Plantium acordó pagar salarios adeudados tras despedir a 100 trabajadores en Santa Fe
La continuidad de Plantium y Gentec, empresas vinculadas con la tecnología para el agro y la maquinaria agrícola, dependerá de una estructura mucho menor. Tras despedir a cerca de 100 trabajadores, el presidente de ambas compañías, Jorge Gentili, busca conservar entre 60 y 70 empleados para sostener el servicio técnico, la atención a clientes del campo, la provisión de repuestos y los proyectos de innovación para la agricultura.
El ajuste se concretó el viernes 30 de octubre y alcanzó a dos sedes: 80 puestos en Villa Constitución, Santa Fe, y otros 20 en el centro de desarrollo de Rosario. La planta santafesina cerró temporalmente, en medio de una crisis que el empresario, ingeniero agrónomo de 80 años, considera imposible de sostener con la dotación anterior.
El recorte afecta a dos firmas vinculadas con la tecnología aplicada al campo. Plantium desarrolla soluciones de agricultura de precisión y automatización, mientras que Gentec fabrica componentes y equipos electrónicos para fabricantes de maquinaria agrícola de la Argentina y Brasil.
Tecnología agrícola: los desarrollos de Plantium que no lograron impulsar las ventas
La apuesta de Plantium fue desarrollar herramientas para incorporar automatización, inteligencia artificial y mayor precisión a las tareas rurales. La empresa nació en 1996 en Villa Constitución y, desde 2002, se concentró en la electrónica para maquinaria agrícola. Entre sus productos figuran monitores de siembra, pilotos automáticos y sistemas de gestión de datos.
En 2022 amplió esa actividad con la apertura de un centro de investigación y desarrollo en Rosario. Allí avanzó con proyectos de inteligencia artificial y robótica. Uno de sus productos es OCUWEED, una tecnología que identifica malezas y permite aplicar herbicidas de manera localizada, sin necesidad de pulverizar toda la superficie.
También desarrolló un sistema de siembra de alta velocidad y trabajó en un robot agrícola con inteligencia artificial. Gentili explicó que esos proyectos formaban parte de una estrategia diseñada varios años antes:
"Plantium es una empresa de tecnologías e innovación para la agricultura de precisión. Este tipo de empresas sino tienen nuevas generaciones de productos dentro de los próximos cinco años quedan afuera, más con con el avance de la IA. Más o menos en 2017/18 diseñamos tres proyectos que considerábamos avanzados: un sistema de siembra a altas velocidades de 12/14/16/18 kilómetros por hora con altísima precisión, un sistema de pulverización selectiva con IA y un sistema robótico. Todo estos desarrollos se terminaron a fines del 2025, con una inversión millonaria", repasó en diálogo con Clarín Rural.
El desarrollo de esos equipos no se tradujo, sin embargo, en una recuperación de los ingresos. La compañía llegó a completar sus proyectos en un contexto en el que los fabricantes y productores tenían cada vez más dificultades para invertir.
A ese escenario se sumaron los problemas de cobro de Gentec. Entre sus clientes se encontraban Metalfor, Pauny y AGCO, aunque Gentili afirmó que esta última dejó de comprarle productos. Según detalló, Metalfor acumuló alrededor de $500 millones entre cheques rechazados y saldos impagos en cuenta corriente. También mencionó dificultades financieras en Pauny.
La competencia de equipos importados, especialmente de origen chino, agregó presión sobre los fabricantes locales. Trabajadores y representantes gremiales señalaron que la presencia de esos productos complicó la posición de las empresas nacionales, en un mercado que ya mostraba una demanda debilitada.
El financiamiento no alcanzó para atravesar la caída de las ventas
La situación económica se deterioró a partir de las pérdidas registradas durante 2024. Gentili atribuyó ese resultado al impacto de la sequía sobre la actividad agropecuaria y explicó que la empresa terminó utilizando los recursos que había acumulado:
"Por la sequía del último trimestre del 2023 y el primero del 2024, el año fue de pérdidas, terminándonos de consumir a fines del 24 los últimos ahorros".
La compañía recurrió entonces a financiamiento para sostener sus compromisos y afrontar los costos de funcionamiento. La expectativa era que 2025 resultara un ejercicio sin pérdidas significativas, pero el encarecimiento del crédito modificó ese escenario. Según Gentili, "creyendo que iba a ser un año neutro, pero el aumento de las tasas del segundo trimestre fueron muy perjudiciales".
El año siguiente tampoco ofreció el repunte que esperaba. Pese a una cosecha récord en 2026, la demanda de maquinaria y tecnología no reaccionó como había previsto la empresa. Las participaciones en Expoagro y AgroActiva tampoco generaron, según el empresario, el movimiento comercial necesario para revertir la situación. "También creíamos que remontaríamos y no ha sido así", lamentó.
La falta de recuperación del sector rural fue uno de los argumentos que utilizó para explicar la retracción de las ventas. "Hace tres años que el campo no funciona", sostuvo Gentili en declaraciones a los medios.
Antes de reducir la estructura, el empresario aseguró que exploró otras alternativas: intentó vender las compañías y buscó inversores que aportaran capital para sostenerlas. Ninguna de esas gestiones llegó a buen puerto.
La deuda salarial derivó en una vigilia y una negociación
La decisión de achicar la operación se tradujo en el envío de telegramas de despido el viernes 30 de octubre. La medida generó un conflicto con los trabajadores, que permanecieron en la planta de Villa Constitución durante el fin de semana y denunciaron que la empresa debía más de tres meses de salarios, además de aportes jubilatorios y cobertura de obra social.
El Sindicato de Comercio reclamó la reincorporación de los despedidos y garantías para el pago de las indemnizaciones. También advirtió que algunos empleados habían evaluado acordar retiros voluntarios con la expectativa de preservar la continuidad de la actividad.
Gentili sostuvo que los telegramas se enviaron sin invocar una causa individual y reconoció que la situación de la empresa también involucraba decisiones de sus responsables. "Yo también me he equivocado, lo que uno transita es responsabilidad nuestra, con una aclaración, que es increscendo según el orden jerárquico", expresó.
El presidente de Plantium también destacó beneficios que, según afirmó, recibía el personal desde hacía años: "Hace 15 años que las empleadas que van a ser madres tienen 5 meses de licencia cuando la ley dice 3 meses, al papá le damos 1 mes en lugar de 3 días. El día de su cumpleaños no vienen y cobran. La mayoría trabajan hace más de 4 años 40 horas semanales en lugar de 44".
La negociación con el gremio tuvo un avance el lunes 2 de noviembre. En esa reunión, las partes acordaron un cronograma para cancelar parte de las obligaciones pendientes, con pagos previstos para esa jornada, fines de noviembre y diciembre.
"Hemos arreglado una suma a depositar hoy (por el 2/11), al final de noviembre y en diciembre, con esto desocuparían la empresa este martes 3", contó Gentili.
Tras el entendimiento, el sindicato aceptó que los trabajadores dejaran la planta este martes 3 de noviembre. El acuerdo abrió la posibilidad de que la empresa vuelva a poner en marcha sus actividades, aunque con una dotación más acotada.
Gentili apuesta a mantener la empresa en funcionamiento
El empresario defendió la decisión de adaptar el tamaño de la compañía a las condiciones actuales del mercado y planteó que la reducción no implica abandonar sus desarrollos. "Ahora estamos reduciendo personal para ajustarla a la demanda actual. Tenemos productos de mucho contenido tecnológico y cuando esto se reactive volveremos a tomar personal", sostuvo.
Su intención es conservar las capacidades técnicas necesarias para asistir a los clientes y retomar proyectos si mejora la actividad. En ese sentido, fue categórico sobre el futuro de la firma: "Plantium no cierra, se reinventa".
La crisis también tiene una dimensión personal para Gentili, que recordó su trayectoria profesional y las dificultades que atravesó durante décadas en el país: "En unos meses cumpliré 80 años, nunca me pasó algo tan fuerte pero estoy preparado porque desde 1972 en que me recibí de ingeniero agrónomo he vivido en nuestra Argentina como en una montaña rusa".
Por ahora, el desafío de Plantium y Gentec será sostener la operación con menos personal, recuperar el vínculo comercial con sus compradores y encontrar espacio para sus desarrollos en un sector condicionado por la menor inversión, los problemas de financiamiento y la competencia importada.