CRISIS

Diarco cerró su tercera sucursal en menos de un mes y crecen los despidos en los mayoristas

El cierre de una nueva boca de Diarco en Luján deprime el empleo y confirma el plan de ajuste estructural en el sector mayorista
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 03 de Septiembre, 2026

Puntos importantes

Diarco cierra su sucursal de Jáuregui, Luján, sumando 3 **cierres de Diarco** en Buenos Aires en menos de un mes por baja de ventas.

Este cierre elimina 30 empleos directos y se suma a los de Zárate y Tres Arroyos, afectando al sector mayorista.

La **crisis de consumo**, con ventas mayoristas en baja -3.1% (Indec), impulsa el ajuste de estructuras y el repliegue.

Las dificultades comerciales y financieras que atraviesan los supermercados, el retail y los mayoristas, siguen cobrándose la vida operativa de varios de los locales de las cadenas más conocidas. A tono con esto, y producto del desplome de las ventas en el consumo masivo y el impacto de los costos fijos, la firma mayorista Diarco bajó de forma definitiva la persiana de su sucursal ubicada en la localidad de Jáuregui, en el partido de Luján. Se trata del tercer cese de operaciones de un punto de venta de la compañía en menos de treinta días en la provincia de Buenos Aires.

Este nuevo cierre se suma a las medidas similares aplicadas para sendas sucursales ubicadas en Zárate y Tres Arroyos. La medida aplicada en el corredor de la vieja ruta 5 implica la pérdida de cerca de 30 puestos de trabajo directos y se enmarca dentro de un plan de reestructuración que la firma viene aplicando a escala nacional.

La sucursal de Jáuregui, instalada a la altura del kilómetro 72, había comenzado a funcionar a principios de 2021 en plena pandemia de COVID-19.

La apertura se concretó tras superar reclamos de vecinos y comerciantes locales ante el Concejo Deliberante, quienes afirmaban que la llegada del autoservicio afectaría duramente las ventas del comercio de cercanía. Tras permanecer en actividad durante más de cinco años, la baja de ventas determinó su cierre definitivo.

Este movimiento confirma la aceleración del recorte de estructura de la empresa en el territorio bonaerense. A principios del mes pasado, Diarco cesó las actividades de un local inaugurado apenas seis meses antes en el microcentro de Zárate. En esa plaza, la facturación inicial de 2026 no alcanzó a cubrir los costos operativos.

Pocos días después, el viernes 21 de agosto, la compañía interrumpió de forma sorpresiva las operaciones de su boca en Tres Arroyos.

Tres cierres consecutivos y la pérdida de puestos de trabajo

En el caso de Tres Arroyos, el cierre aplicado a la sucursal sobre la avenida San Martín afectó la continuidad de al menos una docena de empleos. La medida se tomó de forma abrupta, con las góndolas aún repletas de mercadería y apenas notificada vía carteles de "Cerrado al público" en los accesos.

La decisión tampoco fue notificada con anticipación a los sindicatos del sector ni mediante comunicados de la firma, pese a que el local figuraba activo en sus canales digitales.

El cese de operaciones en Jáuregui, Zárate y Tres Arroyos se enmarca en un proceso de achique que la compañía inició tiempo atrás con la clausura de sucursales en Lanús Oeste, Gualeguaychú y Concordia (ambas en Entre Ríos), Sáenz Peña (Chaco) y la localidad tucumana de Concepción. En el sector mayorista no descartan que se registren nuevas interrupciones de actividad antes de que concluya 2026 ante la falta de recuperación de la demanda.

Las medidas adoptadas por la firma responden al intento de replegar presencia en aquellos puntos de venta que registraban menor nivel de facturación y un alza sostenida en sus costos de funcionamiento. La empresa no precisó el destino final de las nóminas del personal afectado en cada uno de estos puntos.

La crisis de consumo ya se expuso cuando Diarco volvió a cerrar otra sucursal para replegar sus operaciones ante la caída del mercado interno.

El ajuste de estructuras se repite de forma generalizada en distintas empresas del sector, golpeadas por la reducción del volumen comercializado, plazos de financiamiento recortados por los proveedores, y la imposibilidad de trasladar la totalidad de los costos fijos a los precios finales en góndola.

El sector mayorista, con indicadores en rojo

El repliegue de los salones de venta coincide con un deterioro general de los datos de actividad del rubro. De acuerdo a las estadísticas elaboradas por el Indec, las ventas en autoservicios mayoristas registraron una caída del 3,1% interanual en el mes de junio. A su vez, la medición acumulada para el primer semestre de 2026 cerró con una contracción del 3%, mientras que el dato desestacionalizado mostró un retroceso del 1,4% en la comparación contra mayo.

Esta coyuntura afecta de manera directa el flujo de caja de las principales marcas que operan en el mercado interno. Como reflejo de este fenómeno de iliquidez, la cadena Caromar se presentó en concurso preventivo de acreedores con el objetivo de evitar la quiebra.

Por su parte, la firma de grandes superficies Yaguar viene exponiendo números en rojo en sus balances trimestrales. Frente a ese déficit, la compañía avanzó con un esquema de reducción de superficies de venta, la apertura de programas de retiros voluntarios y el cierre de las sucursales que presentan márgenes deficitarios.

En el caso de Diarco, las unidades de negocio afectadas pasaron en muchos casos por transformaciones de su formato original. En Tres Arroyos, por ejemplo, el local inaugurado en marzo de 2020 migró con el tiempo desde la venta mayorista tradicional hacia la atención directa al público en general para intentar sostener la facturación.

El impacto del cierre de Diarco

La bajada de persiana en la sucursal del kilómetro 72 de la ruta 5 reavivó la preocupación por el impacto del desempleo en las localidades del corredor bonaerense. Los 30 despidos en Luján profundizan el saldo negativo de vacantes laborales que la firma viene acumulando con la clausura de sus puntos de expendio en el interior.

En Zárate, la compañía optó por discontinuar el salón del microcentro pero mantuvo operativa su casa central. Sin embargo, los comerciantes e integrantes de la cadena de distribución advierten que la falta de liquidez y la contracción en la compra de productos básicos presionan sobre la rentabilidad de la cadena.

El escenario general del supermercadismo y la venta al por mayor muestra una aceleración en la revisión de los planes de negocios. Ante la demora en la recuperación de los niveles de consumo masivo, el repliegue físico y el cierre de bocas de venta con balances negativos se consolidan como la variable de ajuste inmediata del sector.

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