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iProfesional | Negocios

Las empresas se preparan para un consumo que seguiría sin reaccionar hasta fines del 2027

Un informe privado que anticipa varios meses más de debilidad del mercado interno disparó la alarma entre los empresarios presentes en el Coloquio de IDEA

02/10/2026
Actualizado 08:53hs

El consumo y la inversión podrían seguir sin mostrar una recuperación significativa hasta, al menos, el segundo trimestre de 2027.

Con ese horizonte, referentes de importantes empresas locales que participan del 62 Coloquio de IDEA admiten que se preparan para atravesar varios meses más de ventas débiles, costos crecientes y presión sobre los márgenes, mientras refuerzan el control de gastos, stocks y liquidez.

El escenario surge del último Panorama Macroeconómico de Qualy, correspondiente a agosto-septiembre, que describe una economía con mayor estabilidad en sus principales variables macroeconómicas, pero con retrocesos en la actividad y el empleo y una creciente dependencia de las exportaciones.

La propia consultora sintetiza el escenario como una economía sostenida por "un solo motor", un dato también admitido por muchos de los presentes en el hotel Sheraton de Mar del Plata para participar del evento organizado todos los años por IDEA.

"Los números del informe explican esa definición muy claramente y nos muestran un panorama difícil", admitió un alto ejecutivo de una de las empresas de consumo más importantes del país.

Su mirada se basa en los datos del trabajo en el que asegura que, durante el segundo trimestre, las exportaciones crecieron 2,5% frente a los tres meses anteriores, mientras el consumo privado cayó 2,4%, la inversión retrocedió 0,8% y el PBI se contrajo 0,6%.

Pero la actividad volvió a deteriorarse después, más precisamente en julio, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% desestacionalizado respecto de junio, mostrando la mayor baja mensual desde abril de 2020, y retrocedió 1,4% interanual.

Si bien los primeros siete meses todavía acumularon una mejora de 1,7%, el trabajo de Qualy señala que ese resultado conserva el arrastre estadístico del primer trimestre.

Crecimiento concentrado

Para los empresarios consultados en Mar del Plata, la diferencia se hace más evidente cuando se abre la actividad por sectores.

Los que mantienen el crecimiento son principalmente aquellos vinculados con recursos naturales y exportaciones, mientras varias ramas con mayor peso sobre el empleo y el consumo permanecen en retroceso.

De hecho, el rubro Minas y Canteras creció 8,4% interanual, impulsado por el complejo hidrocarburífero, al igual que Agricultura, Hotelería y Electricidad que también mostraron avances.

Del otro lado quedaron la industria manufacturera, con una caída de 4,6%, y el comercio mayorista y minorista, con un retroceso de 5,1%.

"El informe es claro al sostener que 12 de las 16 divisiones manufactureras registraron contracciones interanuales, principalmente en actividades vinculadas con bienes durables, construcción e inversión de capital", analizó otro empresario consultado por iProfesional.

Entre los rubros que más retrocedieron aparecen productos de arcilla y cerámica no refractaria, con una baja mensual superior al 20%; calzado y sus partes, con una caída cercana al 11%; equipos eléctricos, muebles y colchones, con retrocesos próximos al 10%; y vitivinicultura y pinturas, con bajas del orden del 8%.

Desde una empresa enfocada mayormente al comercio exterior destacaron que el contraste que marca el informe es central porque el dinamismo de las actividades exportadoras todavía no alcanza para trasladarse al resto del entramado productivo.

El consumo cambia además de caer

La debilidad del mercado interno también aparece en los supermercados en donde las ventas retrocedieron 2,1% interanual en julio y acumularon una caída de 2,7% durante los primeros siete meses de 2026.

Para agosto, estimaciones de Scentia muestran otra baja de 1,5% frente al mismo mes de 2025 y de 0,7% respecto de julio.

Varios ejecutivos de este sector reconocieron que la actividad no se recupera y que la caída se mantendrá, por lo menos, hasta el primer semestre del año próximo.

"Es que el ajuste de los hogares no pasa solamente por las cantidades sino que también cambió la composición de las compras", reconoció uno de esos ejecutivos.

El informe utiliza el mercado de lácteos para mostrar esa transformación, sosteniendo que el consumo aparente pasó de 91,6 litros equivalentes por habitante entre enero y julio de 2024 a 103,5 litros en igual período de 2025 y 107,3 litros este año. La recuperación de las cantidades estuvo acompañada por una mayor demanda de productos básicos de menor valor agregado, como leche común en sachet, quesos blandos económicos y yogures estándar.

Para empresarios vinculados a compañías de consumo masivo presentes en el Coloquio de IDEA, esa modificación supone que una recuperación de las unidades vendidas no necesariamente devuelve la composición de ventas previa.

Empleo y crédito limitan la recuperación

La discusión sobre el mercado laboral, que también estuvo presente en IDEA y, a partir de los resultados del documento, agrega otro condicionante a los planes empresarios.

El informe muestra que el desempleo alcanzó el 7,9% durante el segundo trimestre y, entre las conclusiones, Qualy señala que el incremento estuvo explicado principalmente por el ingreso al mercado laboral de personas que antes no buscaban empleo y comenzaron a hacerlo para sostener los ingresos del hogar.

Los nuevos puestos, además, son mayoritariamente informales, a lo cual se suma el comportamiento del empleo formal que, según los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales incluidos en el informe, acumulaba en junio ocho meses consecutivos sin crecimiento y una caída interanual de 1,3%.

El crédito tampoco consigue funcionar como contrapeso, al punto que la consultora describe un mercado frenado por tasas reales positivas, mayor cautela de las entidades financieras frente al aumento de la mora y una demanda también condicionada por el costo del financiamiento.

La combinación ayuda a explicar por qué Qualy extiende la debilidad del consumo más allá del cierre de este año y por qué en IDEA se advierte que los costos agregan presión sobre los márgenes.

De hecho, la desaceleración de la inflación constituye uno de los componentes de la estabilidad macroeconómica que destaca el informe, en donde se asegura que el IPC aumentó 1,7% en agosto, aunque la inflación núcleo se mantuvo en 1,8%, mientras que los precios mayoristas avanzaron 2,1%.

Para los presentes en el Coloquio, esa diferencia abre una tensión adicional para las empresas orientadas al mercado doméstico porque entienden que una demanda debilitada reduce el margen disponible para trasladar los aumentos de costos a los precios finales.

Qualy sostiene que esa presión afecta especialmente a las pymes, que cuentan con menor poder de negociación frente a proveedores y clientes.

En las grandes compañías cotizantes, en cambio, su análisis de los balances del primer semestre detectó una mejora de la rentabilidad promedio sustentada principalmente en un manejo más eficiente de los costos.

La diferencia entre empresas pasa entonces también por la capacidad financiera y operativa para atravesar un período más prolongado de baja demanda.

Quienes ya modifican sus decisiones

El comportamiento de las grandes compañías permite observar cómo comienza a trasladarse el escenario macroeconómico a las decisiones empresarias.

En ese sentido, varios ejecutivos consultados en IDEA admitieron que se encuentran encarando planes para reforzar el control de costos, incluida la mano de obra, y que aumentaron el peso de la deuda financiera de corto plazo destinada a financiar capital de trabajo.

Con ventas estables o descendentes y costos crecientes, para estas empresas la prioridad pasa por sostener los márgenes y preservar una estructura financiera capaz de absorber el alargamiento de los plazos de cobros y pagos.

Para atravesar los próximos meses, el informe de Qualy plantea una estrategia basada en el control de costos, la renegociación de contratos, una administración cuidadosa de los stocks y el mantenimiento de liquidez. También señala la conveniencia de acotar descalces de moneda y plazos y evitar compromisos financieros largos ante eventuales movimientos de las tasas y del tipo de cambio.

Qualy considera que la incertidumbre sobre las reglas de juego que regirán después de las elecciones de 2027 genera incentivos para que familias y empresas posterguen decisiones importantes.

A partir de ese supuesto, el documento proyecta que ni el consumo ni la inversión mostrarían dinamismo, al menos, hasta el segundo trimestre de 2027.

El dólar suma otra variable hacia 2027

El horizonte que plantea el informe y que los empresarios de IDEA defienden incorpora además un factor que excede al consumo como es la demanda privada de dólares.

En agosto, la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de u$s660 millones, hasta u$s48.259 millones. Qualy aclara que ese incremento respondió al efecto valuación y no a nuevos flujos genuinos de divisas.

El dato adquiere otra dimensión al ampliar el período y llevarlo hasta la salida del cepo, en abril de 2025, cuando la compra de dólares para atesoramiento del sector privado superó los u$s51.000 millones, por encima del stock de reservas registrado al cierre de agosto.

Tanto el trabajo de Qualy como la mirada de varios ejecutivos presentes en el Coloquio advierte que esa demanda podría intensificarse durante 2027, cuando las decisiones de consumo e inversión también comenzarían a estar más condicionadas por el proceso electoral.