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iProfesional | Negocios

Así es como 3 gigantes fintech se meten de lleno en el negocio de los bancos en Argentina

La competencia entre firmas tecnológicas crece de la mano de Mercado Pago, Cocos y Revolut. Qué estrategia despliega cada compañía

29/10/2026
Actualizado 17:42hs

El negocio bancario en la Argentina atraviesa una transformación que va mucho más allá de la expansión de las billeteras virtuales. Las empresas tecnológicas, que durante los últimos años ganaron terreno en pagos, transfrencias e inversiones ahora buscan ampliar su participación en actividades históricamente reservadas a los bancos tradicionales. El objetivo es avanzar hacia un modelo de servicios financieros más amplio, digital e integrado, capaz de concentrar en una misma aplicación buena parte de las operaciones cotidianas de los usuarios.

Hubo tres movimientos recientes permiten dimensionar el alcance de ese proceso. Mercado Pago quedó más cerca de conseguir una licencia bancaria propia; Cocos comenzó a desplegar nuevos productos tras adquirir Banco Voii y separó su operatoria con criptomonedas para adaptarse a las restricciones regulatorias; y Revolut, el gigante digital europeo, obtuvo luz verde para comprar Banco Cetelem y preparar su entrada al mercado argentino.

Aunque las estrategias son diferentes, las tres compañías comparten una misma dirección: dejar de competir exclusivamente en determinados segmentos financieros para disputar una porción mayor del negocio bancario. Esa transición abre nuevas oportunidades para los clientes, pero también plantea desafíos para las entidades tradicionales y para el esquema regulatorio del Banco Central.

Mercado Pago, a un paso de convertirse en banco

El avance más reciente es el de Mercado Pago, la plataforma financiera de Mercado Libre. La compañía recibió la aprobación técnica de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias del Banco Central para su solicitud de licencia bancaria, un paso importante que todavía debe ser completado con la autorización definitiva del Directorio de la autoridad monetaria.

La novedad fue confirmada por Juan Curutchet, superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias y director del BCRA, durante el Argentina Fintech Forum 2026. El funcionario señaló que el expediente ya superó la evaluación técnica y que el proceso continuará para alcanzar la instancia final. La aprobación definitiva podría concretarse antes de fin de año, según las previsiones que el propio funcionario había anticipado.

La diferencia entre el encuadre actual de Mercado Pago y su eventual transformación en banco es central para entender la dimensión del movimiento. Hoy funciona como proveedor de servicios de pago y sus usuarios operan mediante una Clave Virtual Uniforme (CVU). Con una licencia bancaria, podría ofrecer cuentas con Clave Bancaria Uniforme (CBU) y habilitar servicios como la acreditación directa de salarios.

Ese cambio le permitiría disputar un segmento estratégico: las cuentas sueldo. En lugar de cobrar el salario en un banco y después transferir el dinero a una billetera, los usuarios podrían recibirlo directamente en Mercado Pago y utilizar esa misma cuenta para pagar, transferir y administrar sus fondos.

La escala de la plataforma explica por qué esa posibilidad genera atención entre los bancos. Estimaciones citadas por Infobae ubican su base por encima de los 20 millones de cuentas, aunque la empresa no informó oficialmente una cifra exacta. Una porción de esos usuarios podría convertirse en clientes bancarios en sentido pleno, con un vínculo más amplio con la entidad y mayores posibilidades de contratación de productos financieros.

La cuenta sueldo, la llave para convertirse en el banco principal

Detrás de la búsqueda de una licencia bancaria hay una apuesta que va más allá de sumar productos: quedarse con la relación financiera cotidiana de millones de usuarios. Para Mercado Pago, captar cuentas sueldo sería una forma de dejar de depender de que las personas transfieran voluntariamente sus ingresos a la billetera y convertirse en el lugar donde comienza su circuito mensual de gastos, pagos, ahorro e inversión.

La escala potencial es significativa. Según estimaciones citadas por iProUP, la plataforma reúne unos 25 millones de cuentas virtuales. Si una parte importante de esos usuarios migrara a cuentas bancarias, Mercado Pago podría ubicarse entre las mayores entidades del país por cantidad de cajas de ahorro y cuentas corrientes, por encima de los registros individuales de los principales bancos tradicionales.

El atractivo no se limita a recibir los haberes. A partir de ese ingreso recurrente, la compañía podría ofrecer remuneración sobre los fondos, adelantos de sueldo, préstamos con descuento de haberes y beneficios asociados al ecosistema de Mercado Libre. La lógica comercial es que el cliente encuentre en una misma aplicación los servicios que necesita para cobrar, consumir, financiarse y administrar sus ahorros, reduciendo la necesidad de recurrir a otras entidades.

La estrategia también apunta a las empresas y los comercios. Para una pyme que ya utiliza Mercado Pago para cobrar sus ventas, integrar la cuenta bancaria con los pagos a proveedores, la liquidación de salarios y la administración de la liquidez permitiría concentrar más operaciones en un único proveedor. De esa manera, la licencia no solo abriría una nueva vía para captar depósitos y ampliar el crédito, sino también para profundizar el vínculo con los negocios que ya operan dentro de su ecosistema.

Cocos compró un banco para ampliar el negocio

El caso de Cocos muestra otra vía para avanzar sobre el negocio bancario. En lugar de iniciar el camino desde cero, la fintech fundada en 2021 por Nicolás Mindlin y Ariel Sbdar adquirió Banco Voii, una operación aprobada por el BCRA que se terminó de formalizar a fines de junio de 2026.

La adquisición le permitió acceder a una licencia bancaria y comenzar a sumar productos que exceden la operatoria tradicional de una plataforma de inversiones. A principios de octubre, la empresa anunció sus primeros servicios bancarios para el segmento más exclusivo de clientes, denominado Black: compra y venta de dólares oficiales, plazos fijos en pesos, cajas de ahorro en pesos y dólares, y pagos mediante códigos QR.

El despliegue será progresivo. La compañía anticipó que primero habilitaría estos productos para miles de usuarios Black y luego extendería la experiencia bancaria al resto de sus clientes. Además, sus próximos desarrollos podrían orientarse al segmento corporativo antes que a los productos masivos de consumo, como las líneas de crédito.

La estrategia tiene una lógica comercial. Cocos ya trabaja con cerca de 3.000 empresas en inversiones y administración de liquidez, por lo que conoce sus necesidades financieras y sus balances. Esa relación puede facilitar la incorporación de nuevos servicios para compañías que necesitan administrar fondos, invertir excedentes y resolver distintas operaciones desde una misma plataforma.

La dimensión de la operación ayuda a explicar el interés por la licencia. Cocos cuenta con unos dos millones de usuarios y más de u$s2.000 millones en activos bajo administración. Tras la compra de Voii y la adquisición de una plataforma de inversiones en Brasil, la empresa pasó a tener presencia en dos de los principales mercados de Sudamérica, con alrededor de u$s5.000 millones en activos y una facturación anual superior a los u$s100 millones.

En el caso argentino, el atractivo de Voii no estaba principalmente en su cartera de clientes. Antes de la adquisición, el banco tenía una presencia acotada, con dos sucursales, 788 cajas de ahorro y 76 cuentas corrientes, sin cuentas sueldo. La operación le permitió a Cocos sumar la estructura regulatoria sobre la cual construir una oferta bancaria propia.

Pero la transformación también impuso límites sobre el diseño de su negocio. Uno de los primeros efectos visibles fue la separación de la operatoria con criptomonedas, que dejó de estar disponible en la aplicación principal y pasó a una plataforma independiente: Cocos Crypto.

Según explicaron fuentes de la empresa, el cambio respondió a las restricciones regulatorias que enfrenta una entidad bancaria para operar con criptoactivos y a la intención de ampliar la oferta de productos vinculados con ese mercado desde otro vehículo.

La separación no implica que los clientes deban transferir sus tenencias ni que pierdan el acceso a sus activos. Pueden ingresar a Cocos Crypto con el mismo usuario y contraseña, mientras que las inversiones siguen visibles en el portfolio y los criptoactivos continúan disponibles como medio de pago para la tarjeta vinculada.

Revolut: el gigante europeo prepara su desembarco

El tercer caso agrega una dimensión internacional a la transformación del mercado local. Revolut, el banco digital de origen británico que cuenta con unos 80 millones de clientes en todo el mundo, obtuvo la aprobación del Banco Central para adquirir Banco Cetelem Argentina, hasta ahora perteneciente a BNP Paribas Personal Finance.

La entidad pasará a denominarse Revolut Bank Argentina S.A.U. y operará bajo una licencia bancaria local. 

La empresa considera a la Argentina un mercado estratégico dentro de su expansión latinoamericana. Según informó, ya cuenta con más de 150.000 personas en lista de espera en el país, además del interés de potenciales clientes y socios comerciales.

Agustín Danza asumirá como CEO de la operación local, sujeto a las aprobaciones regulatorias correspondientes. El directorio estará presidido por Juan Marotta, ex CEO de HSBC Argentina y HSBC Sudamérica, quien aportará experiencia en la banca tradicional a un proyecto basado en una plataforma digital.

La estrategia de Revolut consiste en ofrecer una experiencia financiera integrada desde una única aplicación. Su propuesta en la Argentina todavía se encuentra en desarrollo, pero la compañía anticipó que busca combinar servicios bancarios cotidianos, pagos, crédito, gastos internacionales, administración patrimonial y programas de recompensas.

La diferencia con una billetera enfocada principalmente en pagos o con una plataforma especializada en inversiones es la amplitud del modelo. Revolut busca reunir distintas necesidades financieras en un mismo entorno digital, con una oferta que pueda acompañar al usuario tanto en sus operaciones diarias como en la gestión de sus ahorros y su patrimonio.

Para ingresar al mercado argentino, eligió comprar una entidad existente en lugar de construir desde cero la estructura necesaria para operar como banco. La estrategia se inscribe en un plan internacional más amplio: Revolut está presente en 40 mercados y cuenta con licencias bancarias plenas en el Reino Unido, México, Australia y el Espacio Económico Europeo. En México, donde lanzó recientemente su banco con licencia completa, ya superó el millón de clientes minoristas.

La compañía también avanza en otros mercados, entre ellos Estados Unidos, donde obtuvo una aprobación condicional para su licencia bancaria nacional, y trabaja en procesos regulatorios en países como Emiratos Árabes Unidos, Perú, Colombia y Sudáfrica.

Su llegada agrega presión competitiva a un mercado en el que ya conviven bancos tradicionales, billeteras digitales y plataformas de inversión. La apuesta es que una propuesta global, adaptada a las necesidades locales y concentrada en una sola aplicación, pueda diferenciarse en un sistema financiero con una oferta cada vez más diversa.

Una nueva competencia por los clientes y el dinero

Los tres casos revelan que la transformación del negocio bancario argentino no sigue un único camino. Mercado Pago busca convertir su enorme base de usuarios en una operación bancaria integral; Cocos aprovecha la adquisición de una entidad para ampliar su oferta de servicios e inversiones; y Revolut prepara su desembarco con un modelo digital desarrollado a escala internacional.

Para los bancos tradicionales, la competencia ya no proviene solamente de otras entidades con sucursales y estructuras similares. También aparece de compañías tecnológicas que construyeron plataformas digitales, desarrllaron vínculos con millones de usuarios y ahora buscan ampliar las actividades que pueden realizar bajo el marco regulatorio bancario.

La evolución de Mercado Pago, Cocos y Revolut permite anticipar una etapa en la que la competencia se jugará cada vez menos en una operación aislada y más en la capacidad de ofrecer una experiencia financiera completa.