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Negocios

Los empresarios vuelven a poner la reforma previsional en la agenda de cambios

El tradicional Coloquio de IDEA reabrió una discusión que el Pacto de Mayo había incorporado pero que quedó postergada por la informalidad laboral

Por Andrés Sanguinetti
30/09/2026
Actualizado 20:14hs

La reforma previsional volvió a entrar en la agenda empresaria a partir de lo debatido durante la primera jornada del 62° Coloquio de IDEA.

En la primera jornada del tradicional evento que se realiza todos los años en el hotel Sheraton de Mar del Plata, los hombres de negocios incluyeron la adecuación del sistema jubilatorio entre los cambios estructurales que consideran necesarios para sostener el crecimiento de la Argentina durante las próximas dos décadas.

El planteo fue presentado por Francisco Ortega, director de IDEA y senior partner de McKinsey & Company, y Gustavo Salinas, director de IDEA y presidente de Toyota Argentina, al exponer las condiciones que, según la organización empresaria, necesita el país para aprovechar el nuevo escenario económico internacional.

Los dos incorporaron una definición específica como es la de "readecuar el sistema previsional al perfil demográfico emergente", con el objetivo de fortalecer los incentivos para la formalización y la sostenibilidad de largo plazo.

Cabe aclarar que los empresarios de IDEA no plantearon en esta presentación aumentar la edad jubilatoria, modificar la fórmula de movilidad, cambiar los años de aportes ni reemplazar el sistema actual por uno de capitalización privada.

Lo que hicieron fue volver a colocar la reforma previsional dentro de la agenda estructural que el empresariado pretende discutir después de la estabilización.

Una reforma que quedó pendiente

El reclamo empresario recupera uno de los cambios que Javier Milei incorporó al Pacto de Mayo, pero que todavía no se tradujo en una propuesta integral.

El octavo punto del acuerdo impulsado por el Presidente plantea una reforma previsional que otorgue sustentabilidad al sistema, respete a quienes realizaron aportes y permita a quienes lo prefieran adherir a un sistema privado de jubilación.

La vinculación con el mercado de trabajo tampoco es nueva teniendo en cuenta que ya en marzo de 2024, cuando modificó por decreto la fórmula de movilidad, el Gobierno sostuvo oficialmente que una reforma previsional integral debía trabajarse junto con una reforma laboral porque consideraba ambos problemas interrelacionados.

Esa secuencia terminó adquiriendo mayor precisión con el Consejo de Mayo, creado para transformar los 10 puntos del pacto firmado por Milei y 18 gobernadores en propuestas concretas.

El organismo reunió representantes del Poder Ejecutivo, las provincias, Diputados, Senado, sindicatos y empresarios.

Pero cuando terminó su trabajo, la reforma previsional quedó expresamente fuera de las propuestas desarrolladas.

Primero el empleo formal

El informe final del Consejo de Mayo explica por qué y señala que fueron omitidos dos de los 10 puntos originales: la reforma de la coparticipación y la previsional.

En el caso jubilatorio, el Consejo sostuvo que no podía elaborarse una solución razonable antes de lograr un fuerte aumento de la formalización del empleo, diagnóstico que relacionó el crecimiento de las prestaciones mediante moratorias y fallos judiciales con la restricción presupuestaria y, especialmente, con el bajo número de aportantes derivado de la informalidad laboral.

La conclusión del organismo fue explícita: el problema previsional debía abordarse después del laboral.

Ese antecedente le da otra dimensión al planteo realizado ahora en el Coloquio de IDEA que vuelve a vincular las dos reformas: pide adecuar el sistema previsional y, en la misma definición, señala que el cambio debe fortalecer los

incentivos a la formalización.

El propio informe del Consejo de Mayo había dimensionado el problema laboral. Allí sostuvo que el empleo asalariado privado llevaba más de una década prácticamente estancado y señaló una informalidad persistentemente elevada.

A partir de ese diagnóstico, vinculó la posibilidad de financiar el sistema previsional con una ampliación de la base de trabajadores registrados.

La cuestión jubilatoria aparece, además, dentro de un giro más amplio que IDEA intentó imprimirle al evento empresario que este año logró reunir a más de 1.000 invitados.

En la apertura, Fabián Kon, presidente del 62° Coloquio de IDEA y CEO de Grupo Galicia, sostuvo que los empresarios reconocen y respaldan reformas reclamadas en encuentros anteriores: equilibrio fiscal, independencia del Banco Central, reforma laboral y desregulación.

A partir de ese punto, planteó que la discusión debía trasladarse hacia las condiciones necesarias para sostener estabilidad y crecimiento durante los próximos 20 años.

La reforma previsional quedó ubicada dentro de esa segunda etapa junto con una mayor integración comercial, inversiones de gran escala, desarrollo de inteligencia artificial, transición energética y profundización del mercado de capitales.

El sistema que llega al debate

Mientras vuelve a abrirse esa discusión estructural, el sistema vigente continúa funcionando bajo la movilidad mensual establecida hace dos años.

El Decreto 274/2024 dispuso que las prestaciones se actualicen todos los meses según la variación del Índice de Precios al Consumidor nacional correspondiente a dos meses antes del pago.

Para este mes de septiembre que termina, la movilidad fue del 2,11%, correspondiente al IPC de julio. ANSES estableció así el haber mínimo garantizado en $428.633,20, mientras que el haber máximo quedó en $2.884.295,54.

La Prestación Básica Universal se fijó en $196.080,12 y la PUAM en $342.906,56, mecanismo al cual se suma el bono extraordinario que el Ejecutivo viene otorgando por separado. Para octubre volvió a fijarlo en un máximo de $70.000, destinado a quienes cobran el haber mínimo y, en forma proporcional, a determinados beneficiarios que lo superan hasta alcanzar el límite establecido por el decreto.

Pero la discusión que IDEA vuelve a poner sobre la mesa es distinta de esos ajustes mensuales ya que apunta a la estructura con la que se financiará el sistema en el largo plazo y a la relación entre beneficiarios y trabajadores que realizan aportes.

Hay, además, un elemento que IDEA incorpora expresamente al debate: el cambio demográfico a partir del cual la organización empresaria estableció una relación directa entre tres cuestiones: demografía, formalización y sustentabilidad previsional.