SEÑAL FINANCIERA

Central Puerto activa un plan para blindar sus acciones frente a la presión del mercado

La empresa considera que su cotización no refleja el valor de sus activos y destinará millonarios fondos para adquirir sus propios papeles
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 01 de Septiembre, 2026

Central Puerto destinará hasta u$s30 millones a comprar sus propias acciones como parte de una decisión adoptada por su directorio que considera que el mercado está valuando a la compañía por debajo de lo que representan sus activos y de su potencial económico.

Con ese argumento, el board de una de las mayores productoras y generadora de energía eléctrica de la Argentina justificó el nuevo programa de recompra aprobado este 1° de septiembre y comunicado a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

La empresa podrá utilizar esos fondos durante 180 días para adquirir sus ADR que cotizan en Nueva York y las acciones ordinarias negociadas en BYMA.

El precio máximo autorizado será de u$s16 por ADR y de $2.600 por acción local y la empresa informa que la recompra será financiada con reservas libres provenientes de reservas facultativas pendientes de distribución que surgen de los últimos estados contables aprobados.

Central Puerto asegura contar con liquidez suficiente para realizar las adquisiciones sin afectar su solvencia.

El programa establece además que las acciones propias no podrán superar el 10% del capital social y que las compras realizadas en cada jornada tendrán como límite el 25% del volumen promedio negociado durante los 90 días hábiles anteriores.

Mientras permanezca vigente, los directores, integrantes de la Comisión Fiscalizadora y gerentes no podrán vender acciones propias de Central Puerto ni aquellas que administren directa o indirectamente.

El plazo inicial será de 180 días, sujeto a una eventual renovación o extensión que deberá ser comunicada al mercado.

Durante ese período, Central Puerto podrá ejecutar las compras dentro de los precios y límites establecidos por el Directorio utilizando las reservas identificadas para financiar el programa.

El proceso llega después de un período de fuertes desembolsos encarados para expandir sus negocios en el país.

Como parte de ese proceso, Central Puerto pagó u$s245 millones para quedarse con la concesión de Piedra del Águila por otros 30 años, destinó u$s50 millones a ingresar directamente en petróleo y gas con áreas vinculadas a Vaca Muerta, aumentó su participación en un proyecto de litio y continuó incorporando capacidad de generación eléctrica.

En el hecho relevante presentado ante la CNV, el Directorio de la empresa sostuvo que el precio de cotización "no refleja adecuadamente el valor razonable de los activos subyacentes de la Sociedad ni el potencial económico derivado de su explotación".

Una recompra mayor que la anterior

Central Puerto ya había recurrido al mismo mecanismo en septiembre de 2025, cuando autorizó compras por hasta u$s20 millones.

El programa venció el 24 de marzo de este año y terminó con 2.756.000 acciones adquiridas por un equivalente aproximado de u$s2,54 millones.

Esta vez, el monto máximo aumenta 50%, hasta u$s30 millones, y también suben los límites dentro de los cuales puede operar.

Durante el programa anterior, Central Puerto había llevado el precio máximo hasta u$s11 por ADR y $1.750 por acción ordinaria pero ahora podrá pagar hasta u$s 16 y $2.600, respectivamente, como precios máximos autorizados por el Directorio para ejecutar las compras durante la vigencia del programa.

Los activos que cambiaron su escala

Entre ambos planes, Central Puerto realizó algunas de las mayores operaciones de su expansión reciente.

La principal operación fue Piedra del Águila, una de las grandes centrales hidroeléctricas del Comahue cuya nueva concesión licitó el Gobierno nacional.

Central Puerto ofreció u$s245 millones por la totalidad de las acciones de la nueva concesionaria, desembolsó los fondos a comienzos de enero pasado y tomó posesión del complejo ubicado sobre el río Limay, en Neuquén, como parte de una concesión que tiene una duración de 30 años.

Piedra del Águila cuenta con cuatro unidades de generación de 360 MW y una potencia instalada total de 1.440 MW.

La dimensión del activo puede compararse con los 6.933 MW de capacidad instalada que actualmente informa Central Puerto: la hidroeléctrica equivale a alrededor de una quinta parte de esa potencia.

Para financiar la adquisición, la empresa recurrió a un préstamo puente y en mayo precanceló aproximadamente u$s130 millones.

Durante el 2025 también había adquirido el parque solar Cafayate, en Salta, por u$s48,5 millones; construido San Carlos con una inversión cercana a u$s20 millones; y completado el cierre del ciclo combinado de Brigadier López, proyecto al que destinó aproximadamente u$s180 millones.

Los tres incorporaron en conjunto 235 MW de capacidad.

A esas inversiones se suman los sistemas de almacenamiento mediante baterías que mantiene en construcción en Central Puerto y Central Costanera que tendrán una potencia conjunta de 205 MW y demandarán, según las estimaciones informadas por la empresa, entre u$s130 millones y u$s140 millones.

El salto hacia Vaca Muerta

La expansión también alcanzó al negocio de hidrocarburos y en abril pasado, acordó pagar u$s50 millones por el 100% de Patagonia Energy & Resources Limited, controlante de Patagonia Energy S.A., y completó la transferencia cuatro días después.

La adquisición incorporó Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, dos áreas de la Cuenca Neuquina con exposición a la formación Vaca Muerta.

A partir de esa operación, la compañía incorporó actividad propia de producción de petróleo y gas a su negocio de generación eléctrica.

La diversificación también alcanzó a la minería si se tiene en cuenta que en enero pasado, Central Puerto compró y suscribió acciones de 3C Lithium hasta alcanzar una participación de 35% en la sociedad que controla Minera Cordillera, titular de los derechos mineros del proyecto de litio Tres Cruces, en Catamarca.

El activo se encuentra todavía en etapa de exploración y desarrollo y el plan contempla trabajos de exploración, perforación y otros desembolsos destinados a avanzar sobre el proyecto.

Pero Tres Cruces no es la única inversión minera del grupo que, a través de su subsidiaria Proener, posee además 9,9% de AbraSilver Resource Corp., compañía que desarrolla el proyecto Diablillos, de plata y oro, en el noroeste argentino.

Central Puerto había ingresado en AbraSilver en 2024 y en enero de 2025 realizó una nueva suscripción que elevó su participación al 9,9%, convirtiéndose en el mayor accionista de la minera.

De Segba a un grupo diversificado

Central Puerto nació en 1992 como consecuencia de la privatización del sistema eléctrico y fue creada dentro del proceso de privatización de las actividades que hasta entonces estaban a cargo de Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (Segba).

El consorcio adjudicatario tomó posesión de la empresa el 1° de abril de ese año y desde entonces, su estructura atravesó distintas reorganizaciones y fusiones.

Actualmente cuenta con más de 1.500 millones de acciones ordinarias emitidas, su capital se negocia públicamente, sus acciones cotizan en BYMA bajo el símbolo CEPU y sus ADR lo hacen en la Bolsa de Nueva York.

Como consecuencia de su fusión con Operating, Hidroneuquén y Sociedad Argentina de Energía (SADESA) y del correspondiente canje de acciones, la compañía informa que ninguno de sus accionistas posee una participación controlante.

Entre las participaciones relevantes aparece Cantomi Uruguay S.A., que en junio pasado declaró ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos una tenencia beneficiaria de 82.481.755 acciones, entre papeles ordinarios y los representados mediante ADR, posición que equivalía al 5,4% del capital de Central Puerto.

La compañía tiene actualmente 16 centrales y 6.933 MW de potencia instalada entre generación térmica, hidroeléctrica, eólica y solar.

En su información para inversores correspondiente a 2025 reporta una generación de 18,6 TWh y una participación de 14% en el mercado.

Pero además controla Forestal Argentina y EVASA, con más de 160.000 hectáreas brutas de activos forestales, de las cuales 57% están destinadas al proyecto forestal y 36% corresponden a áreas de protección.

También mantiene participaciones en el negocio gasífero a través de sociedades vinculadas con la distribución y el transporte de gas natural.

A ese mapa se incorporaron las inversiones mineras en AbraSilver y 3C Lithium, los activos petroleros adquiridos este año y los proyectos de almacenamiento mediante baterías.

Mantiene además participaciones en las sociedades vinculadas con los ciclos combinados construidos bajo el programa Foninvemem, entre ellas Central Vuelta de Obligado, Termoeléctrica José de San Martín y Termoeléctrica Manuel Belgrano.

Los resultados después de las inversiones

La ampliación del negocio coincidió con una mejora de los resultados informados durante la primera mitad de este 2026 cuando obtuvo una ganancia neta consolidada de $332.392 millones en el primer semestre, frente a $176.189 millones en igual período de 2025.

La ganancia operativa aumentó de $160.648 millones a $307.279 millones, mientras que los ingresos consolidados alcanzaron $1,04 millones de millones, frente a $437.887 millones del primer semestre del año anterior.

La compañía atribuyó la evolución principalmente al crecimiento de los ingresos provenientes de las ventas en el mercado spot después de los cambios regulatorios introducidos por la Resolución 400/2025 y al aumento de las ventas bajo contratos, entre otros factores.

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