Quebró una empresa que abastecía a Arcor y Quilmes: 130 trabajadores quedaron sin empleo

La maderera de Linor, de Misiones, abastecía a grandes empresas como ARcor, acumuló una deuda fiscal de $500 millones y cerró su planta
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Durante años, Linor SRL fabricó pallets de madera para empresas de distintos sectores productivos. En 2022, el aserradero de Azara, Misiones, producía alrededor de 50.000 unidades mensuales y abastecía a compañías como Arcor, Ledesma, Loma Negra, Quilmes y Papel Misionero.

También comercializaba subproductos de la madera y exportaba pino seco a Estados Unidos. Cuatro años después, la historia terminó en una quiebra judicial. La firma cerró su planta en mayo de 2026 y dejó a unos 130 trabajadores sin empleo.

En septiembre, el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N.º 8 de Posadas declaró la quiebra indirecta de la sociedad, luego de constatar el incumplimiento del acuerdo preventivo alcanzado durante el concurso de acreedores iniciado en 2020.

La deuda fiscal de $500 millones y el embargo que complicó la operación

La crisis financiera de Linor se profundizó antes del cierre. La empresa acumulaba una deuda fiscal cercana a los $500 millones con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que se arrastraba desde 2024.

Empleados de Linor trabajando en la fábrica con las maderas
Empleados de Linor trabajando en la fábrica con las maderas

El embargo preventivo de sus cuentas bancarias restringió la disponibilidad de fondos para afrontar gastos operativos, pagar salarios y comprar insumos. También se reportaron obligaciones pendientes con la distribuidora eléctrica.

El problema financiero coincidió con una caída de la demanda interna y mayores costos de producción y energía, lo que impactó en la continuidad de la planta.

Qué determinó la justicia

La sentencia dispuso que las instalaciones, maquinarias, vehículos y documentación contable y laboral queden bajo control de la sindicatura. También ordenó bloquear las cuentas bancarias e intimó a los administradores a entregar los libros y registros de la empresa. El objetivo es preservar los activos y reconstruir la situación patrimonial para avanzar con la liquidación.

El expediente deberá precisar tanto los bienes disponibles como el conjunto de los créditos que reclamen los acreedores. La resolución también estableció un tratamiento diferenciado para los acreedores que ya habían verificado sus créditos durante el concurso y aquellos cuyas acreencias surgieron después de su presentación.

En el caso de los trabajadores, la sindicatura deberá elaborar un informe individualizado que detalle las fechas de ingreso y desvinculación, los salarios pendientes y las indemnizaciones que pudieran corresponder.

Asimismo, se debe hacer una distinción entre las acreencias anteriores al concurso preventivo como aquellas que se generaron luego de la presentación y las que correspondan al período posterior a la quiebra.

Dicho informe se tiene que presentar dentro de los 30 días posteriores a la incautación de los libros o a la compulsa de los expedientes.

La quiebra de Linor en un sector con caída de la actividad

El cierre se produjo en un contexto difícil para la industria maderera. El informe de actividad de marzo de 2026 de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), basado en un relevamiento de 43 empresas de 11 provincias, indicó que el 72% había registrado una caída de su producción durante el segundo semestre de 2025. Dentro de ese grupo, el 23% reportó retrocesos superiores al 40%.

El mismo relevamiento registró una caída interanual del 6,7% en el empleo de la industria maderera a diciembre de 2025. Con la quiebra, se oficializa el cierre de una empresa que llegó a darle trabajo a más de 300 personas en su mejor momento y deja a 130 operarios despedidos.