La industria petroquímica argentina alerta por China y reclama bajar costos
Puntos importantes
La industria química y petroquímica argentina alertó por el impacto que provoca la expansión productiva de China sobre el mercado mundial y reclamó una reducción de los costos que soportan las empresas instaladas en el país para competir y atraer nuevas inversiones.
La advertencia fue realizada por Matías Campodónico, presidente de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP), y de Dow para América Latina.
La industria petroquímica argentina, en alerta por expansión china
El ejecutivo pidió revisar impuestos, mejorar la infraestructura, los puertos y la logística, garantizar energía y materias primas competitivas, modernizar las relaciones laborales y acelerar los mecanismos frente a prácticas comerciales desleales.
Campodónico hizo pública esta postura durante su exposición en el Almuerzo del Día de la Petroquímica 2026, organizado por la CIQyP y el Instituto Petroquímico Argentino (IPA), bajo el lema "Desafíos para la sustentabilidad y el crecimiento de la industria química y petroquímica".
El encuentro, que se llevó a cabo el pasado viernes 11 de septiembre en la ciudad santafesina de Esperanza, reunió a representantes de empresas, pequeñas y medianas industrias, universidades y organismos públicos.
También participaron Dante Sica, socio fundador de ABECEB y exministro de Producción y Trabajo; Marcos Sabelli, CEO de Profertil; Luciano Bertinelli, responsable de Químicos para Minería de BASF para América; Pablo Lacunza, director industrial para el sur de América Latina de Atanor/Albaugh, y Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la CIQyP.
Se trata de una cámara que reúne a grupos internacionales, empresas argentinas y pequeñas y medianas firmas que producen insumos utilizados por más del 96% de las actividades industriales del país.
La actividad representa aproximadamente el 12% de la manufactura argentina, genera más de 70.000 empleos directos, supera los 300.000 puestos indirectos y durante el 2025 exportó alrededor de u$s4.300 millones y explicó el 18,4% de las ventas externas argentinas de manufacturas de origen industrial.
Durante su discurso de apertura, Campodónico sostuvo que "la primera etapa fue estabilizar la economía" y reclamó que "la próxima etapa tiene que ser convertir esa estabilidad en competitividad".
China modifica el mercado mundial
El empresario también dejó en claro que para esta industria el principal foco de preocupación está puesto en el aumento de la oferta internacional y, más que nada en China, que amplió fuertemente su capacidad petroquímica y comenzó a colocar excedentes en otros mercados, con consecuencias sobre los precios y la rentabilidad de las plantas de diferentes regiones.
"La industria petroquímica mundial atraviesa un período de fuerte sobreoferta como parte de un proceso que obliga a revisar capacidades, costos y modelos de producción", agregó.
La advertencia no equivale a una denuncia por dumping contra una compañía o un producto determinado sino que se concentra en el efecto global de la expansión del país asiático y en las condiciones que necesita la industria argentina para responder.
El reclamo parte de una base concreta si se tiene en cuenta que China se consolidó como el principal proveedor externo de la Argentina al punto que, en marzo pasado concentró el 24,3% de todas las importaciones del país, por encima del 21,6% correspondiente a Brasil, según el INDEC.
Si bien ese porcentaje abarca el conjunto de las compras argentinas y no representa exclusivamente productos químicos, la preocupación sectorial está vinculada con una industria en la que las empresas no compiten únicamente por vender sino que también disputan dentro de sus propios grupos internacionales la asignación de producción, ampliaciones de capacidad y nuevos proyectos.
En este sentido, Pablo Lacunza, de Atanor/Albaugh, advirtió que "las plantas que logran mejores condiciones de competitividad son las que tienen mayores posibilidades de captar producción y sostener nuevas inversiones".
Una recuperación con diferencias internas
En el evento también se dieron a conocer los últimos indicadores de esta industria que muestran que la actividad recuperó producción y exportaciones durante el primer semestre, pero que esa mejora no alcanzó de la misma manera a todas las ramas.
En junio, la producción química y petroquímica creció 8% frente a mayo y 12% respecto del mismo mes de 2025, según el relevamiento mensual de la CIQyP, acumulando entonces una mejora del 2% y con ventas internas que avanzaron 4% mensual, mientras que las exportaciones aumentaron 11% frente a mayo y 84% en la comparación interanual.
Del mismo modo, en los primeros seis meses del año, las ventas externas medidas en dólares crecieron 58% en tanto que las importaciones subieron 12% mensual y 4% frente a junio de 2025.
Las diferencias aparecen al analizar el uso de las fábricas ya que las plantas petroquímicas operaron al 94% de su capacidad en junio, mientras que las dedicadas a productos básicos e intermedios trabajaron al 61%.
Las pequeñas y medianas industrias químicas registraron una caída mensual del 3% en la producción y del 2% en las ventas internas, aunque en términos interanuales consiguieron mejoras del 18% y 27%, respectivamente.
Por su parte, las ventas totales relevadas por la cámara, que incluyen el mercado interno y las exportaciones de los productos declarados por las compañías participantes, alcanzaron u$s312 millones en junio y acumularon u$s1.770 millones durante el primer semestre.
La competencia por las inversiones
A su turno, Dante Sica sostuvo que la Argentina atraviesa un cambio estructural en su modelo económico y ubicó a la química y la petroquímica en la base de la nueva configuración productiva.
El ex funcionario del gobierno de Mauricio Macri definió al sector como una plataforma capaz de proveer insumos, materiales, procesos y tecnologías para la energía, la minería, el agro, la construcción y otras industrias exportadoras.
Pero advirtió que "tener recursos no garantiza capturar la oportunidad: hay que competir por las inversiones".
Sica identificó también a la infraestructura y al costo del financiamiento como dos de las principales restricciones que enfrentan los sectores con mayor potencial de expansión y remarcó la necesidad de desarrollar proveedores locales alrededor de los nuevos proyectos.
El planteo coincide con la agenda elevada por Campodónico a nombre de la CIQyP, que pidió revisar la carga tributaria nacional, provincial y municipal que recae sobre los bienes transables, debido a que esos productos compiten directamente con los fabricados fuera del país.
También reclamó inversiones en puertos y logística, disponibilidad de energía y materias primas, incorporación de nuevas tecnologías, mejoras de productividad y modernización laboral.
La entidad respaldó una mayor integración comercial de la Argentina, pero insistió sobre la necesidad de contar con reglas transparentes, controles aduaneros efectivos y herramientas rápidas para intervenir frente a prácticas desleales.
"No se trata de proteger la ineficiencia. Se trata de construir competitividad", afirmó Campodónico.
Vaca Muerta abre otra escala
Durante el evento también hubo tiempo para analizar la presión internacional que convive con la posibilidad de iniciar una nueva etapa de inversiones basada en el crecimiento del gas y de los líquidos asociados de Vaca Muerta.
"La región está cambiando la matriz energética argentina, ya que el crecimiento del gas y de sus líquidos abre la posibilidad de una nueva etapa de inversiones petroquímicas y de industrialización de esos recursos", sostuvo Campodónico.
En ese sentido, se recordó que el gas puede utilizarse como materia prima para fabricar etileno, polietileno, metanol, amoníaco, urea y otros productos.
También, que la Argentina ya posee una plataforma concentrada principalmente en Bahía Blanca, donde Dow opera dos plantas de etileno y cuatro de polietileno y Profertil cuenta con capacidad para producir 1,32 millones de toneladas anuales de urea granulada y 790.000 toneladas de amoníaco.
De hecho, Marcos Sabelli, CEO de Profertil, explicó que la empresa "convierte la energía del gas natural en fertilizante, el fertilizante en alimento para el suelo y ese alimento en comida para todos".
A su turno, Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la CIQyP, definió al sector como una "industria de industrias" y señaló que la próxima etapa de inversiones podría tener una orientación exportadora apoyada en la disponibilidad de materias primas competitivas.
La minería suma otro mercado
La expansión prevista para el cobre y el litio también fueron parte del encuentro ya que representan una segunda vía de crecimiento debido a que, por ejemplo, los proyectos mineros requieren reactivos, productos para separación y tratamiento de minerales, soluciones para el manejo del agua y tecnologías destinadas a mejorar la recuperación y eficiencia de las operaciones.
En ese sentido, Luciano Bertinelli, responsable de Químicos para Minería de BASF para América, sostuvo que los desarrollos modernos demandan una combinación creciente de conocimiento, tecnología y soluciones químicas.
El ejecutivo destacó que la Argentina cuenta con una base industrial y técnica capaz de desarrollar proveedores para acompañar el crecimiento minero y puso especial énfasis en el cobre, cuya demanda internacional está vinculada con la electrificación y la ampliación de redes energéticas.