Empresarios respaldan las reformas, pero marcan lo que falta para crecer
Puntos importantes
Los empresarios reunidos en el 62° Coloquio de IDEA respaldaron cuatro reformas que formaron parte de sus reclamos durante los últimos años como son el equilibrio fiscal, la independencia del Banco Central, la reforma laboral y la desregulación.
Pero, a la vez, marcaron el rumbo de la nueva discusión a partir de esos reclamos que se convirtieron en realidad con obstáculos que todavía condicionan, según su diagnóstico, la capacidad de la Argentina para invertir, competir y crecer de manera sostenida.
Coloquio IDEA: empresarios marcan reformas innegociables
El mensaje tiene una diferencia respecto de los coloquios anteriores ya que los reclamos por impuestos, infraestructura, logística, regulación o financiamiento no son nuevos y lo que ahora cambia es el punto de partida.
En ese sentido, los organizadores del 62 Coloquio de IDEA que se está desarrollando en los salones del hotel Sheraton de Mar del Plata consideran ahora al equilibrio fiscal, la autonomía monetaria, la reforma laboral y la desregulación como reformas "imprescindibles como punto de partida" y desde allí vuelve a colocar la competitividad en el centro de la agenda.
Se trata del escenario que Fabián Kon, presidente del Coloquio de IDEA y CEO del Grupo Galicia, resaltó en su discurso de apertura del evento.
Su recorrido permite identificar con precisión dónde estarán ubicadas las demandas hacia futuro y que pasan por la infraestructura; logística; sistema tributario; regulación; financiamiento y mercados de capitales.
El empresario anticipó incluso que la competitividad será probablemente el eje más debatido durante los tres días del encuentro que finalizara el próximo viernes y que este miércoles también tendrá la palabra del presidente Javier Miliei, mediante una videoconferencia desde París, donde se encuentra encabezando la delegación del gobierno nacional en la feria Argentina Week.
"La estabilidad no es solamente una variable económica, es la confianza de que los contratos se cumplen. Es la certeza de que la Justicia funciona", destacó el empresario.
De acuerdo a sus palabras, el cambio, entonces, no consiste en reemplazar los viejos reclamos empresarios por otros sino en reordenarlos, ya que parte de lo que hasta hace poco integraba el listado de reformas reclamadas pasa a ser considerado la base sobre la cual los empresarios quieren discutir el siguiente tramo.
"Reconocemos y apoyamos las reformas que venimos reclamando en coloquios anteriores, que son imprescindibles como punto de partida", aseguró el empresario en su discurso, pronunciando quizá la mejor frase de su discurso, porque sostiene exactamente el enfoque que IDEA pretende darle al evento.
¿Cómo crecer durante 20 años?: la vara empresaria empieza a moverse
De hecho, esa nueva secuencia responde al horizonte que IDEA eligió para el Coloquio de este 2026 para el cual la organización decidió evitar que el encuentro quedara atrapado en "el próximo dato, la próxima elección o el próximo trimestre" y propone discutir qué condiciones necesitaría la Argentina para crecer durante 20 años.
En su presentación, Kon resumió ese concepto al reclamar al resto de la audiencia presente en el Sheraton "no concentrarnos solamente en la coyuntura para no quedar atrapados en el próximo dato, la próxima elección o el próximo trimestre".
La estabilidad adquiere así un significado más amplio ya que IDEA no la limita a inflación, déficit o variables monetarias sino que también la vincula con el cumplimiento de los contratos, el funcionamiento de la Justicia y la previsibilidad necesaria para quienes invierten, producen y generan empleo.
De hecho, para Kon "Argentina conoce demasiado bien el fracaso de los ciclos. Expectativa, esperanza y crisis. Una y otra vez con ciclos de ese estilo que destruyen inversión, empleo, oportunidades y confianza".
Para el presidente del Coloquio de iDEA el nuevo esquema se organiza alrededor de cuatro ejes como son la estabilidad, inserción internacional, competitividad y desarrollo.
De hecho, el documento oficial con el que IDEA presentó esta edición ya anticipaba el objetivo de pasar de pensar cómo superar la próxima crisis a discutir cómo sostener el crecimiento durante las próximas dos décadas.
Con su discurso de apertura, Kon dio un paso adicional estableciendo qué parte de la agenda empresarial IDEA considera encaminada y dónde pretende concentrar ahora la discusión.
En ese sentido, Kon planteó la necesidad de "abordar los desafíos estructurales que limitan nuestra capacidad de competir, pero también debemos hablar de nosotros mismos, de nuestra transformación empresaria, de cómo mejoraremos nuestra innovación y productividad".
Los costos de competir vuelven al centro
Además, la competitividad concentra buena parte de los reclamos concretos en donde IDEA propone discutir infraestructura y logística, sistema tributario, regulación, financiamiento y mercados de capitales.
Todos temas que impactan sobre los costos de producir, financiar proyectos y colocar productos argentinos frente a competidores internacionales.
En el 2025, IDEA había convertido precisamente a la competitividad en el eje principal del 61° Coloquio, en donde reclamó reducir el denominado "costo argentino", modificar los sistemas tributario y laboral, eliminar trabas burocráticas, mejorar infraestructura y servicios públicos y promover el desarrollo del sector financiero.
Después de aquel encuentro, la propia entidad volvió sobre esas demandas, al señalar entre los problemas la carga tributaria, Ingresos Brutos, tasas municipales, impuesto al cheque y retenciones y también plantear dificultades laborales y déficits de infraestructura para sacar la producción argentina.
En la edición actual, el sistema tributario conserva un lugar central en el Coloquio 2026 ya que sus organizadores sostienen que la competitividad depende de factores que van desde infraestructura y logística hasta costo del crédito, capital humano, innovación, tecnología, calidad institucional y un marco regulatorio previsible.
También reclaman una agenda coordinada entre Nación, provincias y municipios en el marco de una discusión que no comienza desde cero sino que recoge reclamos que el empresariado viene acumulando y los coloca después de una primera etapa que IDEA considera necesaria para estabilizar la economía.
La transformación también puertas adentro
Cabe aclarar que esta hoja de ruta no descarga toda la responsabilidad sobre el Estado ya que desde IDEA también se interpela a las empresas.
Después de enumerar los problemas de infraestructura, logística, impuestos, regulación y financiamiento, en su discurso Kon propuso discutir la "transformación empresarial" y cómo mejorar innovación y productividad dentro de las propias compañías.
Ese planteo también tiene antecedentes ya que el 61° Coloquio había convocado al sector privado a revisar modelos de negocios, incorporar nuevas tecnologías, desarrollar cadenas de valor, formar capital humano y aumentar su capacidad para competir globalmente.
De hecho, en el 2024, la responsabilidad empresarial ya formaba parte de las propuestas del 60° Coloquio cuando IDEA reclamó estabilizar la macroeconomía, establecer reglas claras, mejorar la inserción internacional y eliminar impuestos distorsivos, pero simultáneamente pedía a las compañías innovación, nuevas tecnologías, desarrollo de cadenas de valor, regionalización y formación de capital humano.
Esa continuidad permite distinguir mejor el cambio de este año cuando el sector empresario mantiene sus reclamos al Estado, pero insiste en que competir también exige modificar lo que ocurre puertas adentro de las compañías.
Para Kon, "la estabilidad no es un fin en sí mismo sino una herramienta para mejorar la vida de las personas, por lo que aspiramos a que esta discusión trascienda este encuentro y se convierta en una agenda nacional que trascienda gobiernos, empresas e ideologías".
Una estabilización que se mide en años
La perspectiva de largo plazo tiene otra consecuencia si se tiene en cuenta que IDEA relativiza la posibilidad de medir los resultados únicamente en el corto plazo.
Para preparar el Coloquio, su equipo de economistas estudió experiencias de Australia, Irlanda, Israel, Chile, Polonia y Perú, entre otros países que atravesaron períodos de inestabilidad y posteriormente sostuvieron etapas prolongadas de crecimiento.
De esos casos extrae dos condiciones relevantes como son la inserción internacional y acceso al financiamiento, además de que en varios de esos procesos, consolidar una inflación baja demandó entre cuatro y diez años y hubo crisis intermedias que no necesariamente terminaron con los programas de estabilización.
El dato explica el horizonte elegido para esta edición a partir de la cual IDEA elaboró además modelos macroeconómicos propios.
Según el escenario presentado en el discurso de Kon, 10 años de estabilidad y crecimiento permitirían aumentar 50% el PBI per cápita.
Como antecedente comparativo, IDEA sostiene que desde los años 80 el PBI per cápita argentino aumentó 50%, mientras que en Chile avanzó 200% y en Perú, 160%.
Del crecimiento al desarrollo
Pero la agenda empresaria tampoco termina en competitividad ya que el cuarto eje del evento incorpora educación, empleo, informalidad, movilidad social y capital cognitivo.
En este punto, IDEA plantea que proyectar la Argentina a 20 años obliga a discutir qué talento deberá formar el país y qué oportunidades podrá generar una economía que consiga sostener el crecimiento.
Por eso, en su discurso Kon utiliza la evolución de la pobreza para conectar estabilidad y crecimiento con resultados sociales.
Según las cifras presentadas por el empresario, Brasil redujo su indicador a la mitad, Uruguay a un tercio y Polonia pasó de 51% a 4%.
En el mismo sentido, la discusión sobre desarrollo completa la secuencia reclamada por IDEA y que pasa por estabilizar, sostener reglas previsibles, mejorar competitividad y transformar ese crecimiento en empleo, ingresos y movilidad social.
Una agenda que atravesó tres coloquios
Haciendo archivo sobre los eventos anteriores se puede observar cuánto cambió y cuánto permaneció de la agenda empresaria.
En el 2024, el 60° Coloquio reclamó estabilizar la macroeconomía y establecer reglas claras; avanzar hacia una inserción internacional competitiva; eliminar impuestos distorsivos; impulsar modificaciones laborales y promover innovación, tecnología y capital humano dentro de las empresas.
En el 2025, el 61° Coloquio puso directamente la competitividad en el centro y sumó la reducción del "costo argentino", reforma tributaria y laboral, eliminación de trabas burocráticas, infraestructura, servicios públicos y fortalecimiento del sistema financiero.
En este 2026, IDEA mantiene buena parte de esas demandas, pero cambia la secuencia pero el equilibrio fiscal, la independencia del Banco Central, la reforma laboral y la desregulación ahora aparecen definidas como un punto de partida.
A partir de allí, la presión se desplaza hacia las condiciones necesarias para sostener el crecimiento como parte de una discusión que excede incluso al actual gobierno.
Por eso, en el cierre de su discurso, Kon planteó que la agenda surgida del Coloquio debería trascender gobiernos, empresas e ideologías y transformarse en una agenda nacional.
Es decir, IDEA ya no propone medir el desafío por la próxima elección ni por el próximo trimestre, sino por la capacidad de sostener durante veinte años las condiciones que permitan convertir estabilidad en crecimiento.