Argentina actualiza la capacidad de sus cazas F-16 y empareja su flota con Chile

Los aviones nacionales avanzaron a una configuración similar a los del país transandino. Detalles de contratos con EE.UU. y nuevos roces en el sur
Argentina actualiza la capacidad de sus cazas F-16 y empareja su flota con Chile

Puntos importantes

Checkbox Checked Argentina rearma F-16, iguala a Chile. Preocupa en la región.
Checkbox Checked Chile teme perder superioridad, evalúa F-35. Moderniza defensas.
Checkbox Checked Tensión aumenta por reclamos argentinos sobre el Estrecho de Magallanes.

La situación de rearme que la presidencia de Javier Milei activó para la Argentina sigue ganando volumen y, en paralelo, siembra preocupación en vecinos cercanos. En línea con lo primero, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) acaba de avanzar con un proceso de actualización de sus cazas F-16, en términos operativos, los iguala al estándar que rige para sus similares chilenos. Precisamente, del otro lado de la cordillera observan con preocupación las sucesivas compras de armamento promovidas por La Libertad Avanza (LLA). La recepción por parte de la Argentina de las primeras 12 unidades sobre el total de 24 cazas comprados a Dinamarca aceleró los tiempos políticos y militares en buena parte de la región.

Ligado a esto, el despliegue de este material mantiene bajo fuerte tensión al gobierno chileno, que ya evalúa la compra de aviones de quinta generación F-35 Lightning II para neutralizar el nuevo balance de fuerzas.

Las iniciativas de modernización para los F-16, gestionadas mediante contratos con el gobierno de los Estados Unidos y adjudicadas al gigante Lockheed Martin, contemplan mejoras sustanciales en el software de navegación y la integración de sistemas tácticos.

El plan destinado a las unidades argentinas se encuadra formalmente bajo el denominado Programa Peace Condor. De acuerdo a la plataforma Zona Militar, el contrato de la Fuerza Aérea estadounidense FA823225CB001, adjudicado a Lockheed Martin en marzo de 2025, contempla un techo financiero de hasta 265,9 millones de dólares.

El objetivo central de la iniciativa es la actualización del Operational Flight Program (OFP) de los cazas adquiridos al reino danés al bloque M6.6, además de brindar soporte técnico logístico para la transferencia de las aeronaves. De acuerdo con informes de fuentes abiertas de la industria de la defensa, las tareas técnicas sobre el material argentino tienen fecha de finalización proyectada para marzo de 2032.

Los informes del sector detallan que el programa argentino ya cuenta con un total de u$s53 millones comprometidos de forma directa. La última erogación de fondos vinculada a este trámite se ejecutó a mediados de 2026 por un monto de 412.000 dólares.

El proceso de adecuación del software M6.6 involucra actividades de ingeniería repartidas en bases de la Argentina, los Estados Unidos y Dinamarca, con el propósito de homologar los sistemas de misión antes de su despliegue operativo definitivo en las brigadas aéreas locales.

El frente trasandino y los programas de modernización

La modernización técnica empareja la cancha con la Fuerza Aérea de Chile (FACh), que viene ejecutando su propia puesta a punto bajo el contrato FA823224C0001 adjudicado en octubre de 2023. La orden inicial para la flota chilena se estructuró en u$s177 millones de dólares, pero recibió un extra presupuestario de 5,5 millones en 2025.

A diferencia del esquema argentino, señala Zona Militar, el proyecto trasandino contempla la intervención sobre 36 aeronaves F-16AM/BM e incluye la integración de la Universal Armament Interface (UAI), una plataforma técnica que permite gestionar armamento de última generación directamente desde los sistemas de misión de la nave.

El salto cualitativo de la Argentina desató un fuerte sismo político y militar en Santiago. La Cámara de Diputados de Chile aprobó siete solicitudes de resolución dirigidas al presidente José Antonio Kast demandando acelerar la compra de armamento y elevar protestas diplomáticas.

La preocupación de los parlamentarios trasandinos, como ya indicó iProfesional, no solo apunta al rearme, sino a la discusión por la soberanía en la zona austral y el estrecho de Magallanes.

Tensiones por el estrecho de Magallanes y el rearme en el sur

El malestar político chileno se profundizó tras declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, el brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien destacó la relevancia de mantener la presencia nacional en el paso estratégico entre los océanos Atlántico y Pacífico.

A eso se sumaron los planteos del jefe del Servicio de Hidrografía Naval, contralmirante Hernán Montero, y los términos de la Directiva de Política de Defensa Nacional —aprobada mediante el decreto 457 en 2021—, que califica al estrecho de Magallanes como un espacio compartido, punto que motivó reclamos formales del gobierno trasandino.

Frente a este escenario, los legisladores de la oposición y el oficialismo chileno exigieron a Kast proteger los intereses nacionales e interrumpir los recortes presupuestarios en la Región de Magallanes. Durante un acto reciente en la base aérea de Chabunco, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, anunció un paquete de inversiones estratégicas proyectado al año 2043.

El plan prevé exceptuar a la cartera militar del recorte fiscal del 3%, construir nuevas bases en el extremo sur y reemplazar la histórica flota de cazas F-5 con 50 años de servicio por unidades de cuarta o quinta generación.

Chile se rearma ante las compras argentinas

Las medidas del gobierno chileno para 2027 contemplan la incorporación de cuatro aeronaves de patrullaje aéreo de largo alcance, cinco unidades para el servicio antártico, sistemas de guerra electrónica y la actualización de los tanques Leopard 1 en tierra.

Las voces de los especialistas en Chile reflejan la incomodidad por el fin de la superioridad aérea indiscutida. Marcelo Masalleras, director de estudios de AthenaLab, advirtió que las compras argentinas modifican "el balance estratégico de la región". En la misma línea, el académico Alfonso Kaiser apuntó ante el diario local La Tercera que los países vecinos históricamente han actuado en bloque en situaciones de tensión.

Por su parte, el comandante en jefe de la FACh, Hugo Rodríguez González, defendió la necesidad de incorporar nuevas plataformas de combate. "Nuestros vecinos están en la recomposición de sus capacidades militares. Nosotros debemos mantener la capacidad que hemos definido para mantener la paz en nuestro país", declaró.

El recambio de los F-5 trasandinos se prevé entre 2030 y 2035, en una lista de opciones donde figuran desde el F-35 estadounidense hasta la ampliación de la línea de F-16.

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