Bloquean planta de Granja Tres Arroyos y les ofrecen cajones de pollo para frenar piquete
Puntos importantes
No hay respiro en la crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos, la principal avícola de la Argentina. El conflicto en torno al derrumbe financiero y comercial que padece la empresa sumó un nuevo capítulo de tensión operativa y violencia en la provincia de Buenos Aires. Esto, a muy poco de ocurrido el vencimiento de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense y la confirmación de 1.250 despidos en sus plantas. En ese marco, medio centenar de trabajadores cesanteados volvieron a bloquear el ingreso a la fábrica ubicada en Pinazo, en la localidad de La Lonja, partido de Pilar. El piquete impide la entrada y salida de camiones para frenar la faena hasta que la compañía abone salarios e indemnizaciones adeudadas.
La planta de La Lonja es clave para la avícola en tanto se trata de la única planta que recibe pollos vivos provenientes de Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Como consecuencia de la protesta, en las últimas horas dos camiones quedaron atrapados dentro del predio, otros dos permanecen estacionados afuera, y un quinto debió retornar a su lugar de origen. El personal en actividad de la planta fue enviado de regreso a sus hogares.
Cómo es la oferta de Granja Tres Arroyos para levantar el bloqueo en Pila
En el lugar del conflicto, los manifestantes denunciaron haber sufrido amenazas y presiones por parte de un grupo de personas enviadas por el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA). A pesar de la presencia de efectivos policiales, los uniformados no intervinieron durante las intimidaciones.
"Estamos en el acampe desde hace varias semanas porque venimos a reclamar la deuda que ellos mantienen con nosotros que son cuatro meses de sueldo más aguinaldo, sin contar lo que es indemnizaciones. No se quieren hacer cargo de la deuda, nadie aparece y dice gente levanten esto, vamos a arreglar de alguna manera con alguna plata y llegar a buenos términos", afirmó Fernando Bordón, uno de los trabajadores despedidos.
Respecto de los incidentes, Bordón relató: "Estábamos con los compañeros hasta que vimos un grupo de 15 personas que se acercaron a amedrentarnos que nos iban a c... a palos si no levantábamos el acampe, que los camiones tenían que pasar, que eran trabajadores, pero en ningún momento un trabajador ataca a otro trabajador. En ningún momento se identificaron, iban todos encapuchados y así y todo la policía no tuvo interés en saber quiénes eran".
El trabajador agregó a medios locales que la empresa presuntamente mandó a gente ajena a la fábrica para intentar romper la protesta y detalló que la única respuesta formal recibida consistió en el ofrecimiento de un cajón de pollos para cada cesanteado a cambio de levantar la medida. Sobre la situación interna, Bordón indicó que los operarios activos continúan trabajando por "40 mil pesos por semana con un 35% o menos de personal".
Despidos firmes en Granja Tres Arroyos
La escalada del conflicto sobrevino tras el cierre sin acuerdo de la última audiencia en la sede del Ministerio de Trabajo provincial en La Plata. Sin margen legal para extender la conciliación obligatoria, Granja Tres Arroyos ratificó el despido de 1.250 empleados distribuidos en tres establecimientos bonaerenses: 700 en Capitán Sarmiento, 500 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar.
Durante la audiencia, indicó Pilar a Diario, el apoderado de la firma, Walter Carrizo, confirmó la posición corporativa: "En relación con los despidos y desvinculaciones comprendidos en el conflicto, esta parte mantiene y ratifica las decisiones oportunamente comunicadas, con las causales y alcances expresados en cada comunicación". La empresa argumentó la "necesidad de adecuar la estructura a la actividad efectivamente disponible y preservar la continuidad de la explotación".
Desde el STIA advirtieron que el cobro de indemnizaciones permanece en una nebulosa, ya que los reclamos se tramitarían bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
El proceso se encuentra paralizado a la espera de que la Cámara Comercial defina la disputa de competencia entre el Juzgado Nº 21, a cargo de Germán Páez Castañeda, y el Juzgado Nº 1, de Alberto Alemán. La falta de definición sobre qué magistrado tramitará el concurso preventivo mantiene en suspenso la causa, en un escenario que la propia compañía advirtió que "indefectiblemente conducirá a la inminente quiebra".
Un rojo financiero y sospechas de vaciamiento
El colapso de la firma expone un pasivo total de $536.000 millones distribuido entre 4.978 acreedores al 31 de diciembre de 2025. El número incluye $199.000 millones en deudas financieras, $161.000 millones con proveedores y $78.000 millones en compromisos laborales, sumado a más de $126.000 millones en cheques rechazados.
El escenario judicial se complicó aún más con la decisión de la Justicia Comercial de ordenar la inhibición provisoria de todos los bienes del Grupo GTA (integrado por Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agroindustrial).
La medida cautelar respondió a denuncias presentadas por la sindicatura de la quiebra de Rasic Hermanos y por extrabajadores de las plantas de Wade (ex Cresta Roja), quienes acusaron a la conducción de GTA de presuntas maniobras de vaciamiento mediante el retiro diario de maquinaria, insumos y herramientas, aportando fotos y videos como prueba.