La economía entraría en recesión técnica y predicen recorte de las proyecciones

Analistas de Oxford Economics anticipan dos trimestres de caída del PBI desestacionalizado y revisan a la baja el crecimiento argentino
La economía entraría en recesión técnica y predicen recorte de las proyecciones

Puntos importantes

Checkbox Checked Argentina se dirige a una recesión técnica.
Checkbox Checked Su PBI bajó en Q2 y se proyecta otra caída en Q3 por Oxford Economics.
Checkbox Checked Consumo, industria y comercio son las principales causas.

La economía argentina quedó frente a la posibilidad de ingresar en una recesión técnica después de un cambio de tendencia que se fue profundizando durante lo que va de este 2026.

El PBI había comenzado el año con un crecimiento desestacionalizado de 0,7% durante el primer trimestre, retrocedió 0,6% en el segundo y sufrió en julio una caída mensual de la actividad mucho mayor a la prevista. Puntualmente, el estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró una caída de 1,4% en la comparación interanual y de 2,9% respecto a junio en la medición desestacionalizada.

Ahora, los primeros indicadores de agosto muestran que la recuperación todavía no habría llegado, tal como se refleja en un documento que acaba de difundir la consultora norteamericana Oxford Economics.

El trabajo, que circula en el mundo empresario y en especial entre los grandes grupos locales, estima una nueva contracción de 0,1% y calcula que ni siquiera un rebote de 1,6% en septiembre alcanzaría para evitar que el tercer trimestre termine 2% por debajo del segundo.

Si esa proyección se confirma con los datos oficiales, la Argentina acumularía dos trimestres consecutivos de caída del PBI desestacionalizado, la secuencia que convencionalmente se utiliza para identificar una recesión técnica.

El cambio llevó además a Oxford a revisar sus previsiones de crecimiento para la Argentina de 2026 y 2027 y presentará los nuevos números en su próximo Country Economic Forecast.

La advertencia adquiere otra dimensión cuando se la compara con los datos oficiales que permiten reconstruir cómo la economía pasó de crecer durante el comienzo del año a perder impulso y finalmente retroceder.

Cómo evolucionó el PBI argentino en el primer semestre de 2026

Durante el primer trimestre de este año, el PBI creció 0,7% frente a los últimos tres meses de 2025 y quedó 2,3% por encima del mismo período del año anterior.

En tanto, el consumo privado avanzó 0,8% respecto del trimestre anterior, mientras que la inversión retrocedió 1,7%.

El dato extendía entonces una recuperación que venía desde 2025, teniendo en cuenta que el cuarto trimestre de ese año había terminado con un crecimiento desestacionalizado de 0,6% frente al tercero y una expansión interanual de 2,1%.

Pero entre abril y junio apareció el primer quiebre, con un PBI desestacionalizado que cayó 0,6% durante el segundo trimestre respecto del primero.

Si bien la comparación interanual todavía permaneció positiva, con un crecimiento de 2%, la economía ya había comenzado a retroceder frente al período inmediatamente anterior.

Es decir, al mismo momento la actividad todavía podía mostrar crecimiento cuando se la comparaba contra 2025 y, simultáneamente, haber comenzado una fase contractiva dentro de este año que se profundizó con los datos de julio cuando el EMAE disminuyó 2,9% frente a junio y 1,4% interanual, aunque la serie tendencia-ciclo presentó una variación positiva de 0,2%.

Para Oxford, la magnitud del retroceso cambió las cuentas ya que la consultora esperaba para julio una contracción mensual de 0,8%, mientras que el consenso citado en su informe proyectaba una baja de apenas 0,5%, con un resultado que terminó siendo varias veces mayor.

Qué sectores económicos profundizaron la caída de la actividad en julio

La diferencia entre lo esperado y lo ocurrido explica buena parte del cambio de escenario que ofrece Oxford en su reporte, en donde también identifica entre los principales focos del deterioro a sectores vinculados con el consumo.

Según las cifras utilizadas en su informe, durante julio la construcción cayó 4,5% mensual y la producción manufacturera 5%, mientras que el índice de producción industrial disminuyó 1,4%.

El dato oficial del INDEC sobre la industria confirma la magnitud del retroceso manufacturero al evidenciar que el índice desestacionalizado cayó 5% en julio frente a junio.

La debilidad también apareció en el consumo ya que en ese mismo mes, las ventas de los supermercados a precios constantes cayeron 2,1% frente a julio de 2025 y acumularon una disminución de 2,7% durante los primeros siete meses del año.

Si bien los centros de compras ofrecieron una señal diferente en la comparación puntual con ventas reales que aumentaron 1,9% interanual en julio, el acumulado del semestre permaneció 2% por debajo del mismo período de 2025.

La fotografía, por lo tanto, presenta comportamientos diferentes según el canal comercial, aunque con una debilidad acumulada que ayuda a contextualizar la lectura de Oxford sobre las actividades vinculadas al consumo.

También el comercio exterior medido en términos reales perdió fuerza durante julio y, según Oxford, las exportaciones disminuyeron 5,5% mensual, afectadas por menores envíos de productos industriales, mientras que las importaciones retrocedieron 2,5% que la consultora relaciona con una demanda de consumo más débil y con menores importaciones de combustibles.

El golpe de julio dejó entonces una pregunta decisiva para el resto del trimestre: si se trataba de una caída puntual capaz de revertirse rápidamente o del comienzo de una debilidad más persistente, aunque los primeros números de agosto inclinan a Oxford hacia la segunda posibilidad.

Cómo afectó la baja del consumo y la industria al PBI de agosto

La consultora estima que la actividad volvió a contraerse 0,1% mensual en agosto, lo cual muestra una continuidad con julio.

En ese sentido, el índice industrial utilizado por Oxford acumuló su cuarto mes consecutivo de caída, con retrocesos pronunciados tanto entre los bienes durables como entre los no durables.

La producción automotriz, por su parte, profundizó la contracción que había comenzado en junio, mientras que el comercio exterior también aportó señales de menor actividad en términos reales ya que Oxford calcula que las exportaciones bajaron 0,2% mensual durante agosto y las importaciones 2,2%, principalmente por menores compras de bienes de consumo.

En el mismo sentido, las cifras oficiales de este sector permiten observar otra cara del mismo mes ya que, medidas en dólares corrientes, las exportaciones alcanzaron u$s8.883 millones en agosto, un crecimiento interanual de 12,4%, mientras que las importaciones sumaron u$s6.696 millones, 3,6% más que un año antes, estableciendo un superávit comercial de u$s2.187 millones.

Cabe aclarar que no existe una contradicción automática entre ambas mediciones ya que Oxford trabaja en ese tramo con variaciones reales mensuales, mientras que el documento comercial del INDEC informa también valores corrientes en dólares y comparaciones interanuales.

Para medir el nivel general de actividad, Oxford combina esos movimientos con los restantes indicadores disponibles y el resultado de su primera estimación es el retroceso mensual de 0,1%, dato que vuelve mucho más difícil que septiembre alcance para revertir el trimestre.

Por qué el rebote proyectado para septiembre no evitará la recesión

Oxford incorporó en su ejercicio un supuesto favorable para el último mes del período con una recuperación mensual de 1,6% en septiembre que marcaría un rebote considerablemente mayor que la contracción de 0,1% que estima para agosto.

Sin embargo, la profundidad de la caída anterior hace que resulte insuficiente para recuperar todo lo perdido, teniendo en cuenta que la consultora estima que con ese aumento incluido, el PBI del tercer trimestre terminaría 2% por debajo del segundo.

Ese es precisamente el número que transforma el deterioro de los últimos meses en una advertencia sobre recesión técnica que se observa con mayor claridad a partir del recorrido trimestral.

Según la consultora, la economía creció 0,7% entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026; después cayó 0,6% durante el segundo y si su estimación para julio-septiembre termina confirmándose, habría un segundo trimestre negativo consecutivo.

La definición de recesión técnica se concentra precisamente en esa secuencia desestacionalizada, aunque no equivale a afirmar que el PBI de todo el 2026 vaya a terminar necesariamente en terreno negativo ni elimina las comparaciones interanuales que todavía pueden mostrar crecimiento.

El propio segundo trimestre refleja esa diferencia, teniendo en cuenta que cayó 0,6% frente al primero, pero creció 2% frente al mismo trimestre de 2025.

Qué es Oxford Economics y cómo elabora sus proyecciones

La dimensión de la organización que realizó el pronóstico aporta contexto a la advertencia ya que

Oxford Economics es una firma internacional independiente especializada en análisis y previsiones económicas que fue fundada en 1981 y actualmente declara contar con más de 450 economistas y analistas, más de 20 oficinas y alrededor de 2.800 clientes en todo el mundo.

Sus modelos abarcan más de 200 países y sus servicios están dirigidos a instituciones financieras, administradores de activos, gobiernos y compañías de diferentes sectores.

La firma trabaja con modelos macroeconómicos destinados a conectar la evolución de las economías a través de variables como comercio, precios, tasas de interés, tipos de cambio y movimientos de capital.

Para América Latina dispone de un servicio macroeconómico específico que cubre 43 economías y produce proyecciones sobre actividad, inflación, política monetaria, cuentas públicas y sector externo.

Es dentro de esa estructura donde se produjo ahora el cambio de lectura sobre la Argentina que evidencia en este informe fechado el 24 de septiembre de 2026 y que lleva la firma de Mauricio Monge, economista senior para América Latina de Oxford Economics, con más de ocho años de experiencia en los sectores público y privado internacionales y con una maestría en Macroeconomía de Barcelona School of Economics.