiendo directamente las reservas y facturación generadas.

Nicolás fundamenta el impacto de la tecnología en la preservación del factor humano: "Nuestra convicción es que la inteligencia artificial ayuda a recuperar la humanidad en el servicio. Si la tecnología se encarga de ordenar la información y automatizar tareas administrativas, el equipo puede dedicar su tiempo a recibir al cliente y conversar. La mejor tecnología aplicada a la gastronomía es la que no se siente como tecnología; el comensal nunca tiene que sentir que habla con una máquina, sino que el restaurante lo conoce".

Los resultados económicos respaldan este enfoque. Los restaurantes que activan comunicaciones automáticas experimentan incrementos de hasta un 35% en la tasa de retorno de comensales. En el transcurso de un año, este aumento representa una facturación adicional estimada en más de u$s50.000 por local, lo que financia ampliamente la suscripción mensual —cuyo plan base inicia en u$s100— mediante la reactivación de su propia base de datos.

Plan de expansión en Latinoamérica

Con un mercado potencial estimado en Argentina de entre 2.500 y 3.000 restaurantes profesionales y presencia en más de 1.500 locales de la región, Woki encaró una fase de aceleración comercial. Durante 2026, el objetivo central radica en profundizar su liderazgo en Buenos Aires y expandir su huella en plazas del interior como Mendoza, Córdoba, Bariloche, Salta, Iguazú y Ushuaia. En Chile, proyecta alcanzar los 100 restaurantes antes de fin de año, mientras que en Uruguay busca consolidar los establecimientos más emblemáticos de cara a la temporada estival.

En el plano financiero, Woki prevé cerrar 2026 superando el millón de dólares de facturación anualizada, lo que equivale a un crecimiento interanual superior al 100% respecto a 2025. Este avance resulta significativo dado el contexto de márgenes ajustados en la gastronomía, convalidando que los propietarios perciben a la herramienta como un motor de ingresos indispensables para la sostenibilidad del negocio.

De cara a 2027, la estrategia apunta al desembarco en grandes mercados de Latinoamérica, con prospecciones exploratorias en plazas de escala como México y España, manteniendo el foco en la sofisticación de sus modelos de IA para transformar la herramienta en un asesor de negocios permanente.

Respecto al horizonte de la industria y el rol que desempeñará la empresa en los próximos cinco años, Nicolás D'Auro dice: "Creemos que la gastronomía va a hacer el mismo recorrido que hizo el comercio cuando pasó de la caja registradora al CRM: va a dejar de preguntarse cuántas mesas llenó para empezar a preguntarse cuántos clientes construyó. En cinco años, tener un sistema de hospitalidad va a ser tan natural para un restaurante como hoy lo es tener un punto de venta. Los que se limiten a llenar mesas van a competir contra los que construyen clientes, y esa diferencia va a definir qué negocios siguen abiertos".

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