La panadería Le Blé entró en concurso: cerró locales, despidió al 70% del personal y debe casi $1.600 millones
La Justicia abrió el concurso preventivo de Be Larch SA, la sociedad que opera la cadena de panaderías y cafeterías Le Blé, que busca reordenar una deuda de $1.566,8 millones con 76 acreedores y evitar que los reclamos individuales terminen comprometiendo la continuidad del negocio.
El proceso quedó formalmente abierto mediante una resolución dictada a fines de agosto por el Juzgado Comercial N° 6, Secretaría N° 12. Los acreedores tendrán tiempo hasta el 13 de noviembre para solicitar la verificación de sus créditos.
El proceso llega después de un fuerte achique de la estructura. La empresa que llegó a manejar 11 locales propios y 30 franquiciados hoy opera solamente un establecimiento por cuenta propia, ubicado en Tres de Febrero 1059, que también funciona como sede administrativa. El resto de los locales de la marca que continúan funcionando lo hacen bajo la modalidad de franquicia, aunque la red quedó en menos de 20 establecimientos. La dotación de personal también pasó de unos 49 empleados en noviembre de 2025 a 15 al momento de la presentación.
La propia compañía explicó ante la Justicia que el deterioro se profundizó por la caída del consumo, la pérdida de franquicias de mayor facturación y una estructura de costos que había quedado sobredimensionada. A eso se sumaron las dificultades para acceder al crédito y el incremento de los costos operativos, laborales y fiscales.
El concurso aparece así como la herramienta para ordenar el pasivo y negociar con los acreedores dentro de un mismo proceso. En su presentación, BE LARCH planteó además como uno de sus objetivos centrales preservar los puestos de trabajo y sostener la actividad que todavía mantiene.
Del auge europeo al desplome: cómo Le Blé perdió 40 locales en pocos años
Le Blé nació en 2008, fundada por Pablo "Paul" Petrelli y su esposa, la belga Donatienne Fievet. El proyecto comenzó con una inversión cercana a u$s150.000 y una propuesta inspirada en el modelo europeo de boulangerie. El primer local abrió en septiembre de ese año en Colegiales.
El negocio creció con locales propios y luego incorporó con fuerza el sistema de franquicias. Para 2018 ya contaba con 22 sucursales y, años después, la red llegó a alcanzar 39 establecimientos entre propios y franquiciados.
Según la presentación realizada ante la Justicia, Be Larch llegó a administrar 30 locales franquiciados y 11 propios, además de contar con una estructura de producción y administración para abastecer y gestionar esa red.
El escenario comenzó a cambiar cuando algunas de las franquicias que aportaban una parte importante de la facturación dejaron la red. La compañía explicó que esa pérdida de unidades impactó directamente sobre sus ingresos y dejó una estructura de costos difícil de sostener frente al nuevo volumen de actividad.
A partir de allí comenzó un proceso de ajuste. La empresa cerró locales propios que generaban pérdidas, renegoció condiciones con proveedores, reprogramó vencimientos y redujo su estructura administrativa. En paralelo, la cantidad de empleados cayó de 49 a 15.
Los números rojos que hundieron a la cadena de panaderías Le Blé
Los números reflejaron el deterioro. En 2025 facturó $2.577,8 millones, frente a $3.079,1 millones en 2024, mientras que pasó de una ganancia de $177,6 millones a una pérdida de $214,3 millones.
El balance también mostró el impacto de la situación financiera. Al cierre de 2025, la empresa registraba activos por unos $1.591,4 millones y pasivos por $1.214,4 millones, con pasivos corrientes por $1.090,2 millones. La presentación judicial también detalló un capital de trabajo negativo de $687,4 millones.
En ese mismo balance, el auditor había advertido sobre dudas relacionadas con la capacidad de la sociedad para continuar desarrollando sus actividades. La situación llevó a la empresa a profundizar las medidas de reducción de costos y a buscar alternativas para reprogramar sus obligaciones.
La situación financiera también quedó expuesta en el sistema bancario. La sociedad acumuló 175 cheques rechazados por más de $205 millones y enfrentó dos pedidos de quiebra promovidos por acreedores. Uno fue iniciado por Posta Express y el otro por Molino Chacabuco, proveedor de harina e insumos para panificación.
El embargo de ARCA que complicó aún más la operación de Le Blé
El deterioro financiero también había derivado en medidas judiciales contra la empresa. El 10 de mayo, Be Larch quedó alcanzada por un embargo general sobre fondos y valores por $16 millones, más $2,4 millones en intereses y costas, en el marco de una ejecución iniciada por ARCA.
La medida complicó la operatoria de la empresa. Por eso, al presentarse en concurso, la empresa pidió expresamente que se levantara el embargo y que se reabrieran las cuentas bancarias que habían sido cerradas.
Además, Le Blé solicitó volver a operar con:
- Banco Galicia
- Banco Macro
- Banco Nación
- Banco Ciudad
La compañía consideró que necesita esas cuentas para pagar salarios, proveedores, impuestos y afrontar los gastos habituales de funcionamiento.
Pero la Justicia no ordenó directamente levantar el embargo.
Al abrir el concurso, el juzgado dispuso comunicar la medida a los tribunales que intervienen en las ejecuciones y estableció que, si existen fondos de la sociedad Be Larch alcanzados por embargos, deberán ser transferidos a la cuenta judicial del concurso. Los expedientes, además, deberán remitirse al juzgado comercial que lleva adelante el proceso.
El juzgado aceptó además que el expediente tramite bajo el régimen de pequeño concurso, una categoría prevista por la Ley de Concursos y Quiebras que la propia empresa solicitó debido a que actualmente tiene 15 empleados. La denominación no refiere al monto de la deuda ni al tamaño histórico del negocio.
Ahora comienza la etapa en la que los acreedores deberán presentarse a verificar sus créditos. Para Le Blé, el desafío será ordenar un pasivo de $1.566,8 millones, contener los reclamos judiciales y sostener la operación que quedó en pie después del fuerte achique de la cadena.