Subtes porteños: el millonario plan de obras y compras que prepara la Ciudad para 2027

El programa incluye desde la compra de 224 coches, nuevas escaleras y ascensores, renovación de estaciones, ampliación de talleres, hasta la futura Línea F
Un subte porteño de la línea E en una de las estaciones

Puntos importantes

Checkbox Checked El subte de Buenos Aires se renovará integralmente para 2027.
Checkbox Checked Incluye 224 trenes nuevos, modernización de estaciones, escaleras y ascensores.
Checkbox Checked Iniciará construcción de la Línea F (Barracas-Palermo) con gran inversión.

La Ciudad de Buenos Aires prepara para 2027 una transformación completa de la red de subtes que combina la compra de 224 coches, la renovación de escaleras mecánicas y estaciones, la incorporación de ascensores, intervenciones en vías y talleres y el comienzo previsto de la Línea F.

El programa oficial del gobierno que lidera Jorge Macri abre una serie de negocios para fabricantes ferroviarios, constructoras y proveedores de señalamiento, energía y equipamiento electromecánico.

Se trata del bautizado Plan de Renovación Integral de Estaciones que, como componentes económicos más importantes, destaca la renovación del material rodante, con contratos comprobados por al menos u$s376,6 millones, y la autorización para conseguir hasta u$s1.350 millones destinados a la ingeniería, construcción y equipamiento de la Línea F que unirá los barrios de Barracas (desde Brandsen / Montes de Oca) y Palermo (hasta Plaza Italia / Pacífico) a lo largo de un recorrido proyectado de casi 10 kilómetros.

Es decir, el monto global que tiene planeado gastar la administración del PRO reúne compras contratadas, licitaciones en curso y un límite de endeudamiento aprobado por la Legislatura, además de los costos de escaleras, ascensores, estaciones, talleres y otras intervenciones incluidas en el programa.

Cuál es la inversión que redefine la flota de subtes porteños

La mayor compra confirmada comprende 174 coches cero kilómetro para la Línea B, distribuidos en 29 formaciones de seis unidades y que la sociedad estatal Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), adjudicó el contrato a la fabricante china CRRC Changchun Railway Vehicles por u$s301,6 millones.

Los vehículos reemplazarán a los Mitsubishi, que tienen más de 60 años, y a los CAF 6000 adquiridos usados al Metro de Madrid.

La sustitución permitirá unificar una flota que actualmente combina trenes de distintas procedencias, edades y características técnicas y reemplazar todo ese parque antiguo por nuevas unidades que tendrán aire acondicionado, cámaras de seguridad, información visual y auditiva para los pasajeros, iluminación led antivandálica y asientos longitudinales.

También estarán preparadas para operar con un sistema de señalamiento CBTC, que controla con mayor precisión la circulación y permite reducir la separación entre formaciones.

El contrato agrega la renovación del sistema eléctrico, el recambio de vías y aparatos de vía y la adaptación del señalamiento y de las instalaciones de mantenimiento.

En este caso, el gobierno porteño prevé que las primeras formaciones lleguen durante el primer trimestre de 2027, aunque su incorporación al servicio dependerá del cronograma de fabricación, las pruebas técnicas y la terminación de la infraestructura necesaria para operarlas.

Refuerzo para mejorar las frecuencias de los subtes

La Ciudad también contrató a Citic para fabricar 40 coches destinados a las líneas A y C como parte de una operación original que fue valuada en u$s75 millones y que también contempla ocho formaciones: tres para la Línea A y cinco para la C que tendrán aire acondicionado y serán compatibles con las unidades de origen chino que ya funcionan en esos ramales.

Ahora, el nuevo proyecto oficial eleva de 40 a 50 la cantidad de coches que recibirán las líneas A y C y establece que comenzarán a llegar al país a partir de enero de 2027.

Con esa actualización, el programa alcanza 224 vehículos nuevos: 174 para la Línea B y 50 para las líneas A y C, con lo cual es más que seguro que la inversión comprobada de u$s376,6 millones para contratos iniciales será incrementada por la incorporación de las 10 unidades adicionales.

En la actualidad, las líneas A y C transportan en conjunto alrededor de 270.000 pasajeros diarios y está previsto que los nuevos vehículos ampliarán la cantidad de formaciones disponibles, mientras que la mejora efectiva de las frecuencias estará vinculada también con el mantenimiento, el señalamiento y la capacidad operativa de cada ramal.

El costo de una infraestructura envejecida

El plan oficial comprende además el reemplazo de 84 escaleras mecánicas, equivalentes a casi 30% del parque instalado en la red y que tienen entre 24 y 31 años, frente a una vida útil de referencia de aproximadamente 25 años.

En este caso, la distribución prevista contempla dos escaleras para la Línea A, 31 para la B, 11 para la C, 29 para la D, diez para la E y una para la H.

La primera etapa terminó con la renovación de siete equipos en seis estaciones: Pueyrredón y José Hernández, de la Línea D; San Juan, de la C; Varela y General Urquiza, de la E; y Venezuela, de la H.

La segunda fase incluye 36 escaleras y se encuentra en sus primeros trabajos, mientras que la tercera permanece en proceso de contratación.

Todas tienen el mismo objetivo que es el de reducir las fallas y las interrupciones asociadas con equipos que alcanzaron o superaron su período estimado de funcionamiento.

Accesibilidad que entra en una nueva etapa del proyecto

Otro capítulo del proyecto oficial contempla la instalación de 12 ascensores y las primeras obras comenzaron en Federico Lacroze, sobre la Línea B en sentido a Leandro N. Alem, y en Plaza de los Virreyes, cabecera de la Línea E.

También avanza la contratación de seis ascensores para las estaciones José Hernández y Olleros y de otros cuatro para Agüero y Scalabrini Ortiz, todas de la Línea D.

Las intervenciones buscan completar recorridos accesibles desde la calle hasta los andenes, aunque para alcanzar accesibilidad plena, los equipos deberán conectar todas las combinaciones, desniveles y direcciones de viaje de cada estación.

Las obras detrás de una mayor frecuencia de subtes

El Plan de Renovación Integral de Estaciones alcanzó hasta ahora a 20 paradas y continuará en otras 11, incluyendo la estación Lavalle de la línea C, que acaban de cerrar hasta diciembre, con trabajos que comprenden impermeabilización, recambio de pisos, pintura, iluminación led, mobiliario, señalética, adecuación de instalaciones eléctricas y restauración de elementos patrimoniales.

La Ciudad también terminó la intervención en la Central Obelisco, uno de los puntos de combinación más congestionados de la red, donde convergen las líneas B, C y D.

En paralelo, continúa la construcción del loop del Premetro que permitirá conectar los ramales que llegan a Centro Cívico Lugano y General Savio, mejorar la circulación de los coches y reducir los tiempos necesarios para invertir su sentido de marcha.

El programa incluye además la ampliación del taller Congreso de Tucumán, en la cabecera de la Línea D para duplicar la superficie de la cochera y del área de mantenimiento, permitir trabajar sobre más formaciones y ampliar la capacidad para guardarlas durante la noche.

La disponibilidad del taller tiene impacto directo sobre la frecuencia ya que una mayor capacidad de inspección y reparación permite reducir los tiempos de inmovilización y devolver más coches al servicio.

El desafío de volver a extender la red

Pero sin dudas, el mayor proyecto dentro de esta iniciativa global es la construcción de la Línea F, que sería la primera construida desde la H, inaugurada parcialmente en 2007 y extendida por última vez en 2019 con la apertura de la estación Facultad de Derecho.

Su trazado tendrá una función transversal teniendo en cuenta que permitirá combinar con todos los ramales existentes y ofrecerá una alternativa a la Línea C para los viajes entre Constitución y el centro, además de incorporar conexiones directas con Recoleta y Palermo.

La propuesta recupera la expansión de una red que durante los últimos años concentró sus inversiones en renovación de material rodante, señalamiento, mantenimiento y puesta en valor de estaciones.

La obra está proyectada para conectar Barracas, Constitución, el centro porteño, Recoleta y Palermo; tendrá 9,8 kilómetros, 12 estaciones y combinaciones con las seis líneas existentes.

El recorrido previsto incluye las estaciones Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz, Ecoparque y Pacífico.

La traza también conectará con la estación Constitución, principal nodo ferroviario del país por volumen de pasajeros, y con la estación Palermo de la Línea San Martín.

La demanda proyectada por el Gobierno porteño supera las 450.000 personas diarias y la Legislatura autorizó al Ejecutivo a conseguir financiamiento por hasta u$s1.350 millones mediante préstamos de organismos multilaterales, bancos de desarrollo, instituciones financieras o emisiones de títulos en los mercados local e internacional.

El proceso licitatorio deberá completar la recepción y evaluación de las ofertas, la selección de los contratistas y la firma de los acuerdos y el gobierno porteño proyecta comenzar las excavaciones durante 2027.