Edesur mejoró sus cuentas y ganó $62.000 millones, pero hay una señal de alerta
Edesur dejó atrás las pérdidas de los primeros nueve meses de 2025 y cerró igual período de 2026 con una ganancia neta de $62.307 millones, equivalentes a u$s39,9 millones.
La recuperación respondió a una mejora del resultado bruto, una evolución favorable de los costos financieros netos y el efecto positivo del ajuste por inflación, según el comunicado de resultados aprobado por su directorio este 28 de octubre.
Por lo menos así surge de analizar el último reporte enviado por la mayor distribuidora de electricidad de la Argentina enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), durante este miércoles 28 de enero, correspondiente a los primeros nueve meses de este 2026.
Un año antes, la distribuidora había registrado una pérdida de $5.625 millones, equivalentes a u$s3,6 millones, dato que marca el cambio logrado por la empresa en estos últimos 12 meses.
De acuerdo al reporte de la empresa, la recuperación del resultado final tuvo diferencias con la evolución de la operación ya que, mientras los ingresos aumentaron un 13% en términos reales, el EBITDA retrocedió un siete por ciento y las inversiones disminuyeron un 12% en moneda constante.
La empresa explicó que el resultado operativo del año anterior había recibido un aporte extraordinario por un acuerdo con el Estado y la
Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA), encargada de coordinar en tiempo real la generación, el transporte y la distribución de electricidad del país.
El balance también mostró una reducción en la duración promedio de los cortes y un crecimiento de las pérdidas de energía, atribuido principalmente al hurto de electricidad.
Estos movimientos se produjeron con una base de alrededor de 2,7 millones de clientes y un aumento del consumo concentrado en los hogares y comercios.
El origen de la recuperación de Edesur
De acuerdo al balance, los ingresos acumulados llegaron a $2.124.708 millones, unos u$s1.362 millones, frente a los $1.884.601 millones de los primeros nueve meses del 2025, equivalentes a u$s1.208,1 millones.
Dentro de esa facturación aparecen dos acuerdos por electricidad consumida en barrios populares como parte de un convenio firmado con el Estado nacional que aportó ingresos reconocidos por $39.998 millones, o u$s25,6 millones correspondientes al período comprendido entre 2024 y septiembre pasado.
En este caso, el acuerdo con la provincia de Buenos Aires sumó $5.676 millones o u$s3,6 millones, por consumos de 2024.
De este modo, ambos conceptos totalizaron $45.674 millones o u$s29,3 millones, y representaron alrededor del 2,1% de los ingresos del período, según cálculos sobre las cifras difundidas por la compañía.
En el balance, Edesur explicó que corresponden a energía que ya había pagado a CAMMESA y cuyo recupero se realizará "a precios históricos y sin retribución".
Además, la empresa identificó una mejora del resultado bruto, una evolución favorable de los costos financieros netos y una ganancia por el ajuste por inflación que corresponde al tratamiento contable de la pérdida de poder adquisitivo del peso y debe distinguirse de los ingresos por la prestación del servicio y de los movimientos de efectivo.
La huella de los extraordinarios
En el documento se agrega que el EBITDA alcanzó los $244.200 millones, equivalentes a u$s156,5 millones, contra los $263.600 millones de los primeros nueve meses del 2025 que son iguales a u$s169 millones.
En su comunicado, Edesur define este indicador como el resultado operativo antes de depreciaciones, amortizaciones y deterioro de créditos por servicios y asegura que la disminución interanual estuvo condicionada por un reconocimiento extraordinario del ejercicio anterior.
También agrega que durante el 2025, había contabilizado ingresos por $166.474 millones o u$s106,7 millones, vinculados al acuerdo suscripto con la Subsecretaría de Energía Eléctrica y CAMMESA dentro del régimen especial de deudas del sector.
El balance sostiene además que el EBITDA representó aproximadamente el 11,5% de los ingresos de estos nueve meses, frente al 14% de igual período de 2025.
El esfuerzo inversor
Por otra parte, Edesur sostiene haber destinado $257.498 millones a inversiones que equivalen a u$s165,1 millones, contra los $294.109 millones o u$s188,5 millones del mismo período del año pasado, mostrando una caída de 12% en términos reales.
En este sentido, la compañía aclaró que los desembolsos fueron superiores en pesos corrientes, pero que la reexpresión por inflación de los valores comparativos produjo la caída al medir ambos períodos en moneda homogénea.
También aclaró que la inversión aumentó nominalmente y quedó por debajo del año anterior una vez contemplada la inflación, diferencia que permite interpretar los dos datos que aparecen en el comunicado sin confundir un mayor desembolso en pesos con una expansión real del esfuerzo inversor.
En cuanto a los fondos ara sostener su plan de expansión, la empresa informó haber tomado nuevo financiamiento por $320.000 millones o u$s205,1 millones como parte de una operación bancaria acordada con ICBC, Santander, BBVA, Galicia y Banco de Valores.
El préstamo tiene un plazo de 36 meses, contempla 12 meses de gracia para el capital y utiliza como garantía una cesión fiduciaria del 30% de la facturación presente y futura de la distribuidora.
El cronograma prevé devolver el 30% del capital durante el segundo año y el 70% restante en el tercero, después del período de gracia.
La contrapartida regulatoria
Más allá de estos números, la empresa tiene también en cuenta la relación entre ingresos, inversiones y calidad del servicio que está encuadrada en la revisión tarifaria quinquenal que comenzó en mayo de 2025 y abarca hasta abril de 2030.
La Resolución 303/2025 del entonces Ente Nacional Regulador de la Electricidad estableció las condiciones tarifarias aplicables a Edesur para ese período con un esquema que aprobó una recomposición inicial del 3% sobre el Costo Propio de Distribución en mayo de 2025 y un sendero de incrementos mensuales del 0,36% desde junio de ese año hasta noviembre de 2027.
Ese componente remunera la actividad de distribución y se diferencia del total de las facturas, que incorpora el costo de la energía y otros conceptos.
La metodología también contempló una fórmula de actualización mensual y ajustes anuales vinculados con eventuales desvíos en el cumplimiento del plan de inversiones.
En materia de calidad, la empresa informó que el indicador de duración promedio acumulada de las interrupciones, conocido como SAIDI, pasó de 15,9 horas en los primeros nueve meses de 2025 a 11,2 horas en igual período de este 2026.
La disminución fue de 4,7 horas, equivalente a aproximadamente un 30% y, según reporta Edesur en el balance, la evolución favorable alcanzó a todas las comunas y partidos del área de concesión.
En cuanto al consumo eléctrico acumulado en el área de concesión, el balance asegura que llegó a 16.930 gigavatios hora, con un incremento interanual del 2,8%.
La demanda residencial creció un 4%, una evolución que Edesur atribuyó a mayores requerimientos de climatización asociados a las condiciones térmicas del período.
En el caso de los comercios, aumentaron su consumo un 2%, mientras que la demanda industrial retrocedió 1% que la distribuidora vinculó con medidas de optimización energética.
El control y la permanencia
En la actualidad, Edesur brinda servicios a 2,5 millones de hogares en la zona sur de la Capital Federal y 12 partidos de la provincia de Buenos Aires.
La memoria y balance de Edesur de 2025 identifica a Distrilec Inversora como titular de aproximadamente el 56,36% del capital, a Enel Argentina con el 43,097% y a otros accionistas con el 0,545%.
Dentro de esa sociedad, Enel Américas posee el 51,5%, RPE Distribución el 38,5% e Hidro Distribución el 10%.
La empresa nació en 1992, durante la transformación y privatización del sistema eléctrico de Segba, y comenzó a operar el primero de septiembre de ese año.
La estrategia de su grupo controlante tuvo modificaciones durante los últimos años como en el 2022, cuando Enel Américas presentó un plan de simplificación que contemplaba desprenderse de sus operaciones en la Argentina y Perú que, con la victoria de Javier Milei en las elecciones presidenciales fue revisado y, por ahora, dejado de lado.
De hecho, en su análisis de resultados de este último balance Enel Américas explicó que los planes estratégicos presentados en noviembre de 2023 y noviembre de 2024 dejaron de considerar una salida total de la Argentina.