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ALERTA

La Ciudad abre una llamativa licitación para controlar colectivos, taxis, Ecobici y la VTV

Busca contratar un sistema de inspecciones que exige continuar con una plataforma cuya estructura coincide con un producto que tiene dueño exclusivo
04/09/2026 - 15:35hs
Panorámica del cruce de dos avenidas de la Ciudad de Buenos Aires lleno de autos y colectivos

El Gobierno de la Ciudad busca ampliar y sostener el uso de una plataforma que permite inspeccionar colectivos, taxis, estaciones de Ecobici y plantas de Verificación Técnica Vehicular (VTV), mediante teléfonos celulares.

El sistema permite a los agentes registrar las fallas detectadas, tomar fotografías, incorporar la ubicación de cada procedimiento y recuperar los antecedentes de revisiones anteriores.

Si bien las autoridades porteñas acaban de dar a publicidad el llamado a licitación, la herramienta comenzó a utilizarse durante 2025 en algunas de esas áreas y ahora se procura extender su funcionamiento durante otros dos años.

Para hacerlo, la administración porteña que lidera Jorge Macri abrió una licitación pública con un presupuesto oficial de hasta $460,6 millones.

Las ofertas se abrirán el próximo 16 de septiembre a las 13 y el procedimiento se tramita mediante una orden de compra abierta, por lo que la Ciudad solicitará las prestaciones a medida que las necesite y hasta el límite previsto.

La convocatoria fue autorizada por la Resolución 167/SSGCM/26 y publicada como Licitación Pública 3125-1289-LPU26 en el Boletín de la Ciudad del pasado 3 de septiembre.

Su objeto comprende la suscripción de licencias, alojamiento, soporte, capacitación y mantenimiento de la Plataforma para la Planificación y Registro de Ejecución de Actividades, identificada en los documentos como PPEA.

La duda sobre la competencia no surge del procedimiento elegido, que formalmente admite la presentación de proveedores que cumplan los requisitos administrativos y técnicos, sino de las condiciones y los antecedentes del llamado.

Del análisis de los pliegos surge que la Ciudad no busca desarrollar una herramienta desde cero ni describe una migración hacia un sistema diferente ya que el proceso pliego exige continuar con la plataforma utilizada desde 2025 y trabajar sobre sus instalaciones productivas, formularios, automatizaciones e integraciones.

Esa estructura reproduce las principales características de PLUG, un producto desarrollado por Datastar Argentina que la Ciudad ya emplea en distintas tareas de control.

Es más, en una contratación realizada durante este 2026, la propia administración declaró que PLUG pertenecía a Datastar y que la empresa constituía su único canal de comercialización, al punto que en ese expediente se utilizó una contratación directa por exclusividad.

En el nuevo llamado se eligió una licitación pública, aunque los documentos examinados no explican si aquella exclusividad terminó, si existen otros proveedores autorizados para comercializar el producto o si se aceptará una tecnología equivalente.

Además, la convocatoria permite formalmente la participación de distintas empresas, pero los pliegos no detallan cómo podría un proveedor independiente suministrar las licencias y trabajar sobre una plataforma ya instalada sin un acuerdo con su desarrolladora.

Cabe aclarar que estas dudas no demuestran que la licitación esté direccionada ni permiten anticipar que Datastar será la adjudicataria y, en todo caso, la apertura de las propuestas mostrará si varias empresas pudieron competir o si solamente se presentó la compañía vinculada con el sistema requerido.

Qué es la plataforma PPEA de control de transporte de CABA

En el mismo sentido, se debe explicar que PPEA es la sigla de Plataforma para la Planificación y Registro de Ejecución de Actividades.

El sistema no fiscaliza automáticamente vehículos o instalaciones ni reemplaza el trabajo de los agentes sino que su función consiste en organizar cada procedimiento y conservar la evidencia obtenida durante el control.

Le permite a un supervisor crear una orden de trabajo, seleccionar los puntos que deben revisarse y asignar la tarea a un inspector que, a su vez, recibirá la orden en un teléfono celular y completará desde la calle el formulario correspondiente.

Cada registro podrá contener fotografías, textos, documentos, firmas, códigos QR, fecha, horario y coordenadas GPS y si el dispositivo no tiene conexión, la aplicación deberá seguir funcionando y enviar la información cuando recupere el acceso a Internet.

La plataforma también permitirá asociar cada resultado con el vehículo, la estación o la planta inspeccionada y conservar el historial de las irregularidades detectadas.

De ese modo, una revisión posterior podrá determinar si una falla fue corregida, volvió a presentarse o continúa pendiente.

La Ciudad también podrá seguir la ubicación de los inspectores mientras ejecutan las órdenes asignadas y generar reportes por empresa, línea, vehículo, agente o tipo de irregularidad.

De todos modos, la herramienta no impondrá sanciones automáticamente ya que los formularios, fotografías y registros constituirán la evidencia que utilizarán las áreas de control para evaluar cada procedimiento y adoptar las medidas que correspondan.

La relación entre el sistema PLUG y la licitación de transporte

El módulo de mayor alcance estará destinado a colectivos y taxis y tendrá 25 usuarios, además de que los inspectores podrán identificar la línea, la empresa prestataria, el dominio, el número interno, el año de fabricación y el kilometraje de cada unidad.

La revisión externa de los colectivos comprenderá los neumáticos, las luces, los espejos, los limpiaparabrisas y las patentes.

En el interior se controlarán el aire acondicionado, las puertas, las cámaras, los cinturones, los matafuegos, los martillos de emergencia, los timbres, las rampas, los asientos y las condiciones de higiene.

Cada punto podrá ser registrado como bueno, observado, corregido en el momento o pendiente y las anomalías se documentarán mediante fotografías y el procedimiento terminará con uno de tres resultados: aprobado, observado o rechazado.

La aplicación también almacenará los resultados de los controles de alcohol y drogas realizados a los conductores pero no practicará esos exámenes ni reemplazará los dispositivos utilizados para efectuarlos ya que solamente conservará los resultados y las observaciones incorporadas por los agentes.

A partir de esos registros, la Ciudad podrá seguir las fallas de cada unidad y determinar si una empresa repite determinadas irregularidades, aunque el pliego no informa cuántos colectivos y taxis serán inspeccionados durante los dos años de vigencia.

Cómo es la licitación de Datastar con el Gobierno de la Ciudad

El sistema también alcanzará a las 400 estaciones de Ecobici contempladas en el pliego e incluye a cuatro supervisores y 11 fiscalizadores que deberán revisar semanalmente el estado de las bases, los anclajes, los tótems, los paneles solares, los ploteos y las bicicletas.

En este caso, las fotografías servirán para documentar suciedad, oxidación, vandalismo, roturas o elementos faltantes y los inspectores comprobarán además si los anclajes leen correctamente las tarjetas y liberan los rodados.

El pliego exige 500 gigabytes de almacenamiento y la conservación del historial fotográfico de Ecobici durante al menos un año para poder comparar sucesivas revisiones de una misma estación y verificar la evolución de los desperfectos.

La misma lógica se aplicará en las siete plantas de VTV incluidas en el procedimiento, con controles que comprenderán las instalaciones, la señalización, la iluminación, los sistemas contra incendios y el equipamiento utilizado para revisar los vehículos.

El sistema identificará las líneas de verificación habilitadas y las que permanezcan fuera de servicio y también registrará el tiempo transcurrido entre el turno, el ingreso a la fila, el comienzo del control, la entrega del informe y la salida de la planta.

En el caso de los taxis, tendrán un segundo módulo específico y quienes dejen de prestar el servicio podrán acreditar el despintado del vehículo sin concurrir personalmente a una dependencia.

Para completar el trámite deberán presentar una declaración jurada y adjuntar fotografías de la patente y de los laterales del automóvil.

Cuál es el costo de sostener el sistema

La contratación está organizada en seis renglones de los cuales los primeros cuatro corresponden a las licencias anuales para transporte, Ecobici, VTV y despintado de taxis.

Cada módulo fue valuado en $39 millones por año y $78 millones durante los 24 meses, pese a que difieren la cantidad de usuarios, la complejidad de los formularios y el volumen potencial de controles, alcanzado así un monto global de $312 millones.

Por su parte, el servicio de alojamiento en la nube, infraestructura tecnológica y automatizaciones fue presupuestado en $6 millones mensuales pero durante los dos años podrá demandar hasta $144 millones.

El último renglón contempla 36 horas de soporte, capacitación, auditoría, actualización y mantenimiento, con un valor unitario de $125.000 por hora, además de que el llamado establece para la contratación completa un presupuesto oficial máximo de $460,6 millones.

Como se utilizará una orden de compra abierta, ese monto funciona como límite y no necesariamente como desembolso final ya que la Ciudad solicitará las prestaciones hasta consumir las cantidades previstas o hasta que termine el plazo contractual.

Los documentos publicados no detallan cuántas inspecciones ni cuántos trámites serán procesados durante los dos años, por lo que no hay forma de calcular el costo unitario de cada control ni comparar el gasto con los resultados alcanzados desde que la plataforma comenzó a utilizarse.

Además, la descripción de las licencias indica que el adjudicatario deberá proporcionar soporte y alojamiento, aunque esas prestaciones también aparecen contempladas en renglones separados.

La composición de las ofertas y la ejecución posterior del contrato deberán precisar qué servicios serán remunerados en cada caso.

La continuidad detrás del nuevo nombre

La relación funcional entre PPEA y PLUG puede reconstruirse a partir de expedientes anteriores, aunque los documentos disponibles no establecen expresamente que ambas denominaciones correspondan jurídicamente al mismo producto.

En diciembre de 2023, la Ciudad adjudicó a Datastar ocho renglones para suministrar licencias, implementación, consultoría, soporte y mantenimiento de PLUG por u$s271.175 pero la orden de compra fue prorrogada y después recibió ampliaciones.

Durante el 2025, la Agencia de Sistemas de Información incorporó a PLUG un proyecto denominado "Inspección de Colectivos" y anticipó los módulos destinados a las plantas de VTV y las estaciones de Ecobici.

Son las mismas tres actividades que ahora aparecen entre las funciones principales de PPEA, además de que los anexos mantienen la estructura utilizada en las contrataciones de PLUG: solicitudes, órdenes de trabajo, trabajos realizados, formularios configurables, ubicación GPS, fotografías, firmas e integración con otros sistemas.

El expediente actual no describe el desarrollo de una herramienta diferente, una migración de los registros ni una cesión de derechos sobre el software y la diferencia visible entre los procedimientos es la denominación: PLUG es el nombre comercial utilizado por Datastar, mientras que PPEA describe la función de la plataforma dentro de la administración porteña.

Esas coincidencias respaldan la existencia de una continuidad tecnológica y operativa, aunque no alcanzan para asegurar que PPEA y PLUG sean jurídicamente el mismo producto o que Datastar conserve sobre la nueva denominación los derechos reconocidos en la contratación anterior.

La definición es relevante porque el nuevo adjudicatario no tendrá que limitarse a entregar un programa que cumpla determinadas funciones.

También deberá intervenir sobre las instalaciones productivas, modificar formularios, desarrollar nuevas parametrizaciones, automatizar tareas e integrar la herramienta con otros sistemas de la Ciudad.

El antecedente que condiciona la competencia

La duda adquiere mayor relevancia al comparar la licitación con otra contratación iniciada en marzo pasado para controlar la señalización vertical y la demarcación horizontal.

En ese expediente, la Dirección General de Gestión Integral del Tránsito declaró que utilizaba PLUG desde el 2021 para señalización vertical y desde el 2023 para demarcación horizontal y también calificó a la plataforma como un componente crítico de su operación cotidiana.

El pliego de aquella contratación sostuvo que PLUG era de uso exclusivo de Datastar Argentina, empresa propietaria y único canal de comercialización y agregó que constituía la única solución disponible para integrar y centralizar las tareas ya implementadas.

Sobre esa base, el gobierno porteño recurrió a una contratación directa por exclusividad en la cual Datastar fue la única oferente y en junio recibió una adjudicación por $46,78 millones para renovar las licencias y prestar servicios de alojamiento, automatización y soporte.

Si bien el llamado actual adopta un procedimiento diferente porque se tramita como una licitación pública, exige licencias de PPEA, continuidad sobre sus instalaciones productivas, modificaciones de formularios, nuevas parametrizaciones, automatizaciones e integraciones con otros sistemas de la Ciudad.

Los pliegos no incorporan la expresión "o equivalente" ni describen un mecanismo para reemplazar la plataforma existente.

Tampoco explican cómo accedería otro proveedor a las licencias, configuraciones y conocimientos técnicos necesarios para intervenir sobre una herramienta que ya se encuentra operativa.

Eso no impide formalmente que una empresa diferente presente una propuesta ya que podría hacerlo si cuenta con autorización para comercializar el producto, si participa junto con Datastar como integradora o si la administración admite una solución alternativa.

Pero ninguna de esas posibilidades está desarrollada en los documentos publicados que tampoco se identifican distribuidores autorizados ni se informa si la exclusividad reconocida en marzo terminó.

Además, si bien el carácter público del procedimiento habilita formalmente la competencia, no permite determinar cuántas empresas estarán en condiciones técnicas de cumplir los requisitos.

Por eso, cabe esperar que la cantidad y la identidad de los oferentes aportarán la primera respuesta cuando se abran las propuestas.

Una expansión construida por etapas

Los antecedentes oficiales muestran que el uso de PLUG dentro del gobierno porteño fue ampliándose mediante distintas contrataciones.

La Dirección General de Gestión Integral del Tránsito informó que emplea el sistema desde el 2021 para seguir la colocación y el mantenimiento de la señalización vertical y desde el 2023 para controlar la demarcación horizontal.

Durante el 2025, la Agencia de Sistemas de Información incorporó el proyecto de inspección de colectivos y anticipó el ingreso de los módulos correspondientes a las plantas de VTV y a las estaciones de Ecobici.

Cada ampliación agregó usuarios, formularios, fotografías, historiales e integraciones a la estructura tecnológica existente.

El nuevo llamado busca mantener esas funciones durante otros dos años e incorporar el trámite digital para el despintado de taxis.

Ese recorrido permite explicar la experiencia acumulada por Datastar sobre el sistema y la dependencia operativa reconocida por la Ciudad pero no permite concluir que la empresa deba conservar el contrato ni que otro proveedor esté legalmente impedido de competir.

Un proveedor recurrente y un antecedente político

En el caso de Datastar Argentina, fue constituida en 1999 y, además de desarrollar PLUG, la compañía integra infraestructura informática y comercializa equipamiento, sistemas de almacenamiento y licencias de otras empresas tecnológicas.

El último directorio localizado en el Boletín Oficial nacional fue renovado por una asamblea unánime celebrada el 20 de abril de 2022 en donde Roberto Horacio Olivero fue designado presidente y Carlos Fortunato Moschetti, vicepresidente, mientras que Eugenio Hernando José Griffi y Héctor Neira quedaron como directores titulares, y Pedro Olivero y Mauro Carlos Moschetti fueron nombrados suplentes.

Los avisos societarios disponibles no informan cómo se distribuye actualmente el capital aunque Moschetti fue presentado como propietario de Datastar por la consultora internacional Canalys en 2014.

En el caso de Olivero también figura como presidente de la Fundación Gestión y Desarrollo y una investigación de elDiarioAR publicada en 2022, basada en documentación que Fundación Pensar había presentado ante la Inspección General de Justicia, incluyó a Datastar y a la entidad encabezada por Olivero entre sus aportantes de 2013 a 2015.

Según esa reconstrucción, Datastar aportó el equivalente a u$s16.681 y la Fundación Gestión y Desarrollo otros u$s52.724.

El documento original con el listado de aportantes no se encuentra publicado en los registros oficiales consultados, por lo que esos montos corresponden a la información atribuida a aquella investigación y no a una comprobación directa de iProfesional sobre el expediente de la IGJ.

De todos modos, la información recuerda que la Fundación Pensar funcionó durante esos años como centro de elaboración de políticas y formación de equipos del PRO.

La información sobre los aportes da cuenta de un antecedente de financiamiento, pero no prueba una contraprestación ni permite vincular esos pagos con las contrataciones obtenidas posteriormente por Datastar.

El vínculo comprobable y continuado con el gobierno porteño es comercial y también se evidencia en una operación del 2021, cuando la empresa recibió un contrato por $62 millones de entonces para ampliar servidores Oracle Exadata.

En 2024 obtuvo una adjudicación por u$s772.500 para proporcionar infraestructura HPE Synergy, ampliada posteriormente en otros u$s338.460.

Durante este año sumó u$s122.000 por el mantenimiento de sistemas Huawei y u$s695.100 por licencias Veeam utilizadas por el Ministerio de Educación porteño.

Esas operaciones son independientes de PLUG y tampoco demuestran una relación con los aportes atribuidos a la empresa y a la fundación presidida por Olivero, pero sí muestran que Datastar participa desde hace años como proveedora de infraestructura tecnológica de la Ciudad.

En la nueva licitación se agrega una circunstancia distinta: la compañía no sólo acumuló experiencia sobre la herramienta requerida, sino que fue identificada por la propia administración como propietaria y única comercializadora de PLUG en otro expediente del mismo año.

Por eso, la apertura del 16 de septiembre permitirá conocer si esa exclusividad continúa vigente, si otras compañías accedieron a las licencias o si la Ciudad admitió una tecnología alternativa.

También revelará si la licitación generó una competencia entre proveedores independientes o si Datastar fue nuevamente la única oferente.