Los Grobo deja de lado una herramienta para tomar deuda, mientras negocia con acreedores
Puntos importantes
Los Grobo Agropecuaria decidió abandonar el programa de endeudamiento a través de búsqueda de fondos en los mercados de capitales, mientras continúa en concurso preventivo y negocia con sus acreedores una salida que tiene como próxima fecha decisiva febrero de 2027.
La decisión fue adoptada el 15 de octubre por la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria de la empresa y comunicada este viernes 16 de octubre a la Comisión Nacional de Valores (CNV) mediante un hecho relevante.
En ese encuentro, el único accionista de la sociedad, Grupo Los Grobo Holdings L.L.P., titular del 100% del capital y de las acciones con derecho a voto, aprobó por unanimidad el retiro voluntario del régimen de oferta pública correspondiente al Programa Global de Emisión de Obligaciones Negociables que tiene un valor nominal máximo autorizado por u$s80 millones.
La decisión se produce en una situación financiera que volvió improbable la utilización de esa herramienta en el corto plazo por el concurso preventivo que atraviesa el grupo.
A través de ese instrumento negocia la reestructuración de sus pasivos y busca capital para sostener la recuperación del negocio.
En ese escenario, la prioridad pasa por resolver la deuda existente antes que mantener disponible una plataforma destinada a realizar nuevas emisiones que no llevará a cabo, por lo menos, mientras no regularice su escenario financiero.
El mantenimiento de un programa de este tipo supone además sostener una costosa estructura de gastos para conservar disponible el acceso al régimen de oferta pública que no utiliza y que, por lo tanto, pierde utilidad y genera erogaciones administrativas que pueden evitarse con su retiro.
Los Grobo: una deuda que sigue bajo negociación
La dimensión del concurso permite poner en contexto la decisión del holding.
De acuerdo con la última cuantificación disponible de FIX SCR, en el proceso fueron declarados créditos admisibles por $70.124 millones y u$s151 millones por deuda financiera, fiscal y comercial.
Dentro del monto denominado en dólares, u$s43 millones correspondían a codeudorías con Agrofina, otra compañía del grupo que también ingresó en concurso preventivo.
En todos los casos, los fondos corresponden a créditos admitidos dentro del proceso concursal que comenzó formalmente cuando el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°12 dispuso el 20 de febrero de 2025 la apertura del proceso, que tramita bajo el expediente "Los Grobo Agropecuaria S.A. s/ Concurso Preventivo", N°145/2025.
Desde entonces se desarrollaron las etapas de presentación y verificación de créditos y los informes previstos por la Ley de Concursos y Quiebras.
El informe de FIX de mayo de este año ya registraba el volumen de créditos admitidos y ubicaba a la compañía en la etapa previa a la formulación de una propuesta para los acreedores.
Pero ese calendario volvió a cambiar durante este año ya que el 14 de julio, el Juzgado prorrogó el período de exclusividad hasta el 16 de febrero de 2027 pero también fijó para unos días antes, el 5 de febrero, la audiencia informativa.
El cambio resulta relevante porque el cronograma anterior colocaba la definición varios meses antes, por lo cual la extensión le otorgó a la compañía más tiempo para avanzar en las negociaciones necesarias para alcanzar un acuerdo.
Durante el período de exclusividad, Los Grobo debe conseguir las conformidades requeridas de sus acreedores para que una propuesta pueda avanzar hacia una eventual homologación judicial.
La búsqueda de capital entra en la salida
Mientras esa negociación permanece abierta, el objetivo financiero inmediato está puesto en ordenar la deuda existente y conseguir una estructura de pagos compatible con la continuidad de la empresa.
Es en ese escenario donde la plataforma para realizar nuevas emisiones de ON pierde utilidad inmediata, además de que el grupo trabaja en la incorporación de un inversor que pueda acompañar la recuperación.
La búsqueda de capital comenzó a adquirir relevancia a medida que avanzó el concurso y Los Grobo redujo su estructura.
Por eso, la posibilidad de conseguir un nuevo respaldo está ligada a la capacidad de presentar un negocio operativo que pueda generar fondos una vez ordenado el pasivo.
Ese proceso se desarrolla sobre una compañía considerablemente más pequeña que antes de la crisis teniendo en cuenta que concentró su actividad en los negocios de originación y comercialización de granos y distribución de insumos, al mismo tiempo que redujo actividades que demandaban mayor capital.
La reducción también alcanzó al empleo ya que la dotación pasó de 469 colaboradores en enero de 2025 a 249 al cierre de junio pasado.
El ajuste permitió reducir costos mientras la empresa intentaba recuperar actividad, tal como lo demuestran los datos de su último balance general correspondiente al primer semestre de este año, cerrado en julio pasado.
Al cierre de ese ejercicio, Los Grobo informó que estaba operando con más de 970 clientes y un volumen anual de 689.000 toneladas acopiadas que marcan un crecimiento con relación a los peores momentos de su crisis pero que, de todos modos, están lejos de sus cifras históricas.
De hecho, la propia web corporativa todavía exhibe como referencia 8.000 clientes, 2,2 millones de toneladas acopiadas y 429 colaboradores, valores que ya no describen la estructura actual de Los Grobo.
Un socio brasileño que gana peso
Una parte de la recuperación operativa de Los Grobo quedó apoyada en la relación comercial con Amaggi Argentina, filial local del grupo brasileño de agronegocios.
Los acuerdos le permitieron reconstruir operaciones de originación y comercialización sin recuperar inmediatamente la estructura financiera que tenía antes de ingresar al concurso pero con un plan de profundizar ese esquema.
Para el período productivo comprendido entre diciembre próximo y noviembre de 2027, Los Grobo prevé ampliar los acuerdos comerciales con Amaggi y duplicar tanto la cantidad de clientes en operación como las toneladas a acopiar respecto de los niveles registrados al cierre del último ejercicio.
El dato permite dimensionar qué negocio pretende conservar la compañía después de la reestructuración como parte de una estrategia que quedó concentrada en actividades con menores necesidades de capital y apoyadas en acuerdos comerciales con terceros.
La recuperación del volumen tiene además una relación directa con el concurso ya que generar margen operativo y caja resulta indispensable para formular una propuesta que pueda ser sostenida frente a los acreedores y para atraer capital destinado a la etapa posterior.
Un resultado que muestra menores pérdidas
La fotografía financiera del ejercicio cerrado el 30 de junio que fue presentado ante la CNV el 8 de septiembre bajo el documento 3567957, muestra que el grupo terminó con una pérdida de $17.543,5 millones, considerablemente inferior al resultado negativo del ejercicio anterior.
La mejora también apareció en el desempeño operativo con un EBITDA que había sido negativo en el ejercicio previo, y que ahora redujo sustancialmente el rojo tras alcanzar un resultado positivo equivalente a u$s5,3 millones.
Los números permiten sostener que la compañía consiguió mejorar sus resultados operativos, recuperar parte del volumen y reducir estructura, aunque su futuro todavía depende del desenlace del concurso y de la reorganización de sus obligaciones para definir la continuidad sobre una base financiera diferente.
Es justamente esa situación la que separa el presente de la empresa de la época en que utilizaba el mercado de capitales como una vía habitual para financiarse.
Además, la reorganización excedió el frente financiero ya que Los Grobo también recurrió a un Procedimiento Preventivo de Crisis y alcanzó un acuerdo con la Unión Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina, posteriormente homologado por la autoridad laboral.
El esquema incluyó temporalmente beneficios vinculados con las contribuciones patronales correspondientes al personal comprendido.