Industriales le pasan factura a Milei por la caída de la actividad y la pérdida de empleos
Puntos importantes
La Unión Industrial Argentina (UIA) utilizó la celebración del Día de la Industria para reclamar al Gobierno medidas que acompañen la apertura comercial y permitan sostener la producción y el empleo.
La entidad fabril respaldó el ordenamiento macroeconómico, pero advirtió que las fábricas enfrentan precios internacionales mientras continúan pagando costos locales.
El planteo fue realizado por Martín Rappallini, presidente de la central fabril, durante el acto organizado este miércoles 2 de septiembre en la planta de Laboratorio Elea, en la localidad bonaerense de Los Polvorines, desde donde el industrial propuso construir un "puente" entre la estabilización y el crecimiento mediante instrumentos que no alteren el equilibrio fiscal.
"La economía no puede medirse solamente por la inflación", sostuvo Rappallini ante más de 200 representantes de diferentes ramas industriales, funcionarios nacionales y autoridades locales.
La advertencia se apoyó en dos cifras presentadas por la UIA, como la de la producción industrial, que según la entidad, se encuentra 10% por debajo de los niveles de 2022, con ramas que acumulan caídas de entre 25% y 30%.
Además, desde agosto de 2023 se perdieron 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados en el sector.
La advertencia de la UIA sobre la apertura de la economía
El titular de la UIA reconoció como necesarios la estabilización y el avance hacia una economía más abierta, pero advirtió que la combinación de una actividad que todavía no se recuperó y el aumento de la competencia importada ejerce una presión particular sobre los sectores que producen bienes transables.
"Cuando abrimos la economía, proceso necesario para la integración, no ponemos al 100% de la economía argentina a competir con el mundo", explicó Rappallini.
El dirigente señaló además que la competencia recae principalmente sobre el 25% de la economía dedicado a producir bienes y servicios que pueden importarse o exportarse y dijo que dentro de ese universo se encuentra buena parte de la actividad manufacturera.
"La industria queda expuesta a precios internacionales, pero sigue pagando costos argentinos", afirmó, a la vez que explicó que el "puente" propuesto por la UIA incluye la recuperación del crédito, una reducción más rápida del costo argentino, medidas contra la competencia desleal y el contrabando, energía a precios competitivos en todo el territorio nacional e infraestructura para aumentar las exportaciones.
El titular de la UIA también pidió herramientas para reducir la morosidad empresarial y consolidar la modernización laboral, además de sostener que esas medidas pueden instrumentarse sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
"Si es la industria la que enfrenta la exigencia de la apertura, también es la industria la que necesita las condiciones y las herramientas para atravesar la transformación", señaló al respecto.
Los números detrás de la caída de la industria
Si bien los últimos indicadores oficiales muestran una recuperación de la producción frente a 2025, la UIA utiliza el 2022 como punto de comparación para medir la caída acumulada y reclamar medidas al gobierno nacional.
El Índice de Producción Industrial Manufacturero del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) creció 2% en junio pasado frente al mismo mes del año anterior, mientras que la utilización de la capacidad instalada alcanzó el 59,1%, apenas por encima del 58,9% de junio de 2025.
Esos indicadores corresponden a comparaciones interanuales y, por lo tanto, no contradicen la caída acumulada desde 2022 presentada por la UIA.
Por otra parte, el titular de la UIA comparó la evolución de los precios industriales con la de los servicios y el nivel general de precios durante los últimos dos años.
De acuerdo con las cifras expuestas por la entidad, los servicios aumentaron alrededor de 400% y el nivel general de precios acumuló una suba cercana al 190%, mientras los precios industriales crecieron 140%.
Rappallini sostuvo que esa diferencia convirtió a la industria en uno de los principales pilares del proceso de desinflación.
Esa comparación formó parte del reclamo por las condiciones en las que las fábricas deben afrontar la apertura y sus costos de producción.
De hecho, el dirigente industrial también defendió el papel de la actividad manufacturera en una economía con recursos naturales al sostener que "un país puede tener capital, incluso recursos naturales y, en consecuencia, riqueza acumulada, pero cuando pierde su capacidad de transformar también pierde su capacidad de generar riqueza".
Un reclamo por las descalificaciones
Rappallini reservó el tramo final de su discurso para cuestionar las descalificaciones contra los empresarios industriales sin identificar al presidente Javier Milei ni a otros funcionarios, pero sí pedir que las diferencias sobre la política económica no deriven en agresiones contra quienes producen.
"Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen. Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática", expresó.
El presidente de la central fabril cerró su intervención con una cita de Juan Bautista Alberdi: "La nueva política debe tender a glorificar los triunfos industriales, a ennoblecer el trabajo y a rodear de honor las empresas".