Electrolux cerró su planta en Rosario y la UOM reclama que vuelva a producir
El cierre de la planta de Electrolux en Rosario abrió una nueva etapa en el conflicto entre la empresa y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Después de que los trabajadores acordaran el cobro de sus indemnizaciones y una compensación adicional, el gremio mantiene su reclamo para que la fábrica vuelva a producir y se recuperen los puestos de trabajo.
La audiencia que se había previsto para el martes 20 de octubre en la sede local del Ministerio de Trabajo de Santa Fe quedó sin efecto, según confirmó la UOM Rosario. La instancia había sido fijada en el marco de la conciliación obligatoria que suspendió temporalmente los despidos y mantuvo los salarios durante el período de negociación.
La UOM insiste con la reapertura de Electrolux
El secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello, ratificó que el gremio no considera cerrado el conflicto pese al acuerdo económico con los trabajadores.El sindicato también cuestiona la decisión de abandonar la producción local y abastecer el mercado argentino con electrodomésticos importados.
Donello reclamó un cambio en la política de importaciones y pidió que se priorice la producción nacional, junto con la reincorporación de los trabajadores afectados.
Es importante tener en cuenta que la situación actual es diferente de la que existía a fines de septiembre, cuando la conciliación obligatoria había suspendido los despidos mientras continuaban las negociaciones.
Con el acuerdo indemnizatorio, esa instancia dejó de ser el eje de la disputa. El reclamo sindical ahora apunta a la posibilidad de recuperar la actividad y los empleos, aunque hasta el momento no se informó un plan para reabrir la planta.
Por qué Electrolux dejó de producir en Rosario
Electrolux anunció el cierre de su planta ubicada en la zona sudoeste de Rosario, donde se fabricaban electrodomésticos de línea blanca. La empresa explicó que la decisión respondía a un plan para mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad de sus operaciones globales, en función de los cambios en el mercado y del modelo operativo de la industria.
La decisión implicó dejar de fabricar localmente productos que la empresa pasará a importar para abastecer el mercado argentino. Ese cambio es uno de los principales puntos de desacuerdo con la UOM, que cuestiona el impacto sobre el empleo industrial y reclama que se retome la producción en Rosario.
La salida de Electrolux de la producción local no fue el primer ajuste en su planta de Rosario. En octubre de 2025, la empresa aplicó suspensiones rotativas que alcanzaron a unos 400 trabajadores, en un contexto de caída de las ventas y acumulación de stock. En marzo de 2026, además, abrió un programa de retiros voluntarios al que se anotaron más de 130 operarios, según fuentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
De esta forma, el acuerdo indemnizatorio permitió resolver la compensación económica de los trabajadores alcanzados, pero no modificó la decisión de cerrar la fábrica. Este se produce en un escenario complejo para el sector metalúrgico.
Según el último informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la actividad trabajaba con una utilización de la capacidad instalada del 40,2%.
La continuidad del reclamo sindical deja abierto el interrogante sobre el futuro del establecimiento y la posibilidad de recuperar los empleos vinculados con la producción local.