Dueña de Molfino y La Paulina busca reactivar plantas de Lácteos Verónica

El peruano Grupo Gloria busca reactivar dos establecimientos paralizados. La propuesta prevé procesar en etapas mientras Verónica acumula deudas
Dueña de Molfino y La Paulina busca reactivar plantas de Lácteos Verónica

Puntos importantes

Checkbox Checked Molfino (Grupo Gloria) propone reactivar plantas Lácteos Verónica, en crisis.
Checkbox Checked Reactivación por fasón. Grupo Gloria, líder lácteo, consolida posición.
Checkbox Checked ATILRA apoya; crucial para empleados impagos por grave deuda de Verónica.

Tras acumular meses de parálisis y un nivel de endeudamiento por demás agravado, Lácteos Verónica recibió una oferta que podría comenzar a enderezar su horizonte operativo y comercial. En concreto, la lechera Molfino, controlada por el peruano Grupo Gloria —también propietario de La Paulina, entre otras marcas— presentó una propuesta ante la Justicia para reactivar la producción en las plantas que la compañía láctea posee en las localidades santafesinas de Lehmann y Clason. La maniobra busca encauzar la actividad industrial mediante contratos de fasón, en un escenario atravesado por la inactividad de las instalaciones, un pasivo que ronda los u$s80 millones y una parálisis donde los trabajadores acumulan 11 meses sin cobrar sus sueldos en su totalidad. La novedad acerca del interés de Molfino llega con el respaldo del gremio ATILRA, lo cual genera suspicacias en el ámbito lechero.

La oferta formalizada en el marco del concurso preventivo en el que se encuentra Lácteos Verónica establece un plan de trabajo dividido en etapas consecutivas. La primera fase contempla el reinicio parcial del procesamiento de leche en la planta industrial situadas en Lehmann.

Una vez consolidada esa instancia inicial, la iniciativa contempla sumar a las instalaciones ubicadas en Clason. Ambos establecimientos volverían a operar bajo la modalidad de contratos de fasón negociados directamente con la administración de la concursada.

Grupo Gloria, interesado en Lácteos Verónica

El movimiento técnico presentado por Molfino adquiere un peso estratégico en la cuenca lechera central. La firma es operada por el Grupo Gloria, un conglomerado multinacional de origen peruano que este año cerró la compra del 80% del paquete accionario que pertenecía a la corporación canadiense Saputo.

Con esa adquisición, el grupo se consolidó como el principal procesador de leche de la Argentina. La firma concentra la mayor parte de su volumen operativo en las plantas industriales de Tío Pujio, en la provincia de Córdoba, y Rafaela, en Santa Fe. La marca insignia de la empresa en el mercado masivo es La Paulina.

Existe un antecedente operativo directo entre ambas estructuras empresariales. Durante el año pasado, cuando todavía operaba bajo el control accionario de Saputo, Molfino alquiló y procesó en la planta de Lácteos Verónica en Lehmann bajo la modalidad de fasón.

Sin embargo, ese acuerdo comercial caducó de manera formal a finales de 2025. Desde ese momento, los galpones y la maquinaria de la fábrica permanecen inactivos.

La propuesta de la dueña de La Paulina exhibe diferencias marcadas respecto de las gestiones previas intentadas con la firma cordobesa Santa Clara. Mientras que la pyme en cuestión está enfocada principalmente en la producción de "commodities" como la leche en polvo, Molfino cuenta con una cartera de productos altamente diversificada en quesos y derivados.

Además, la propuesta técnica de la controlada por Grupo Gloria no se limita a un solo módulo: apunta a la reapertura integral de las dos unidades productivas de mayor volumen que integran los activos de Lácteos Verónica.

El componente sindical juega en la negociación

Ante la presentación realizada en los tribunales donde tramita el concurso preventivo de acreedores, la conducción nacional de ATILRA adelantó que solicitará la correspondiente aprobación judicial del esquema de fasón.

Fuentes de la representación sindical indicaron que analizan la propuesta con "celeridad y prudencia", al tiempo que calificaron la iniciativa como una opción viable y positiva para los trabajadores afectados por la parálisis.

No obstante, el comunicado difundido por la organización sindical aclaró de manera expresa que la solicitud de aprobación no resulta excluyente. La cúpula del gremio advirtió que existe la posibilidad de evaluar cualquier otra alternativa superadora que pudiera presentarse durante la tramitación de la causa judicial.

Como antecedente favorable para el sostenimiento de las fuentes de trabajo, el gremio recordó la reciente puesta en marcha de la planta industrial situada en Suardi, un movimiento que utilizan de referencia para fundamentar la viabilidad de las gestiones sobre Lehmann y Clason.

Lácteos Verónica y un pasivo complicado

La oferta para retomar las operaciones se produce en el punto más crítico de la crisis económica de la firma santafesina. Lácteos Verónica acumula un pasivo total auditado de 118.496 millones de pesos dentro del expediente concursal.

Según registros recientes del Banco Central (BCRA), la compañía acumuló un tendal de 3.400 cheques rechazados por falta de fondos por una cifra astronómica de 12.683 millones de pesos. A ese descalabro financiero, expuso iProfesional en más de una oportunidad, se le añade una deuda bancaria directa que supera los $4.500 millones, repartida entre entidades de primera línea como los bancos Galicia, Santa Fe, Nación y Macro.

En las plantas paralizadas, el impacto social resulta directo: los operarios suman diez meses de parálisis total y registran 11 meses con atrasos severos en la liquidación completa de sus sueldos.