Vaca Muerta sale a formar a los profesionales que necesita para sostener su expansión
Las productoras comenzaron a vincularse directamente con las universidades ante una demanda de personal calificado que crecerá junto con la actividad
El crecimiento de Vaca Muerta abrió otro frente para las petroleras a partir de la necesidad de conseguir y formar a los profesionales indispensables para sostener la expansión de la actividad de la mayor zona de hidrocarburos de la Argentina.
A partir de esa premisa, las principales productoras con operaciones en el país comenzaron a intervenir directamente en la preparación de futuros ingenieros y a vincularse con las universidades para acercar la formación académica a las necesidades concretas de las operaciones en un contexto de crecimiento del empleo en la zona
La primera experiencia reunió en Neuquén a 120 futuros ingenieros en petróleo de seis universidades del país, que participaron de un entrenamiento práctico enfocado en la operación de pozos no convencionales.
La iniciativa, denominada "Desafío CEPH", fue organizada la semana pasada por la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), que representa a las compañías del upstream.
La actividad inauguró una secuencia prevista de acciones para vincular el ámbito académico con el industrial bajo el padrinazgo de la cámara y responde a una necesidad que las propias petroleras colocan entre sus prioridades como es la de disponer de profesionales capacitados para acompañar una industria que proyecta incrementar producción, exportaciones e inversiones durante los próximos años.
La dimensión potencial de esa demanda aparece en las proyecciones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) difundidas por la CEPH.
En el documento se asegura que la expansión del sector energético hacia 2030 requeriría un pico de entre 30.000 y 43.000 trabajadores directos adicionales para tareas de perforación, fractura y operaciones, cerca de un 60% más de empleo frente al nivel tomado como referencia por esa estimación.
Vaca Muerta: déficit de profesionales calificados en la industria petrolera
Los datos muestran cómo la disponibilidad de personal especializado empieza a incorporarse a la agenda de una industria que necesita aumentar simultáneamente capacidad productiva, infraestructura y dotaciones.
De hecho, la CEPH ya había advertido esa dificultad antes de realizar el entrenamiento en Neuquén.
Lo hizo al presentar el programa destinado a estudiantes, cuando la cámara empresarial sostuvo en un documento que la carencia de recursos humanos con la preparación adecuada "constituye uno de los principales obstáculos que deben sortear las empresas en esta coyuntura".
La cámara vincula directamente esa dificultad con el ritmo de crecimiento del petróleo y el gas y con la necesidad de operar bajo condiciones de eficiencia y seguridad.
La capacitación deja entonces de funcionar únicamente como una actividad educativa para transformarse en una herramienta de las productoras destinada a ampliar la disponibilidad futura de personal.
En ese sentido, el mercado laboral del sector ya mostró una dinámica diferente de la registrada por el conjunto de la economía teniendo en cuenta que, según datos del Ministerio de Trabajo citados por la CEPH, durante la última década la ocupación general promedio del país aumentó 1%, mientras que el empleo en oil & gas creció 28%.
La propia cámara sostiene además que la producción de hidrocarburos se encuentra entre las actividades generadoras de empleo formal con mejores remuneraciones del país y prevé que esa característica se mantenga durante los próximos años.
La necesidad de anticiparse también está relacionada con la escala de las inversiones proyectadas en un escenario sujeto a los precios internacionales, las condiciones macroeconómicas y el marco regulatorio.
La CEPH calcula que las inversiones en hidrocarburos podrían superar los u$s15.000 millones anuales durante la próxima década, con un pico superior a los u$s20.000 millones en en 2027.
Las razones para apoyarse en las universidades
La respuesta empresarial a este contexto comenzó a tomar una estructura específica con la creación por parte de la cámara de una Comisión de Vinculación Universitaria, como un nuevo grupo de trabajo cuyo objetivo es acercar el ámbito académico a la industria y alinear la formación de los futuros profesionales con las necesidades reales de las compañías.
La primera acción de esa comisión fue el "Desafío CEPH" que se desarrolló durante el encuentro anual de los capítulos estudiantiles de la Society of Petroleum Engineers (SPE) y contó con la experiencia técnica del Instituto Vaca Muerta.
El espacio permitió recrear escenarios vinculados con las operaciones petroleras dentro de un entorno seguro y controlado y la propuesta buscó que los estudiantes tomaran contacto con situaciones similares a las que pueden enfrentar durante su futura actividad profesional y trasladaran los conocimientos académicos a la resolución de problemas operativos.
Fueron 120 los participantes invitados y fueron divididos en cuatro grupos para enfrentar un reto técnico, bajo la guía de profesionales de las compañías socias de la CEPH.
Los especialistas orientaron el análisis de las consignas y participaron de la evaluación de los resultados.
La convocatoria también contó con la participación de alumnos de seis casas de estudio como el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA); la Universidad de Buenos Aires (UBA); la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ); la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB); la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).
Cómo es la capacitación práctica para estudiantes de ingeniería
El encuentro fue abierto por el director ejecutivo de la CEPH, Juan Schamber, quien planteó ante los estudiantes que el aumento futuro de la producción y las exportaciones dependerá tanto del esfuerzo de la industria como de la incorporación de nuevos profesionales.
"El petróleo y el gas son parte de un proyecto de país que hoy llevan adelante miles de trabajadores", señaló Schamber, quien agregó que los futuros ingenieros podrán convertirse en protagonistas de la próxima etapa del sector.
Sus definiciones muestran cómo la propia cámara que representa califica de prioritario para una industria en expansión "el desafío de contar con profesionales capacitados", motivo por el cual la experiencia realizada en Neuquén fue planteada como el comienzo de una secuencia de acciones y no como una actividad aislada.
De hecho, el gobierno provincial también participó de la experiencia con la presencia de Guillermo Koenig, ministro de Economía de Neuquén, quien compartió la puesta en común con la que terminó la jornada, en una provincia que concentra el núcleo de la actividad de Vaca Muerta y una parte central de la demanda de trabajadores vinculados con el desarrollo no convencional.
Una estructura para ampliar la oferta de talento
El Instituto Vaca Muerta, que aportó la experiencia técnica para la capacitación, forma parte de la misma estrategia de ampliación del capital humano.
Inaugurado este año en el polo tecnológico de Neuquén a partir de una iniciativa de Fundación YPF apoyada por productoras del upstream, fue creado para capacitar gratuitamente entre 2.000 y 3.000 personas por año en habilidades requeridas por la producción de energía.
Desde su apertura, el Instituto registra 13.000 inscriptos y la industria identificó más de 100 perfiles diferentes y unas 200 posiciones relacionadas con la producción de petróleo y gas.
Las estimaciones difundidas en ese momento por la CEPH ampliaban el horizonte más allá de las operaciones directas al sostener que, durante los próximos 15 años podrían generarse entre 180.000 y 240.000 empleos directos e indirectos para cubrir diferentes posiciones, incluyendo la demanda de las compañías de servicios.
La búsqueda también apunta a quienes se fueron
La estrategia para ampliar el capital humano disponible tiene otro frente que es el de atraer a profesionales que emigraron.
En ese sentido, un relevamiento difundido por la CEPH durante este mes de octubre muestra que la expansión energética también podría convertirse en un incentivo para recuperar profesionales argentinos que desarrollaron sus carreras en el exterior.
El estudio fue realizado por la consultora Numan entre profesionales con una trayectoria significativa dentro de la industria y de sus resultados se desprende que el 55% de los consultados acumula más de 20 años de experiencia y el 56% vive fuera de la Argentina desde hace más de una década.
Entre quienes actualmente ocupan posiciones de liderazgo, el 68% manifestó que aceptaría regresar al país bajo determinadas condiciones.
La remuneración fijada en moneda dura apareció como el principal requisito, seguida por las facilidades para la relocalización familiar.
El interés aumenta ante la posibilidad de asumir responsabilidades de conducción, teniendo en cuenta que el 85% de los consultados consideraría regresar si pudiera ocupar una posición jerárquica.
Para las compañías, ese grupo representa una fuente de profesionales con experiencia que podría complementar la incorporación de nuevos graduados.
Las proyecciones de reservas de hidrocarburos en Vaca Muerta
La necesidad de ampliar la base profesional aparece además frente a un recurso que mostró una escala superior a la calculada hasta ahora.
Un estudio del IAPG realizado a pedido de la Secretaría de Energía determinó este año que Vaca Muerta posee 30.170 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables, un 89% por encima de la estimación internacional utilizada como referencia desde 2013.
El trabajo fue elaborado por un equipo multisectorial integrado por técnicos de YPF; Pluspetrol; Pan American Energy (PAE); Pampa Energía; Vista; Chevron y Tecpetrol, junto con especialistas de la Secretaría de Energía, el IAPG y profesores de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata.
La revisión se explicó por una ampliación del área prospectiva útil, un mayor espesor considerado aprovechable y mejoras en el factor de recuperación derivadas, entre otros elementos, de los avances tecnológicos acumulados durante los últimos años.
La capacitación llevada a cabo en Neuquén incorporó ahora otra pieza a ese proceso con los cuatro grupos de futuros ingenieros que resolvieron situaciones operativas bajo la guía de profesionales que actualmente trabajan en compañías socias de la CEPH, un esquema que la nueva Comisión de Vinculación Universitaria prevé continuar mediante nuevas acciones entre las empresas y las casas de estudio.