La marca de ropa Zhoue está al borde de la quiebra, debe $2.300 millones y liquida todo

Acuciada por deudas millonarias y cinco pedidos de quiebra, la textil desarma su estructura y vende stock para afrontar compromisos
Fachada de un local de ropa Zhoue

Puntos importantes

Checkbox Checked La marca Zhoue está al borde de la quiebra por una crisis severa.
Checkbox Checked Suma millonarias deudas, cheques rechazados y múltiples juicios.
Checkbox Checked El sector textil sufre baja demanda y apertura de importaciones.

Otra firma textil atraviesa una fuerte crisis y está al borde de la quiebra. Se trata de Zowner SA, la empresa detrás de la marca de indumentaria femenina Zhoue, que en los últimos meses achicó su negocio hasta prácticamente desarmar la estructura comercial que había construido durante años.

La compañía llegó a tener ocho locales propios, más de 24 franquicias en todo el país y una planta de producción propia que llegó a emplear a más de 180 personas. Desde comienzos de 2026 empezó a cerrar puntos de venta y hoy ya no tiene franquicias. En paralelo, viene liquidando mercadería desde hace meses, con promociones y ventas directas desde su fábrica de Villa Adelina.

La situación financiera acompaña ese derrumbe. Zowner tiene $1.103,7 millones informados en mora ante el sistema financiero y acumula 618 cheques rechazados que siguen impagos por más de $1.200 millones. A esto se suman reclamos judiciales de bancos, proveedores, locadores y trabajadores.

Una empresa que nació con producción propia y ahora vende lo que le queda

Detrás de Zhoue está Zowner SA, una firma argentina fundada en 1998 y propiedad de Mauricio Del Mónaco y Griselda Nora Gelhorn. La compañía desarrolló un modelo integrado que abarcaba diseño, fabricación y comercialización de indumentaria femenina, con su planta y centro operativo en Villa Adelina.

La marca construyó su negocio alrededor de colecciones de ropa femenina y una venta que combinaba locales, franquicias y comercio electrónico. Durante años tuvo presencia en los principales shoppings del país, con locales que fueron cerrando paulatinamente a medida que avanzó el proceso de achique de la compañía. Su propuesta incluía prendas de denim, blazers, abrigos y sastrería, con líneas para uso cotidiano, oficina y noche.

Hoy, el canal online sigue activo, aunque con una oferta muy distinta a la de años atrás. Desde hace meses la página muestra liquidaciones, precios bajos y poco stock, mientras la empresa también realiza ventas directamente desde la fábrica. Ahora, además, anuncia el ingreso de prendas de verano, que serían importadas.

Alquileres, proveedores y cinco pedidos de quiebra

El deterioro financiero de Zowner también se refleja en la cantidad de causas que acumula en los tribunales comerciales. Entre los expedientes que tramitan durante 2026 aparecen cinco pedidos de quiebra contra la compañía, además de ejecuciones y demandas vinculadas con proveedores, locadores y otros acreedores.

Los pedidos de quiebra fueron presentados por Imagen Textil SA, Dacla Cueros SA, entre otros, todos ante el Juzgado Comercial N°1, Secretaría N°1. Las causas permanecen en trámite y, hasta el momento, Zowner no está declarada en quiebra.

En paralelo, aparecen reclamos comerciales de mayor volumen. Cencosud demandó a Zowner, Mauricio Del Mónaco y Griselda Nora Gelhorn por el local 2323 de Unicenter Shopping, en Martínez, y pidió la terminación del contrato y la restitución del inmueble por incumplimientos vinculados al pago del alquiler y otras obligaciones. En el expediente, la compañía reclama $25,9 millones por facturas impagas, además de otros conceptos por la ocupación del local hasta su devolución. Zowner contestó la demanda y planteó, entre otras cuestiones, la falta de legitimación pasiva y el incumplimiento contractual de la contraparte. El juicio sigue en trámite.

También figuran una ejecución iniciada por IRSA, dos causas promovidas por Arcos del Gourmet (Distrito Arcos), una ejecución de Suola SA y otro expediente iniciado por Cencosud.

Una industria que acumula concursos, cierres y fábricas trabajando a media máquina

La crisis de Zowner se da en un sector que atraviesa quizás su crisis más profunda de las últimas décadas. En junio, la industria textil trabajó al 46,6% de su capacidad instalada y acumuló una caída de 24,4% en el primer semestre, según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). La producción del sector había retrocedido 15,9% interanual ese mes y quedó 12,5 puntos por debajo de la utilización de capacidad del conjunto de la industria.

El ingreso de ropa importada también modificó la competencia. Entre enero y mayo de 2026 ingresaron 26.651 toneladas de prendas al país, un 73% más que en el mismo período de 2025, según datos de la Fundación ProTejer difundidos por el sector. En paralelo, las ventas siguen débiles y las empresas reducen producción, personal y establecimientos.

El deterioro se refleja en la cantidad de compañías que están recurriendo a la Justicia. En septiembre, Batuk y Trown entraron en concurso preventivo y acumularon deudas por $6.304 millones. Las empresas atribuyeron la situación a la caída del consumo, el avance de las importaciones y el aumento de los costos financieros y laborales.

Ese mismo mes, Alter SAIC, una textil de Berazategui con más de cinco décadas de historia, volvió a pedir el concurso preventivo después de que su primera presentación fuera rechazada. La compañía señaló como causas del deterioro la menor demanda, el aumento de los costos, la apertura de las importaciones y el cambio en la estrategia de algunas marcas, que comenzaron a importar directamente productos terminados.

El panorama se completa con otros casos recientes. Textil Amesud, proveedora de Nike y Adidas, tramita un concurso por una deuda de $12.156 millones, mientras que Textilana, fabricante de Mauro Sergio, también recurrió a la Justicia. A eso se sumaron Fantome Group, Lannot, dueña de Viamo, y otros fabricantes que redujeron su actividad o cerraron plantas.