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iProfesional | Negocios

Cuánto cuesta una franquicia de helados low cost y en qué plazos se recupera el dinero

La cadena Vibo proyecta abrir 30 locales. Conoce cómo funciona su franquicia low cost, que requiere una inversión desde u$s28.000

02/10/2026
Actualizado 06:40hs

Con un formato de heladería de barrio y una inversión desde u$s28.000 para el armado del local, Vibo Helados busca franquiciados para avanzar hacia zona norte del Gran Buenos Aires. La cadena reúne 26 sucursales y proyecta llegar a 30 en diciembre, según contó a iProfesional Sebastián Marful, cofundador junto con Claudio Macarrone.

Los socios ya tenían experiencia en el rubro y una cadena en funcionamiento, Il Volo, cuando empezaron a pensar cómo llegar a consumidores que buscaban un helado a menor precio. La respuesta fue desarrollar otra marca, con locales más sencillos de montar y una propuesta comercial orientada a vender más volumen.

Así nació Vibo, que abrió su primera sucursal en Ramos Mejía en septiembre de 2019. Ambas marcas se abastecen de la misma fábrica de Villa Lugano, aunque Il Volo ofrece algunos sabores adicionales que, por sus costos, no forman parte de la carta de Vibo.

Al momento de la entrevista, Marful ubicó el kilo de Vibo en $16.500, frente a unos $22.000 en Il Volo. Aclara que el bajo costo alcanza al montaje de la franquicia y al precio al consumidor, sin implicar menor calidad. "El local se arma low cost y es un helado con un precio más bajo, pero de altísima calidad. Para ofrecer precios más accesibles podés reducir un montón de otros costos sin tocar la calidad", sostiene.

Con Il Volo habían comenzado con locales propios. Para Vibo eligieron franquiciar desde el inicio, para concentrarse en producir y abastecer mientras cada franquiciado se ocupaba de lo comercial. Los primeros acuerdos llegaron entre conocidos y familiares; hoy la comercialización está a cargo de Franquicias que Crecen, la consultora cuyo fundador, Daniel Arce, impulsó Franquicieros, la miniserie sobre el mundo de las franquicias.

La planta de Villa Lugano elabora unos 650.000 kilos anuales para Vibo, los diez locales de Il Volo y clientes que venden con sus propias marcas. Marful calcula que puede abastecer 15 sucursales adicionales con la estructura actual y dispone de superficie para ampliarla. "Tenemos 900 metros cuadrados y 500 en uso, con lo cual tenemos otros 400 metros cuadrados disponibles para seguir ampliándonos de ser necesario", explica sobre los metros cuadrados de la fábrica.

La prioridad es ganar presencia en el corredor norte del conurbano, aunque también evalúan otras ubicaciones. El ritmo que considera adecuado es de diez a doce aperturas anuales.

También evalúan llegar al interior, aunque las mayores distancias requieren adaptar el abastecimiento. "No puedo mandarle tres veces por semana", explica Marful. Una posibilidad es ampliar el almacenamiento para espaciar las entregas. El empresario estima una inversión adicional de hasta u$s4.000 para instalar "una cámara de congelados para guardar 300 baldes". La otra alternativa es tercerizar la distribución, evaluando cómo incide ese costo en el resultado del franquiciado.

"No somos partidarios de armar megaestructuras para tener que salir a vender un millón de locales", sostiene. Buscan mantener un crecimiento que puedan acompañar desde la producción y la atención a los franquiciados.

Cuánto cuesta abrir una franquicia de Vibo y cómo funciona el negocio

Los u$s28.000 cubren el armado desde que el inversor recibe las llaves del inmueble. Incluyen acondicionamiento, tres conservadoras, televisores, mobiliario y habilitación, detalla Marful. El ingreso al alquiler y eventuales obras civiles quedan fuera

Vibo no cobra regalías y destina a publicidad el 2% de las compras que cada local realiza a fábrica (Gentileza Vibo Helados)

El cofundador visita el espacio, toma medidas y organiza la distribución del equipamiento. Esa participación directa y el uso de materiales de instalación sencilla permiten reducir costos. Estima entre 25 y 30 días de obra.

El franquiciado puede sumar cafetería para ampliar la oferta y complementar la venta de helado en invierno. La empresa facilita contactos con proveedores, pero el equipamiento y la instalación se presupuestan por separado y no están incluidos en los u$s28.000.

La marca acepta locales desde 40 metros cuadrados, establece contratos de cinco años y estiman un recupero de la inversión en 18 meses, sujeto al desempeño del negocio.

La primera compra de mercadería demanda entre u$s1.500 y u$s2.000, según Marful. Incluye 100 baldes e insumos y se paga a los 15 días de la primera entrega. El monto contempla un descuento de bienvenida del 20% sobre el helado. No hay derecho de ingreso ni regalías, pero sí un aporte publicitario del 2% sobre las compras a fábrica.

Marful estima una ganancia neta de entre $3,5 millones y $5 millones mensuales, dependiendo del local. Eso no significa retirar la misma suma todos los meses. El verano concentra buena parte del resultado y puede haber meses de invierno sin ganancias. Por eso recomienda reservar dinero para los gastos de temporada baja.

"Una heladería rentable no se mide por la foto de enero, sino por la película del año completo. Es un negocio de gramos y de detalles: la merma, la materia prima, las comisiones del delivery y la planificación de la temporada pueden hacer una enorme diferencia en el resultado. El verano permite hacer caja, pero el verdadero desafío es tener un sistema preparado para sostener el negocio durante los doce meses", afirma Marcelo Bernardini, socio consultor de Franquicias que Crecen.

La cadena estima un recupero de 18 meses para sus franquicias, sujeto al desempeño de cada comercio (Gentileza Vibo Helados)

El modelo contempla tres empleados en promedio, según la temporada y el trabajo que asuma el dueño. No exige experiencia previa. La empresa capacita al franquiciado y al personal en operación, sistema y ventas, y los acompaña durante la apertura y los primeros días.

"Antes de preguntarse si una heladería es un buen negocio, el inversor debería preguntarse si es un buen negocio para él. Una franquicia no se compra solamente mirando un Excel: se elige entendiendo cuánto tiempo uno está dispuesto a dedicarle, qué tipo de operación quiere llevar adelante y cuáles son sus no negociables. Elegir bien un negocio empieza por conocerse como emprendedor", agrega Bernardini.

Vibo procura inaugurar entre octubre y noviembre, como máximo en diciembre. La intención, explica Marful, es llegar al verano con el negocio funcionando y aprovechar esa primera temporada para acelerar la recuperación del capital.